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Un estudio describe casos de viruela símica en mujeres cis y trans y también en personas no binarias

Aunque los resultados clínicos son básicamente similares a los observados en hombres, se observan pautas de transmisión que difieren a las observadas previamente

Un estudio publicado en The Lancet ha descrito un total de 136 casos de viruela símica en mujeres cis, trans y personas no binarias de un total de 15 países. Aunque los datos clínicos y el pronóstico en dichos grupos poblacionales serían similares a los observados en hombres, se vislumbran ciertas diferencias tales como una menor tasa de propagación dentro de dichos grupos poblacionales dado su –en general– menor número de parejas sexuales.

Aunque la práctica totalidad de casos del brote de viruela símica (también conocida como viruela del mono) que ha tenido lugar este año fuera de sus zonas endémicas se han dado en hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (GBHSH) (véase La Noticia del Día 02/09/2022), era de esperar su salto a otros grupos poblacionales ya que sus vías de transmisión no están exclusivamente vinculadas a las prácticas sexuales –aunque dichas prácticas favorezcan, sin duda, su propagación-.

Los datos disponibles hasta la realización del presente estudio evidenciaban que el 97% de los casos detectados en el brote que ha tenido lugar fuera de zonas endémicas tuvieron lugar en hombres y un 86% del total de casos se autodefinieron como hombres GBHSH. La incidencia disminuyó notablemente tras el pico observado el pasado mes de julio, pero los expertos apuntan que este podrá seguir circulando de forma indefinida con baja incidencia, especialmente entre aquellas comunidades más vulnerables.

Para establecer las características del brote en zonas no endémicas de viruela símica en grupos poblacionales diferentes a los hombres GBHSH, los autores del presente estudio analizaron una serie de casos de viruela símica diagnosticados de mayo a octubre de 2022, de los cuales 69 tuvieron lugar en mujeres cis, 62 en mujeres trans y 5 en personas no binarias a quienes se había asignado sexo femenino al nacer. La mediana de la edad era de 34 años. El 45% eran de etnia latinoamericana, el 29% de etnia blanca y el 21% de etnia negra. La mitad vivían en Europa y prácticamente la otra mitad en América, con solo tres casos del continente africano.

Aunque en las series de casos en hombres la ruta más probable de transmisión era la sexual en la práctica totalidad de los casos, en la presente serie solo representaba el 74%. También se observaron diferencia en dicho porcentaje al estratificar los resultados. Así, el porcentaje de transmisión de la viruela símica a través de un contacto sexual era del 61% en mujeres cis o personas no binarias y del 89% en mujeres trans.

Las mujeres trans presentaron una mediana de 10 parejas sexuales en los últimos tres meses, mientras que las mujeres cis presentaron una mediana de una pareja sexual durante dicho periodo.

El 55% de las mujeres trans eran trabajadoras sexuales, mientras que dicho porcentaje era del 3% en mujeres cis o personas no binarias. El 21% de las mujeres trans y el 7% de las mujeres cis tenían infecciones de transmisión sexual concurrentes a la viruela símica. El porcentaje de uso de drogas intravenosas era similar en los diversos subgrupos y se movía alrededor del 10%. Hasta un 6% de las participantes no tenía residencia fija. Ello apunta hacia una alta vulnerabilidad social entre las participantes.

Solo las mujeres cis sospecharon vías de transmisión no sexual, principalmente contacto dentro del domicilio (10%), contacto cercano no sexual (10%) y exposición ocupacional por trabajo sanitario (5%).

El 27% de las participantes con estado serológico al VIH conocido eran VIH positivas. Dicho porcentaje era del 50% en mujeres trans y del 8% en mujeres cis o personas no binarias. Todas las personas con el VIH estaban en tratamiento antirretroviral y el 81% tenía carga viral indetectable. El 58% de las mujeres trans sin el VIH y el 2% de las mujeres cis sin el VIH tomaban profilaxis preexposición (PrEP, en sus siglas en inglés) al VIH.

Mientras que las mujeres trans recibieron mayoritariamente el diagnóstico de viruela símica en clínicas de salud sexual, las mujeres cis también fueron diagnosticadas en servicios de emergencia o en otras especialidades (dermatología, atención primaria, etc).

Los síntomas reportados en las participantes fueron similares a los observados en series de casos previas con GBHSH. Así, el 93% presentaron lesiones cutáneas –con una mediana de 10 lesiones–. El 60% presentaron síntomas sistémicos tales como fiebre o fatiga. Las mujeres trans tendieron a infecciones más localizadas y con menos síntomas sistémicos que las mujeres cis.

Los investigadores detectaron ADN de la viruela símica en todas las muestras vaginales tomadas y en el 75% de las muestras orales o anales de las personas participantes, lo cual apunta –como ya se observó previamente en hombres– que los fluidos corporales y no solo el contacto estrecho cutáneo jugarían un papel importante en la transmisión vinculada al presente brote.

La mayoría de las personas participantes se recuperaron sin incidencias destacables. El 13% requirieron hospitalización –mayoritariamente para el manejo del dolor, dificultades para tragar o sobreinfecciones bacterianas-. El VIH no condicionó los resultados clínicos. No se reportó ningún fallecimiento. Dos de las participantes estaban embarazadas y no se reportaron complicaciones a este respecto.

Las mujeres trans presentaron una probabilidad de ser tratadas con tecovirimat que duplicó a la del resto de participantes (34% frente al 16% observado en mujeres cis o personas no binarias). Ocho mujeres trans y dos mujeres cis habían sido vacunadas durante el presente brote antes de adquirir la viruela símica.

El presente estudio aporta datos muy interesantes en grupos poblacionales –como son las mujeres y las personas no binarias– no previamente estudiados en el presente brote de viruela símica. Aunque los resultados clínicos son básicamente similares a los observados en hombres GBHSH, se observan pautas de transmisión que difieren a las observadas en hombres y que pueden ser útiles de cara al manejo de futuros brotes.

Fuente: Aidsmap / Elaboración propia (gTt).

Referencia:Thornhill JP et al. Human monkeypox virus infection in women and non-binary individuals during the 2022 outbreaks: a global case series. The Lancet 2022.

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