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Glasgow 2018: Fostemsavir logra controlar el VIH en más de la mitad de personas sin opciones de tratamiento disponibles

Los resultados a 48 semanas del estudio BRIGHTE muestran, además, que el fármaco funcionaría mejor en mujeres y en personas de etnia negra

Un estudio presentado en el Congreso Internacional sobre Terapia Farmacológica del VIH, celebrado recientemente en la ciudad escocesa de Glasgow (Reino Unido), ha concluido que el inhibidor del acoplamiento experimental fostemsavir lograría recuperar el control virológico en el 60% de aquellas personas con resistencias acumuladas que les impiden controlar la replicación del VIH con las opciones terapéuticas disponibles actualmente.

Fostemsavir, antes conocido como BMS-663068,  es un fármaco que investigación perteneciente a una nueva familia: los inhibidores del acoplamiento. El mecanismo de acción de esta familia de fármacos –de la cual no hay todavía ninguno comercializado– consiste en la fijación a la proteína de superficie del VIH conocida como gp120, que el virus de la inmunodeficiencia humana utiliza para unirse al receptor CD4 y, posteriormente, infectar al linfocito T CD4+. Temsavir, la molécula en la que se convierte fostemsavir dentro del organismo –ya que fostemsavir es un profármaco– se adhiere a la estructura de la proteína gp120 cuando esta se despliega en forma de trímero para iniciar su actividad, de manera que el proceso de acoplamiento al receptor CD4 queda inhibido.

Con el objetivo de evaluar el uso de fostemsavir en personas sin opciones terapéuticas suficientes para controlar al VIH se diseñó el estudio BRIGHTE, cuyos resultados a 24 semanas ya fueron presentados el año pasado (véase La Noticia del Día 10/11/2017). En esta ocasión, los investigadores presentaron los resultados a 48 semanas.

BRIGHTE está siendo desarrollado en EE UU, Francia y Brasil y cuenta con la participación de 371 personas a quienes no era posible –por las resistencias acumuladas por el VIH– prescribir un tratamiento antirretroviral que permitiera la supresión virológica y con solo sensibilidad a una o dos familias de fármacos.

Un total de 272 personas –siguiendo un diseño de ensayo a doble ciego– fueron distribuidas en proporción 3:1 a recibir, junto a una terapia antirretroviral de base optimizada (la mejor combinación de las disponibles para tratar su infección por el VIH, elegida tras realizar pruebas de resistencias), fostemsavir (600mg dos veces al día) o placebo durante siete días. Tras dicho período todos estos participantes (incluidos los del grupo con placebo) pasaron a tomar la terapia de base optimizada junto a fostemsavir durante 48 semanas.

Además de estas 272 personas, también fueron incluidas en el estudio 99 participantes con características similares que recibieron fostemsavir y terapia de base optimizada (en este caso con un diseño abierto en el que los 99 recibieron el fármaco a evaluar). Todos los participantes, como criterio de inclusión, debían tener una carga viral superior a 400 copias/mL, aunque finalmente la carga viral promedio de los participantes fue mucho más elevada (de 40.000 copias/mL).

Los participantes se encontraban en alto riesgo de progresión de la infección, con una elevada necesidad de un medicamento de una nueva familia. La mediana del recuento de CD4 era de 100 células/mm3 entre las 272 personas que participaron en el estudio a doble ciego y de 41 células/mm3 entre quienes participaron en el grupo con diseño abierto. El 72% del total de participantes tenía un recuento de CD4 inferior a 200 células/mm3 y el 41% lo tenía por debajo de 50 células/mm3. Con estos datos no fue sorprendente que durante las 48 semanas de estudio 20 de los participantes fallecieran.

El 80% de los participantes tenía experiencia previa en inhibidores de la integrasa y más del 90% había recibido inhibidores de la proteasa (IP). Menos de la mitad de los participantes del grupo con distribución aleatoria contaba con más de un fármaco totalmente activo contra el VIH en su terapia de base optimizada (el 42%). Entre los días 1 y 8 en el grupo con distribución aleatoria se observó una disminución promedio de 0,79 log copias/ml en el grupo con fostemsavir y de 0,17 log copias/mL en el grupo con placebo. Ello supuso una diferencia significativa entre grupos de 0,625 log copias/mL (p <0,001). El 46% de los participantes con fostemsavir obtuvieron una reducción superior a 1log copias/mL y el 65% la experimentaron superior a 0,5log copias/mL.

Entre quienes tenían una carga viral inferior a 1.000 copias/mL (el 90% de todos los participantes) la mediana de la reducción de la carga viral fue de 1log copias/mL.

Tras 48 semanas de estudio, según un estricto análisis definido por protocolo que consideraba fracaso terapéutico a cualquier cambio realizado en la terapia de base optimizada, el 54% de las personas distribuidas aleatoriamente a fostemsavir y el 38% de aquellas que tomaron el fármaco con el estudio de diseño abierto lograron alcanzar carga viral indetectable con su esquema de tratamiento.

Según un análisis menos estricto en el que si se contempló la opción de cambios en la terapia de base optimizada, el 62% de las personas distribuidas aleatoriamente a fostemsavir y el 48% de aquellas que tomaron el fármaco con el estudio de diseño abierto tenían carga viral indetectable en la semana 48.

El 86% de las personas distribuidas aleatoriamente a fostemsavir y el 55% de aquellas que tomaron el fármaco con el estudio de diseño abierto tenían una carga viral inferior a 400 copias/mL a la semana 48.

Los participantes de etnia negra y las mujeres obtuvieron porcentajes de carga viral indetectable algo superiores a los del resto de personas incluidas en el estudio.

Las personas con carga viral basal superior a 100.000 copias/mL y aquellas con niveles de CD4 basales por debajo de 40 copias/mL obtuvieron menores porcentajes de carga viral indetectable a las 48 semanas que los obtenidos por el resto de participantes.

Las personas del grupo con distribución aleatoria experimentaron un incremento promedio en los niveles de CD4 de 139 células/mm3, mientras que en el grupo con diseño abierto dicho incremento fue de 64 células/mm3.

Fostemsavir fue, en general, bien tolerado. Los principales efectos adversos fueron náuseas, diarrea y dolor de cabeza. Sin embargo, en un grupo de participantes con un estado de salud tan comprometido eran de esperar altas tasas de abandono del tratamiento en algún momento del estudio (33% de los participantes con distribución aleatoria y 44% de aquellos del grupo con diseño abierto).

Los resultados a 48 semanas del estudio BRIGHTE muestran que fostemsavir puede desempeñar un papel importante en el contexto de las terapias de rescate para aquellas personas con VIH que ha desarrollado múltiples mutaciones de resistencia. El siguiente paso será la presentación de todos los datos de investigación a las agencias reguladoras para solicitar su aprobación, que podría tener lugar a lo largo del año que viene.

Fuente: Aidsmap / Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Ackerman P et al. Week 48 safety and efficacy of the HIV-1 attachment inhibitor prodrug fostemsavir in heavily treatment-experienced participants (BRIGHTE study). International Congress on Drug Therapy in HIV Infection (HIV Glasgow), Glasgow, 2018, abstract O344A.

Comunicado de prensa de ViiV Healthcare 31/10/2018.

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