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  1. Historias personales

Aprender a vivir con el VIH

Hola, tengo 28 años, soy de Panamá y llevo dos años viviendo con el VIH, desde el año 2019. Es la primera vez que escribo o comparto mi historia y me gustaría hacerlo.

Les cuento un poco de mí: Siempre he sentido que me faltaba amor propio y en el 2018 salí con una persona de la que me enamoré demasiado. Fue la primera vez que sentía algo así por alguien, pero las cosas no salieron bien y yo quedé destrozado, perdido, como sin rumbo. Tenía tanto dolor que solo pensaba en destruirme a mí mismo. Solo quería estar borracho para que ya no doliera más y pensaba que no era lo suficientemente bueno.

Siempre había sido un chico con metas y con mi norte fijo, pero en este tiempo me sentía perdido. Entraron las drogas, el alcohol y las fiestas, porque tenía un sentimiento de autodestrucción que no podía controlar. Me sentía pésimo con quién era yo en ese momento y en lo que me estaba convirtiendo. Sabía que no iba por un buen camino, pero no podía detenerme y tampoco busqué ayuda. Me sentía muy muy triste, pero no podía parar porque el dolor me inundaba. Como era nuevo en esto de las drogas y el alcohol, no me controlaba y tenía sexo sin protección. Muchas veces ni recuerdo lo que hacía y me sentía horrible. El vacío crecía y crecía más.

Llegó el día y me hice un examen de rutina, ya que tenía la corazonada de que podría estar infectado, porque hacía meses que tenía una alergia en el cuerpo muy extraña. En efecto, me hice la prueba del VIH y resulté positivo. Me sentí mucho peor.

Años atrás, salí con un chico seropositivo que me enseñó mucho sobre el VIH. De hecho, muchas veces lo acompañé a las citas [médicas] y aprendí mucho. Esto me dio un poco de confianza, al saber que el VIH no significaba la muerte y que podía vivir igual si tomaba mi tratamiento.

De inmediato, me realicé los exámenes en infectología y mis CD4 estaban en 450 y mi carga viral en 800. A los dos meses de iniciar mi tratamiento [antirretroviral], mi carga viral bajó a 25 y mis CD4 subieron a 565. Aunque ya estaba en tratamiento, igual me sentía muy perdido y con rabia de que me sucediera eso a mí. ¿Por qué tuve que pasar por esto yo? Porque tenía que sucederme eso.

En los meses siguientes, aunque el tratamiento estaba funcionando, mi mente no tanto. Sentía que todo podía hacerme daño, sentía que necesitaba ir al hospital. De hecho, muchas veces fui y no tenía nada más que miedo. Se lo conté a mi mejor amiga, porque ya no podía yo solo con todo lo que me estaba sucediendo y necesitaba al menos a alguien que me dijera “tranquilo, todo estará bien”. Así que tomé la decisión de contárselo y ella me apoyó y me apoya hasta el sol de hoy.

Empecé a ver la luz en el camino, empecé a volver a ser yo, el chico con metas, decidido, feliz y con sueños que siempre había sido y no dejé que esta enfermedad me dominara, porque siempre he pensado que estamos aquí por una razón y esa razón debe venir acompañada con felicidad. Así que no me dejé desfallecer y volví a ser yo, aunque -no les miento- hace poco pasé la COVID-19 y mis CD4 bajaron dramáticamente. Me asusté mucho, pero fui al infectólogo y me dijo que era normal que pasara luego de una infección como esa.

Soy indetectable hasta el día de hoy y trato de vivir mis días con felicidad, cuidando mucho mi alimentación y haciendo mucho ejercicio. Aprendí que no tenemos que cargar solos con esto y me ayudó mucho para poder salir de ese vacío en el que estaba. Siempre es bueno hablarlo con alguien, sea un amigo de confianza, un psicólogo o hasta solo con escribirlo aquí pienso que ayudará. Aparte, esta web me ha ayudado mucho cuando siento miedo o ansiedad. Leo las historias de cada persona, me llenan de fuerza y valentía para seguir.

El VIH no es una sentencia de muerte, la vida no se nos acaba cuando detectan la infección. Hay que aprender a vivir con ello y salir adelante. Veo mi vida de otra manera y continúo teniendo planes y trabajando por mis sueños.

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Anónimo (no verificado)

Me encantó tu historia y coincido contigo en que leer y escribir en este foro ayuda bastante. También soy de Panamá y no he tenido el valor de compartirlo con nadie. Gracias a Dios por el momento estoy bien y no he sentido esa necesidad. Abrazos.

responder 22 Enero, 2022 – 6:20am

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David (no verificado)

Hola, me ha encantado el cierre de tu historia. Pienso que lo mas importante es entender que la vida no se acaba, que el virus vivirá con nosotros toda la vida pero podemos controlarlo eficientemente. Por eso te deseo lo mejor del mundo, eres joven y tienes toda la vida por delante. Suerte y Seguimos...

responder 16 Enero, 2022 – 4:13pm

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