gTt-VIH

  1. Historias personales

No tengo miedo al VIH, pero sí al rechazo

Me llamo Carlos, soy de Madrid (España), nacido en los 60 en un barrio obrero de aquellos años. Tengo 53 años. Empecé a fumar porros a los catorce y con dieciséis me puse mi primer pico de heroína. Estuve enganchado durante cinco años a tope.

Me toco ir a la mili, aguanté y no quise utilizar la posibilidad de declararme toxicómano y librarme de ésta.

Acababa de conseguir un buen trabajo en una multinacional, cosa rara, gracias a un enchufe y no quería perderlo pues me guardaban el puesto e intuía que era un trabajo muy bueno para toda la vida si lo cuidaba y así fue.

Cuando volví de la mili, volví a caer pero rápidamente viendo el desastre que se me avecinaba otra vez opté por apuntarme en un programa nuevo con un medicamento sustitutivo y tras mucho esfuerzo acabé por dejar definitivamente la heroína hasta hoy, casi treinta dos años después.

En el año 87 en unos análisis rutinarios descubrí que era seropositivo. Sin embargo, por un miedo estúpido no realicé ningún contacto con Medicina Interna hasta el 96. Menos mal que mi cuerpo pudo aguantar hasta esta fecha.

Empecé con fármacos muy antiguos y luego fui cambiando paulatinamente hasta hoy, que estoy con un comprimido diario y presentando un cuadro de paciente asintomático bastante bueno según dicen los doctores.

La pena es que mi esposa falleció en el 2010 por un tumor en las glándulas. No me acuerdo muy bien del nombre, pero afectaba a las cuerdas vocales.

Yo dentro de esta desgracia de una persona a la cual amaba con toda mi alma estoy bien. No tengo ningún problema en vivir solo y no quiero de momento tener ningún tipo de convivencia.

Tengo una hija ya casada y un nieto de cuatro años. Y acabo de prejubilarme en mi empresa después de treinta y cinco años, con unas condiciones medianamente aceptables con las que puedo subsistir sin problemas.

Nunca dije nada en el trabajo de mi seropositividad ni de mi pasado con las drogas. Me gusta mucho ver todo tipo de deportes y sobre todo leer, mi gran pasión.

Ya no tengo miedo con el VIH, lo único que me preocupa es el rechazo a posibles mujeres que pudiera conocer en el futuro llegado el caso y a la herencia que me dejó uno de los primeros medicamentos, la lipodistrofia famosa presentada en papada, pecho, abdomen y pubis.

Menos mal que en el Hospital Gregorio Marañón me pudieron quitar bastante de la giba de búfalo (así la llaman) que me salió en el principio de la espalda. Ahora ya no lo hacen gratis.

Este último tema me tiene algo acomplejado y me hace aislarme a veces de la gente aunque pueda pareceros incomprensible. Se nota a primera vista pero tampoco es una cosa escandalosa.

Espero no haberme extendido demasiado. Os mando un saludo para todos.

Comentar

Nota: No serán publicados los comentarios ofensivos, los que puedan resultar inapropiados para personas de otras confesiones religiosas ni los que contengan datos personales. gTt no se hace responsable de las opiniones publicadas.

Anónimo (no verificado)

Qué gran historia, llena de matices y acontecimientos importantes. Me sorprende su gran vigorosidad, cualquier persona se deprime con este mal, usted soportó 9 años con el VIH-SIDA en su cuerpo sin medicación alguna? sorprendente, espero que encuentre el amor de nuevo y goce de esta vida.

responder 17 Junio, 2018 – 11:25pm

Responder

*
*

Por ejemplo: contact@gtt-vih.org.

*

*
Anónimo (no verificado)

Hola Wilfred!!! Te envío un fuerte abrazo. Me da mucho coraje y lastima tu historia. Espero que hoy día seas un hombre adulto y no le permitas a nadie que te maltrate por quien tu eres ni por nada. Yo de pequeño sufrí bullying de mis compañeros en la escuela y hasta de mi propia madre. Me acuerdo que yo tenía como 9 años cuando me quedé mirando a un hombre que pasaba frente a mi escuela en motora y no sé qué dije en voz alta, que una compañera de clases me mira y me dice: "A TIII TE GUSTAN LOS HOOOMBREEESSS". Y comenzó a gritarlo por toda la escuela. Y al parecer yo también cuando pequeño era algo afeminado y pues me gritaban “PATO” (aquí en PUERTO RICO pato es igual a gay). Hasta mi propia madre siendo yo un niño cuando me quería pegar y yo me escapaba corriendo, de coraje me lo decía también. Hoy día soy un hombre, soy policía y no le permito a nadie, pero a nadie que me falte al respeto. A mí ni a nadie de la comunidad gay. Es que me le cuadro al más grande y lo pongo en su lugar. Hoy día en mi trabajo hay discriminación, mínima pero hay y he sido víctima de la misma pero me he dado a respetar porque el hecho de que me gusten los hombres no hace que deje de ser hombre. Y vivo mi vida con total normalidad sin esconderme de nada ni esconder a mi pareja. Un fuerte abrazo!!!

responder 22 Marzo, 2018 – 5:18am

Responder

*
*

Por ejemplo: contact@gtt-vih.org.

*

*
Anónimo (no verificado)

Has tenido una vida con muchos obstáculos, pero has podido superarlos. Ojalá te vaya bien.

responder 16 Marzo, 2018 – 10:47am

Responder

*
*

Por ejemplo: contact@gtt-vih.org.

*

*
wilfred (no verificado)

En mi vida he sufrido mucha discriminación, desde que me acuerdo. Tenía 8 años cuando estaba en la escuela y sufrí mucho de bullying de mis compañeros por tener preferencias femeninas, me gustaban los juegos de niña. Me preguntaba por qué me gustaban esas cosas. Yo vivía con mi abuela, tenía 6 años cuando nos fuimos a vivir con mi abuela mis hermanos y yo. Cuando tenía 14 años mis padres regresaron a mi casa, ellos estaban trabajando. Bueno les sigo comentando mi vida. Cuando tenía 10 años sufrí mucho en la escuela unos compañeros de la escuela me tiraron en un agujero muy profundo y yo gritaba que me sacaran y ellos se burlaban diciendo: “eres una niña, marica”. Me tiraban palos y piedras yo les pedía que me dejaran en paz, que no les había hecho nada. Hasta que una amiga al ver que no regrese de mi recreo una hora nos daba la maestra mi amiga me fue a buscar, me sacaron y cuando le dije a la directora de la escuela no me quiso ayudar. Dijo que yo tenía la culpa, que por eso me habían hecho eso. Por otro lado, yo tenía un tío que llegaba a la casa de mi abuela todas las mañanas y me tocaba, me besaba y me hacía que le tocara sus partes íntimas. Le dije a mi abuela lo que estaba haciendo mi tío, y no hizo nada. Me acuerdo de que ese día me castigaron por haber dicho eso. Me dijeron que si volvía a decirlo me iban a castigar otra vez. Me quería morir y me tomé unas pastillas, pero no me tomé las suficientes porque no pasó nada. Como les había comentado, yo tenía 14 años cuando mis padres llegaron. Yo pensaba que todo iba a cambiar, que ahora iba estar protegido, que nadie me iba a molestar, pero fue al contrario. Mi papá me castigaba mucho porque veía que me gustaban juegos de niña y una vez me descubrió que me estaba vistiendo de mujer. Yo estaba solo en mi cuarto cuando él abrió la puerta y me vio pintado y con un vestido. Desde ese entonces mi vida fue un tormento, me acuerdo que en varias ocasiones me decía que me fuera de la casa, que no quería tener un hijo maricón (bueno, son palabras, es como decir gay), que prefería que me muriera al tener un hijo así, la verdad lloraba mucho porque mi madre siempre me defendía.

responder 17 Marzo, 2018 – 1:22am

Responder

*
*

Por ejemplo: contact@gtt-vih.org.

*

*

Enviar un comentario nuevo

*
*

Por ejemplo: contact@gtt-vih.org.

*

*

gTt en tu email

Mantente al día sobre los temas que más te interesan

Suscríbete a los boletines

Encuesta





Ver también...

Otros artículos y noticias recientes sobre Testimonios

Próximas ediciones

Logotipo de Lo+Positivo

¿Alguna sugerencia para las próximas ediciones de Lo+Positivo?

Más información

Donaciones

Más información

Opciones de tratamiento de la dependencia de opiáceos para personas que viven con VIH

© gTt - Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH

Contacto | Mapa del sitio | Política de privacidad | Licencia CreativeCommons | Accesibilidad

NO pulse este enlace o será baneado de este sitio - Do NOT follow this link or you will be banned from this site!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web y mejorar su experiencia de usuario. Permaneciendo o navegando por esta web acepta la instalación de dichas cookies.
Más información | Cerrar
30