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  1. La noticia del día

Especial IAS 2007: Datos sobre hipersensibilidad a abacavir y sobre cáncer de piel en la última jornada de Sydney 2007

  • Evitar la hipersensibilidad a abacavir: Los resultados del estudio PREDICT confirman la alta eficacia del parche cutáneo que predice el desarrollo de este efecto secundario.
  • VIH y cáncer de piel: Según un estudio presentado en la IV Conferencia de la IAS las tasas de cáncer de piel son más elevadas en personas con VIH que en la población general.

Ayer, en la última jornada de la conferencia, además de las presentaciones de última hora (late breaker), los relatores tuvieron la ocasión de resumir a la audiencia los aspectos más destacados de cada de uno de los itinerarios de la conferencia. Es una oportunidad para que los asistentes a este macro evento conozcan los principales temas abordados y que por solapamiento de los itinerarios no han podido seguir.

Durante la clausura se anunció la sede que albergará la V Conferencia de la IAS sobre Patogénesis, Tratamiento y Prevención en 2009: Ciudad del Cabo (Suráfrica).

Utilidad clínica del test de hipersensibilidad a abacavir

El síndrome de hipersensibilidad a abacavir (SHA) es un efecto secundario o alergia potencialmente mortal, que limita el tratamiento en el futuro, y que se produce en un 5-9% de aquellas personas que inician la terapia con el análogo de nucleósido abacavir (presente en Ziagen®, Trizivir® y Kivexa®).

Algunos factores genéticos del huésped, en especial el alelo HLA-B*5701, se habían identificado como factores de riesgo importantes para desarrollar SHA en personas de raza caucásica. Por esta razón, un test genético que fuese capaz de detectar la presencia de este alelo en cualquier población sería muy prometedor a la hora de caracterizar a las personas que desarrollarán claramente SHA y evitar así el uso innecesario de abacavir.

En una sesión de última hora, el Dr. S. Mallal, del Hospital Royal Peth (Australia), presentó los datos del estudio PREDICT-1, un ensayo doble ciego y de distribución aleatoria, según los cuales el test de cribado del marcador genético HLA-B*5701 predice con precisión las reacciones de hipersensibilidad a abacavir. Según el Dr. Mallal, los hallazgos deberían despejar cualquier duda sobre si incluir o no este test genético como parte de los cuidados del VIH habituales. Por otro lado, otro estudio presentado también en la misma conferencia halló que el test de cribado de HLA-B*5701 funciona igual de bien tanto en personas negras como en blancas.

Por lo que respecta al PREDICT-1, un equipo internacional inscribió a 1.956 personas que nunca antes habían tomado abacavir y las distribuyó de forma aleatoria a comenzar un régimen con abacavir siguiendo el estándar de cuidados (lo que supondría diagnosticar clínicamente la hipersensibilidad) o a comenzar un terapia con abacavir surgiendo el estándar de cuidados más el test de cribado de HLA-B*5701. En este grupo, se excluyó a cualquier persona que diera positivo en el test de HLA-B*5701.

El ensayo tuvo dos criterios de valoración principales: por un lado, la incidencia de hipersensibilidad sospechada clínicamente durante las seis semanas de observación y por otro, la incidencia de hipersensibilidad inmunológicamente confirmada con el test de parche cutáneo durante las seis semanas de observación. De las 100 primeras personas que toleraron abacavir hasta la semana 6, ninguna dio positiva en el test cutáneo, lo que quiere decir que la especificidad del parche para detectar la reacción alcanza el 100%.

Para el primer criterio de valoración principal, el Dr. Mallal analizó a 1.650 personas de las aleatorizadas que habían iniciado abacavir y o completaron la observación de 6 semanas o interrumpieron de forma precoz a causa del diagnóstico de hipersensibilidad. Aproximadamente tres cuartas partes de este grupo eran hombres, un 84% blancos y un 12% eran negros de herencia africana, y cerca de un 20% no tenían experiencia en el uso de medicamentos antirretrovirales.

Ninguna de las 803 personas que se realizaron el test de cribado de HLA-B*5701 tuvo hipersensibilidad confirmada con el test cutáneo en comparación con 27 de 842 personas (2,7%) que no se sometieron a la prueba genética. Lo que significa que la prueba redujo el riesgo de una reacción inmunológicamente confirmada en un 97% (p<0,0001). Mientras que sólo 27 de 803 personas (3,4%) en el grupo del test genético tuvo una reacción clínicamente sospechada, en el grupo control 66 de 847 (7,8%) tuvo hipersensibilidad clínicamente sospechada. Lo que significa que el test reduce el riesgo de un reacción clínicamente sospechada en un 60% (p<0,0001). Para la hipersensibilidad inmunológicamente confirmada, el test de HLA-B*5701 tuvo un valor predictivo negativo de un 100% y para la hipersensibilidad clínicamente sospechada, el test genético tuvo un valor predictivo negativo de un 96%.

En sus conclusiones, Mallal recomienda que en los contextos en los que se dispone de un test de HLA-B*5701 validado, los médicos deberían tener en cuenta la realización de la prueba a cualquier persona con VIH que no haya tomado abacavir y que su médico considere que puede incluir este fármaco en su terapia antirretroviral. Cuando no esté disponible un test de HLA-B*5701 validado, lo más conveniente sería comenzar abacavir con una vigilancia clínica apropiada.

Otro estudio del mismo grupo de investigación determinó que el test genético es 100% sensible tanto en personas blancas y negras. La sensibilidad a la hora de identificar el alelo HLA-B*5701 se reduce cuando los médicos se basan sólo en signos clínicos para diagnosticar la hipersensibilidad a abacavir. No obstante, el equipo australiano advierte de que el test de HLA-B*5701 podría mejorar el manejo clínico de la hipersensibilidad, pero nunca tiene que sustituir a la vigilancia clínica directa.

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VIH y cáncer de piel

Según un estudio presentado en la IV Conferencia de la IAS las tasas de cáncer de piel son más elevadas en personas con VIH que en la población general. Estos nuevos hallazgos sugieren que la detección del cáncer de piel debería incluirse entres los cuidados del VIH rutinarios, incluso para aquellas personas con sistemas inmunitarios robustos.

Según la Dra. Nancy Crum-Cianflone, del Consorcio Clínico del SIDA TriService en Bethesda (EE UU), el cáncer de piel es más común en personas con sistemas inmunitarios comprometidos, especialmente en personas que han recibido un trasplante de órgano y toman fármacos inmunosupresores.

Si bien no ha faltado investigación que muestre que las tasas de sarcoma de Kaposi han descendido notablemente durante los pasados 10 años como consecuencia del uso generalizado del tratamiento antirretroviral, ha habido muy pocos datos sobre la incidencia de cánceres de piel no definidores de SIDA.

Con el fin de investigar las tasas de melanoma y carcinoma, tanto de células escamosas como de células basales, el grupo de la Dra. Crum-Cianflone evaluó los datos de una cohorte de 4.507 personas con VIH que se habían inscrito entre 1987 y 2006. Se realizó un seguimiento de los participantes durante un promedio de 5,4 años.

El promedio de edad de los participantes tras entrar al estudio fue de 29 años. Un 45% de las personas inscritas eran negras y un 44% blancas.

Los investigadores informan que 260 (5,8%) de los participantes desarrollaron cáncer de piel mientras participaban en el estudio. Se produjeron 201 casos de sarcoma de Kaposi, 48 carcinomas de células basales, 13 melanomas y 7 carcinomas de células escamosas. Nueve pacientes desarrollaron más de un tipo de cáncer de piel.

Aunque el sarcoma de Kaposi fue la forma más común de cáncer de piel en esta cohorte, los investigadores documentaron una caída significativa de su incidencia. Tras la introducción de la terapia de combinación, la tasa de sarcoma de Kaposi se redujo a 180 por 100.000 persona-años de seguimiento. Antes de los avances en el tratamiento antirretroviral, la tasa había sido de 1.590 por 100.000 persona-años de seguimiento.

Contrariamente, las tasas de cánceres de piel no definidores de SIDA han permanecido igual desde 1987. En los primeros años de la epidemia, las tasas de melanoma y carcinoma fueron de 300 por 100.000 persona-años de seguimiento; desde finales de los años noventa, las tasas se han mantenido relativamente estables en 220 por 100.000 persona-años de seguimiento.

Tras comparar sus datos con los de los registros de cáncer en EE UU, los autores informan de un aumento del riesgo de 2,3 veces para el carcinoma de células basales en personas con VIH y de un aumento de riesgo de 3,1 veces para el melanoma. El riesgo de cáncer de células escamosas no fue más elevado en personas con VIH que en la población general.

El riesgo más elevado de cáncer de piel no se asoció con la supresión inmune. El promedio del recuento de células CD4 en el momento del diagnóstico de cáncer fue de 432 células, lo que sugiere un aumento del riesgo incluso en aquellas personas en fases tempranas de la infección por VIH. De forma similar, no se dieron asociaciones entre riesgo de cáncer de piel y tener o una carga viral elevada o una historia de infección por el virus de papiloma humano, una de las principales causas de cáncer de células escamosas.

En sus conclusiones, la Dra. Crum-Cianflone señala que a la luz de estos hallazgos que muestran el aumento significativo del carcinoma de células basales y del melanoma, “se debería considerar la implementación de la detección del cáncer de piel en personas con VIH como consecuencia del envejecimiento de esta población”.

Fuente: Elaboración propia / NATAP / Aidsmeds
Referencia:

Mallal, S, et alii, “PREDICT-1: a novel randomised prospective study to determine the clinical utility of HLA-B*5701 screening to reduce abacavir hypersensitivity in HIV-1 infected subjects (study CNA106030)”, 4th IAS Conference on HIV Pathogenesis, Treatment and Prevention, 22-25 July 2007, Sydney, WESS101.

Saag, M. et alii, “High sensitivity of HLA-B*5701 in whites and blacks in immunologically-confirmed cases of abacavir hypersensitivity”, 4th IAS Conference on HIV Pathogenesis, Treatment and Prevention, 22-25 July 2007, Sydney, WEAB305.

Crum-Cianflone, N. et alii, “Increased incidence of skin cancers among HIV-infected persons”, 4th IAS Conference on HIV Pathogenesis, Treatment and Prevention, 22-25 July 2007, Sydney, MOPEB086.

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