Otras estrategias promovidas en el documento referentes a enfermedades infecciosas, una de las tres áreas consideradas durante el encuentro, incluyó la ampliación de las asociaciones con países en desarrollo para estimular la capacidad de investigación y desarrollo y asegurar que se dispone de trabajadores sanitarios cualificados en esas regiones. Los líderes también suscribieron la propuesta rusa de constituir un centro regional en Europa del Este y Asia Central para promover el desarrollo de una vacuna del SIDA.
Rusia también anunció que restituiría los 270 millones de dólares que recibió del Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria para una mayor provisión del cuidado y tratamiento de personas con VIH en países en desarrollo. Actualmente, el Fondo necesita 1.000 millones de dólares para hacer frente a sus presentes compromisos.



