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El estatus socioeconómico y el policonsumo de drogas, variables asociadas a la hepatitis C en HSH que viven con el VIH

Se hace necesario intensificar las pruebas de cribado para el VHC en este grupo poblacional

Según un estudio retrospectivo llevado a cabo por la clínica de salud Chase Brexton en Baltimore (Maryland, EEUU), ser Hombre que tiene Sexo con otros Hombres (HSH), vivir con el VIH, tener un buen nivel socioeconómico y el policonsumo de drogas recreativas serían variables asociadas a un mayor riesgo de contraer la infección por el virus de la hepatitis C (VHC).

Algunas conductas de riesgo y ciertos factores clínicos podrían predisponer a los HSH que viven con el VIH a infectarse por VHC. Entre estos factores se encontrarían llevar a cabo prácticas sexuales sin utilizar preservativos, el uso recreativo de drogas no inyectables -que reduce la percepción del riesgo- y haber tenido o tener infecciones de transmisión sexual (ITS) de tipo anogenital.

La mayor parte de las evidencias científicas de transmisión sexual de la hepatitis C en HSH con el VIH procede de grandes ciudades europeas. No obstante, también han sido comunicados casos de infecciones agudas por VHC -no asociados al uso de drogas inyectables- en hombres gais y bisexuales en Nueva York y otras ciudades estadounidenses. Sin embargo, las bajas tasas de cribado del VHC en el momento del diagnóstico de la infección por VIH hacen difícil evaluar de forma precisa la incidencia de hepatitis C en HSH con el VIH en Estados Unidos ( Véase La Noticia del Día 18-02-2013).

Los análisis sobre el aumento en la tasa de incidencia de las infecciones por el VHC entre los HSH que viven con el VIH en las últimas dos décadas, que provienen principalmente de estudios europeos y asiáticos, se han centrado en mayor medida en valorar la implementación del cribado y no en la incidencia real de la infección por VHC. En Estados Unidos, los resultados del Estudio Multicéntrico de Cohorte del Sida (MACS, en sus siglas en inglés) no encontraron evidencias de un incremento de la tasa de incidencia del VHC en HSH que viven con el VIH a lo largo de las últimas tres décadas. De hecho, los estudios sobre la tendencia temporal de la incidencia de infección por VHC en personas con el VIH en atención primaria son escasos, en gran medida debido a la baja tasa de cribado de la hepatitis C.

El Estado de Maryland y el área metropolitana de Baltimore son las zonas de Estados Unidos con mayor prevalencia e incidencia del VIH en los últimos años. Con el objetivo de arrojar más luz sobre qué factores aumentan la incidencia del VHC entre los hombres con el VIH, la clínica de atención primaria Chase Brexton Health Care (CBHC), uno de los primeros centros de salud comunitaria de Baltimore en atender a población HSH con el VIH -y a otros colectivos desatendidos- llevó a cabo un estudio retrospectivo de cohorte.

El estudio incluyó a aquellos hombres mayores de 17 años que habían acudido a, al menos, una visita en el CBHC entre los años 2011 y 2013; recibían atención desde hacía más de un año y tenían un resultado inicial en una prueba de detección de anticuerpos frente al VHC negativa seguida de, al menos, otro test.

El primer test debía haberse realizado después de inscribirse en el CBHC en 2003 o con posterioridad. Para cada participante el tiempo de seguimiento se dio por iniciado el día del primer diagnóstico negativo del VHC (por medio de la primera prueba de anticuerpos) o en la fecha postulada de la infección por el VHC.

En el estudio, la infección por VHC se consideró establecida tras el primer resultado positivo en la prueba de anticuerpo frente al VHC después del primer resultado negativo para el mismo anticuerpo. Debido a que las pruebas de detección de la hepatitis C no se realizaban en cada visita, también se tuvieron en cuenta los valores de la alanina aminotransferasa (ALT) para determinar la fecha de la infección entre el último resultado negativo y el primer resultado positivo para el VHC.

Valores superiores a 40 U/mL o 3 veces los niveles basales en ALT se consideran valores elevados en este marcador. En los casos en los que se produjo un incremento notable en los niveles de ALT no asociado a la hepatitis A, hepatitis B, consumo de sustancias o alcohol, la fecha estimada de infección del VHC se asignó a las 3 semanas anteriores a la fecha de la primera elevación de los niveles de ALT.

Este último método se eligió porque tras la infección aguda por VHC se produce un aumento de los niveles de ALT algunas semanas más tarde de establecerse la infección. En los casos en los que no se obtuvieron datos sobre los niveles del biomarcador se registró como fecha de la infección el punto medio entre el último resultado negativo y el primer resultado positivo en las pruebas de detección de anticuerpos frente al VHC.

De los 1.985 hombres con el VIH que acudieron a, al menos, una visita en el CBHC entre el 2011 y el 2013, un total de 1948 (el 98%) presentaban, como mínimo, un registro de cribado del VHC. Del total, 430 (22%) obtuvieron un resultado positivo respecto a la hepatitis C y los 1.518 restantes, a pesar de resultar las pruebas negativas, fueron descritos como personas en riesgo de adquirir dicha infección hepática. De estos últimos, 242 (16%) hombres llevaban recibiendo atención menos de un año y, por tanto, fueron excluidos del análisis. De los 1.276 restantes, un total de 1.147 (el 90%) realizaron, al menos, otra prueba de anticuerpos frente al VHC, por lo que fueron los participantes que finalmente se incluyeron en el análisis de incidencia.

El 67% de estas personas eran de etnia negra, el 49% tenía estudios superiores y el 44% se encontraba en situación de desempleo. Aproximadamente el 81% eran HSH, el 4% refirió uso de drogas inyectables (UDI), el 97% adquirió el VIH por vía sexual, el 53% habían diagnosticados del VIH después del 2003 y, en la primera visita en el CBHC, el 22% tenía carga viral del VIH indetectable.

La media de seguimiento de los 1.147 participantes fue de 4,6 años, con un total de 5.242 persona-años de seguimiento acumulados. Durante la fase de seguimiento se administró el test para el VHC 2, 3, 4, 5 y 6 o más ocasiones en 363 (32%), 326 (28%), 257 (22%), 120 (11%) y 81 (7%) hombres, respectivamente.

El número de nuevos diagnósticos de infección por VHC fue de 42, lo que produjo una tasa de incidencia de 8,01 casos por 1.000 persona-años .

Los participantes que adquirieron el VHC refirieron mayoritariamente el uso de drogas intravenosas y tener unos niveles de estudios más elevados , aunque solo 8 (el 19%) refirieron consumir drogas intravenosas en el momento de la infección. Entre ellos , el 16 % de los HSH (6 de 37) y el 80% de los no HSH (4 de 5) reportó historia previa de uso de drogas inyectables. En el momento de la infección, el 79% de los participantes que la experimentaron tenían un recuento de CD4 superior a 350 células/mm3 y el 83% presentaba una carga viral del VIH inferior a 400 copias/mL . Las personas que adquirieron el VHC menores de 30 años, tardaron un promedio de 2,3 años en adquirir la hepatitis C tras el diagnóstico de infección por VIH, mientras que en aquellos con edades superiores a los 30 años dicho promedio fue de 10,6 años.

Teniendo en cuenta a la cohorte en su totalidad, el mayor factor de riesgo de contraer la infección por VHC fue el uso de drogas inyectables. Entre aquellos que no eran usuarios de drogas inyectables, ser HSH, tener estudios superiores y estar trabajando fueron factores que se asociaron a un mayor riesgo de infección por VHC.

Según los investigadores este es el primer estudio que pone de manifiesto que la transmisión sexual del VHC entre los HSH que viven con el VIH se asocia al consumo de múltiples drogas y a un buen nivel socioeconómico. Una posible hipótesis es que aquellos que tienen trabajo disponen de más recursos y medios para llevar a cabo el policonsumo de drogas.

Los resultados de este estudio ponen de manifiesto la importancia de intensificar las pruebas de cribado para el VHC entre las personas que viven con el VIH, especialmente en aquellas personas que acumulan diversos factores de riesgo.

Fuente: Elaboración propia ( gTt-VIH )

Referencia: Chen, Y., Wiberg, K., Hsieh, Y. et al. Favorable socioeconomic status and recreational polidrug use are linked with sexual hepatitis C virus transmission among human immunideficiency virus-infected men who have sex with men. Open Forum Infect Dis. 2016 Sep; 3(3): ofw137.

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