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CROI 2012: La toma de cuatro dosis de fármaco a la semana podría ser suficiente como profilaxis preexposición frente al VIH

A pesar de que el análisis presenta varias limitaciones, podría servir como orientación a la hora de establecer los niveles mínimos de adhesión a este tratamiento

El análisis más detallado de los niveles de fármaco en sangre y de los recuentos de células inmunitarias de los hombres gais que participaron en el ensayo iPrEx -en el que se probaba una profilaxis preexposición (PPrE) con Truvada® (tenofovir y emtricitabina)- ha revelado que la infección por VIH en los hombres que recibieron la PPrE estuvo relacionada con la falta de continuidad en la toma del medicamento después de haber mostrado un grado inicial de adhesión razonablemente bueno. Se comprobó que esta relación estadística fue más sólida que en el caso de los participantes que nunca tomaron la PPrE en el estudio, tal y como se había pensado en un principio. Los resultados de este análisis fueron presentados en el transcurso de la XIX Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), que este año tuvo lugar en Seattle (EE UU).

Las pruebas también mostraron que sólo una minoría de los participantes parecía estar tomando la medicación como fue prescrita, siete días a la semana. A pesar de eso, los niveles de protección fueron elevados (aproximadamente un 96% de infecciones evitadas) siempre que la adhesión fuera, como mínimo, de cuatro dosis semanales.

Los resultados del ensayo iPrEx se anunciaron en 2010 y evidenciaron que, en conjunto, los hombres que tomaron Truvada® tuvieron una reducción del 42% en el riesgo de infección respecto a los que recibieron un placebo (véase La Noticia del Día 29/11/2010). Cuando se comprobaron los niveles de fármaco en los 48 participantes que se infectaron por el virus pese a tomar la profilaxis, no constituyó una sorpresa el comprobar que únicamente el 10% de ellos presentaban niveles detectables de fármaco. Sin embargo, sí que resultó más sorprendente que sólo el 50% de los participantes no infectados mostraran niveles detectables de medicamento en sangre.

Las nuevas mediciones han examinado los niveles de fármaco en las muestras almacenadas en los meses anteriores a la infección y los compararon con los del mismo período de tiempo en participantes no infectados. En el caso de los participantes que no adquirieron el virus, alrededor de un 45% mantuvo de forma constante un nivel detectable de fármaco en sus muestras a lo largo de todo el estudio, lo que confirma que al menos la mitad de los participantes simplemente nunca tomaron la profilaxis. Por lo que respecta a los participantes que sí se infectaron, las tasas promedio de adhesión arrancaron igual que en el otro caso, pero mostraron un ligero descenso en el primer año del ensayo y, más adelante, se redujeron al 10% en los tres meses previos a su infección. Esto sugiere la posibilidad de mejorar la adhesión mediante un apoyo de forma trimestral.

El equipo de investigadores también decidió comprobar qué niveles de tenofovir en sangre estuvieron relacionados con la protección frente al VIH. Para ello, compararon los niveles de fármaco en los participantes en el ensayo iPrEx con los procedentes de un pequeño estudio denominado STRAND, dados a conocer en la conferencia del pasado año, en el que a los voluntarios se les administró una dosis de tenofovir dos, cuatro o siete veces a la semana y, posteriormente, se midieron los niveles de fármaco en el pelo. Al comparar el grado de protección observado en los participantes con los niveles específicos de medicamento en el iPrEx, se pudo determinar qué porcentaje de adhesión al tratamiento fue protectora.

En el estudio iPrEx, los niveles medios de fármaco apreciados en las personas que adquirieron el virus fueron acordes con los que reflejaría una toma inferior a una dosis de tenofovir a la semana, mientras que en el grupo que no se infectó, fueron consecuentes con los observados en la toma sólo de unas tres dosis semanales. Únicamente el 18% de los participantes en el ensayo iPrEx presentaron niveles de fármaco que concuerdan con la toma de siete dosis a la semana. Se utilizaron unas pruebas muy sensibles para determinar los niveles de tenofovir metabolizado dentro de las células y se comprobó que la reducción del 90% en el riesgo de infección por el virus se correlacionó con una concentración de fármaco de 16 femtomoles por mol (fm/M, es decir, 16 moléculas de tenofovir por cada 1015 [mil billones] de moléculas). La concentración media relacionada con siete dosis a la semana en el estudio STRAND fue de unos 38 fm/M, mientras que la de cuatro dosis semanales fue de unos 32 fm/M.

Esto permitió calcular que la protección ofrecida por las cuatro dosis de tenofovir a la semana fue elevada y casi la misma que la observada cuando se tomaron las siete dosis, es decir, en torno al 96%, siendo la protección mínima probable del 90%. También se calculó que una adhesión absolutamente perfecta tendría una eficacia del 99%. El tomar dos dosis semanales (de forma constante) seguiría proporcionando una protección del 72%, aunque con unos intervalos de confianza amplios (56% al 96%), mientras que el 42% de protección apreciado en realidad en el iPrEx concuerda con la toma, en promedio, de una dosis semanal.

No obstante, cabe señalar que este estudio presenta limitaciones importantes. Así, en el ensayo STRAND no se midieron los niveles de emtricitabina, por lo que en el estudio iPrEx no se pudo calcular qué protección adicional proporcionó este fármaco. Tampoco se pudo medir el nivel de fármaco en el momento real de la exposición (en el mejor de los casos, se determinó entre 15 y 90 días después de la infección). Además, el ‘número de dosis semanales’ es meramente un promedio y es probable que la mayoría de los participantes tuvieran unos patrones mucho más irregulares de toma de medicamento, alternando períodos de adhesión buena con otros en los que no lo tomarían y, posiblemente, vinculados con los períodos en los que se mantuvieron relaciones sexuales.

A pesar de las posibles objeciones, estos resultados ofrecen una orientación sobre los niveles mínimos probables de tenofovir que es necesario mantener para conseguir protección frente al VIH.

Fuente: Aidsmap / Elaboración propia.
Referencias: Anderson P, et al. Intracellular tenofovir-DP concentrations associated with PrEP efficacy in MSM from iPrEx. 19thConference on Retroviruses and Opportunistic Infections, Seattle, abstract 31LB, 2012.

Liu A, et al. Validating Hair as a Biological Marker of TFV Drug Exposure in HIV PrEP. 18th Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, Boston, abstract 995, 2011.

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