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aMASE: Oportunidades perdidas en el diagnóstico del VIH en población emigrante en Europa

Las personas que viven fuera de sus países de origen presentan una mayor vulnerabilidad a la infección

El estudio aMASE (siglas en inglés de Expandiendo el acceso a los servicios sanitarios para las personas inmigrantes en Europa) ha concluido que existen grandes oportunidades perdidas de realizar pruebas del VIH en la atención primaria y los entornos sanitarios y las comunidades migrantes deberían ser tenidas en cuenta de forma más activa en las campañas de prevención del VIH. Además, se ha comprobado que, a diferencia de lo que se pensaba, una gran proporción de personas adquirieron el virus después de migrar a Europa. Este estudio ), se realizó a través de dos sondeos dirigidos a personas migrantes que viven en 10 países europeos.

La población de personas inmigrantes en Europa se ven afectadas de forma desproporcionada por la infección por el VIH. En España, por ejemplo, suponen el 30% aproximadamente de los nuevos casos notificados a pesar de representar en torno al 11% de la población total española. A pesar de ello, la prevención de la infección en esta población sigue viéndose lastrada por la falta de datos referentes a su acceso a la atención médica.

Del mismo modo, durante mucho tiempo se pensaba que la inmensa mayoría de inmigrantes (especialmente los de origen africano) se habían infectado por el VIH antes de migrar. Sin embargo, los datos más recientes han revelado que un elevado porcentaje de estas personas con el VIH (entre el 30 y el 50%) realmente se infectaron después de abandonar su país de origen. Esto refleja la falta de conocimiento sobre las necesidades de prevención y tratamiento del VIH.

Ante esta realidad, se puso en marcha el proyecto aMASE para averiguar cuáles eran las barreras estructurales, culturales y económicas que existen en la prevención, diagnóstico y tratamiento del VIH en Europa. También pretendía determinar si la infección por VIH en esta población se produce previa o posteriormente a la migración para averiguar más sobre las dinámicas de transmisión del virus entre las poblaciones migrantes tras haber dejado su país natal.

Para ello se llevaron a cabo dos estudios transversales hasta en 10 países europeos. La información se recogió utilizando un cuestionario que era cumplimentado por los participantes. Además, en el estudio clínico, los investigadores recogían información clínica sobre los pacientes (recuento de CD4, determinación de la carga viral, presencia de comorbilidades, etc.) Uno de ellos se realizó en el entorno clínico, dirigido a personas inmigrantes con VIH que recibían atención médica, mientras que el segundo consistió en un sondeo comunitario por Internet dirigido a personas inmigrantes. Este segundo sondeo fue realizado en colaboración con un grupo asesor comunitario en el que participaron organizaciones de 9 de los 10 países participantes, entre ellas el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH y la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) en España.

A finales del año 2015, una vez finalizado el proceso de recogida de información, el sondeo realizado en las unidades de VIH contó con la participación de 2.117 personas atendidas en 57 hospitales distintos. Por su parte, el sondeo comunitario contó con 1.637 respuestas completas. Para la inclusión en los sondeos se estableció el criterio de considerar migrante a aquella persona nacida en otro país distinto al de residencia y cuya intención era vivir allí más de seis meses.

Resultados del sondeo en entorno clínico

Los criterios de selección de los participantes fueron: tener más de 18 años, haber nacido en un país distinto al de residencia en ese momento, llevar viviendo más de seis meses en el mismo y haber recibido un diagnóstico de VIH en los últimos 5 años.

Los países participantes en el sondeo clínico (Bélgica, Alemania, Grecia, Italia, Países Bajos, Portugal, España, Suiza y Reino Unido) son países en los que la población inmigrante supone una proporción importante en el conjunto de la población. En 2011, Reino Unido, Alemania, España e Italia fueron los países de destino del 60,3% de toda la población inmigrante de la Unión Europea.

El análisis sobre tiempo de adquisición del VIH se realizó sobre 2.117 entrevistas que disponían de información clínica. El 68% de los encuestados eran hombres y la media de edad fue de 37,6 años. La mayor parte procedían de África Subsahariana (33%), América Latina/Caribe (31%) y de otros países europeos (26%).

En el caso de los hombres, la infección por el VIH se produjo mayoritariamente a través de relaciones sexuales con otros hombres (67%), un 24% adquirió el VIH a través de relaciones heterosexuales, un 6% por el uso de drogas intravenosas y en un 3% de los casos la vía de transmisión es desconocida.

En cuanto a las mujeres, la mayoría adquirió el VIH a través de relaciones heterosexuales (97%), un 2% a través del uso de drogas intravenosas y en un 0,4% la vía de infección era desconocida.

Para estimar el momento de adquisición del VIH, se utilizaron dos métodos distintos: un algoritmo basado en el historial de prueba de VIH y/o la información sobre conductas de riesgo (Método 1) y métodos bayesianos, basados en la historia natural del VIH en sujetos con buenas estimaciones de las fechas de seroconversión (Método 2). El Método 1 asignó el momento de adquisición del VIH para el 68% de los participantes, y el Método 2, para el 95%.

La adquisición del VIH con posterioridad  a la migración fue muy elevada, independientemente del método utilizado (entre el 54 y el 62% de los inmigrantes adquirieron VIH después de migrar, en función del método). Además, la proporción de personas que adquirieron VIH después de migrar fue más elevada en hombres gais y otros HSH y en usuarios de drogas inyectadas en comparación con hombres y mujeres heterosexuales.  La tabla que se recoge a continuación también muestra  mayores proporciones de adquisición postmigratoria del VIH en personas provenientes de América Latina y Caribe y Europa, en comparación con la que se observa en personas de África Subsahariana.

Tabla

Estos datos revelan que una elevada proporción de inmigrantes que viven en Europa ha adquirido el VIH después de abandonar su país de origen, en contra de lo que se creía. Además, dentro de esta población, las personas procedentes de Europa Occidental y Central y América Latina y Caribe son las que más probabilidades tienen de adquirir el virus después de migrar. En este sentido, es necesario estudiar mejor qué factores tenían un mayor impacto sobre la vulnerabilidad frente al VIH en esta población en sus países de destino.

Resultado del sondeo comunitario

En este sondeo, los países participantes fueron los mismos que en el sondeo en entorno clínico, más Francia.

Unas 1.637 personas consideradas migrantes según los criterios del estudio completaron el sondeo. La mayor parte de las respuestas procedieron de Reino Unido (16,2%), Grecia (13,3%) e Italia (10,8%). El 34,1% eran mujeres y el 65,3% eran hombres. Nueve personas (0,55%) marcaron “otro” en la opción de sexo.

La mayor parte de estas personas procedían de Europa, pero en el caso de los hombres el segundo origen más habitual fue América latina, mientras que en el caso de las mujeres el segundo lugar de origen más frecuente fue África.

En cuanto a la orientación sexual, apenas un tercio (34%) de los hombres se identificó como heterosexual y el 66% se identificó como hombre que practica sexo con otros hombres (HSH), mientras que la inmensa mayoría de las mujeres (92%) se identificó como heterosexual.

Casi tres cuartas partes de las personas encuestadas se habían sometido previamente a una prueba del VIH y en el caso de los HSH, la probabilidad de haberse realizado una en el pasado fue mayor que en el caso de hombres heterosexuales y mujeres.

Casi la quinta parte de las personas encuestadas afirmó que el resultado de su última prueba fue positivo. Aunque esto supone una proporción relativamente elevada, resultaba esperable teniendo en cuenta que la estrategia de inscripción se centró en las poblaciones en situación de mayor riesgo de infección.

Los hombres y mujeres heterosexuales tendieron a acudir con más frecuencia a los servicios hospitalarios o entornos comunitarios para hacerse la prueba que los HSH, que casi en un 50% de los casos se realizaron la prueba en una clínica de salud sexual y de pruebas del VIH.

Entre los motivos para realizarse la prueba, el más citado fue que formó parte de un examen de salud rutinario. Sin embargo, entre los HSH, casi el 40% declaró haberse realizado la prueba debido a la percepción de riesgo.

Aproximadamente el 90% de los encuestados acudieron alguna vez a un servicio médico en su país de residencia. El 61,7% acudió al médico de cabecera, el 48,9% al dentista y un 40,6%, a urgencias.

Uno de los resultados destacables de la encuesta se relaciona con las oportunidades perdidas de realizar la prueba. Así, entre las personas que acudieron alguna vez a un médico de cabecera en su país de acogida, a muy pocas se les ofreció una prueba del VIH (25%), algo que también se observa en los servicios de urgencias (7%). Por otro lado, menos de la mitad de las mujeres que acudieron a los servicios prenatales recuerdan que se les ofreciera esta opción, pero esto podría deberse a que en muchos países la prueba del VIH a las mujeres embarazadas es de exclusión voluntaria. En el ámbito comunitario y del trabajo social, la prueba se ofreció hasta al 81% de las personas, aunque el porcentaje de población que usó estos servicios fue relativamente bajo.

Los resultados del sondeo demuestran que las campañas de realización de pruebas del VIH deberían centrarse en aumentar la percepción de riesgo, especialmente entre las personas heterosexuales, ya que se consideran a sí mismas en una situación de bajo riesgo de infección por el VIH. Por otro lado, aunque el 90% de las personas acudió a un servicio sanitario en el país de acogida, siguen perdiéndose muchas oportunidades de realizar la prueba, especialmente en entornos de atención primaria y hospitalaria.

Teniendo en cuenta que las personas inmigrantes suelen recibir el diagnóstico del VIH tardía, es importante recordar también que los servicios de atención comunitaria y trabajo social ofrecen una gran oportunidad de llegar a determinados grupos de población para proponerles la realización de la prueba y esto debería tenerse en cuenta en los planes de prevención y en los presupuestos.

Fuente: Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencias: Álvarez-del Arco D, Fakoya I, Monge S, et al. Adquisición del VIH en inmigrantes que viven en Europa. Resultados del estudio aMASE. Presentación oral. VII Congreso Nacional de GeSIDA y 9ª Reunión Docente de la RIS. Madrid, 1-4 de diciembre de 2015. Abstract CO-08.

aMASE dissemination report. 01/02/2016

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