Apenas días antes de que investigadores y activistas de todo el mundo celebraran los 25 años de lucha contra la epidemia del VIH, la Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas (UNGASS, en sus siglas en inglés) sobre VIH/SIDA se reunió en la ciudad de Nueva York para revisar la "Declaración de Compromiso" sobre SIDA, que fue creada en el primer encuentro de este tipo celebrado hace cinco años. Este evento de alto nivel, que tuvo lugar del 31 de mayo al 2 de junio, contó con la participación de más de 10 jefes de estado y líderes de más de 140 estados miembro de la ONU, así como más de 1.000 representantes de grupos activistas y otras organizaciones de la sociedad civil.
Aunque se alcanzaron pocos de los objetivos propuestos en la declaración de 2001 adoptada por la Asamblea General, el gasto total en SIDA en los países en desarrollo, que llegó a 8.300 millones de dólares el año pasado, estuvo dentro del rango objetivo fijado en el documento inicial. Este dinero ha proporcionado en parte tratamiento a 1,3 millones de personas que ahora reciben antirretrovirales (ARV), desde apenas 240.000 en 2001, y contribuyó a cuadriplicar el número de personas que acceden a los servicios de realización de counselling y prueba voluntarios. Pero ahora el Programa Conjunto de Naciones Unidas para el VIH/SIDA (ONUSIDA) estima que serán necesarios entre 20.000 y 23.000 millones de dólares anuales hasta 2010 para controlar la expansión del SIDA y proporcionar servicios de tratamiento ARV, cuidado y prevención. El número récord de grupos de sociedad civil implicados en el encuentro presionó para que la asamblea suscribiera un nuevo objetivo de proporcionar ARV al 80% de las personas con VIH que lo necesitan y a un número igual de mujeres con VIH embarazadas para prevenir la transmisión del virus a sus hijos. Sin embargo, tras la realización de dilatadas negociaciones, muchas de las organizaciones implicadas, incluyendo la Sociedad Internacional del SIDA y el Consejo Internacional de Organizaciones con Servicio en SIDA se vieron decepcionadas por la declaración final.
Muchos afirmaron que no se lograron establecer metas concretas para el futuro mediante las cuales pudiera medirse el progreso. Antes de este encuentro, IAVI y sus socios trabajaron para asegurar que los líderes de la ONU reconocieran cómo la investigación en nuevas tecnologías de la prevención (como vacunas y microbicidas) podría desempeñar un papel importante a la hora de combatir la epidemia en el futuro. En la declaración final, se reconocieron las vacunas del SIDA como algo crucial para la salud pública mundial.
Justo antes de que tuviera lugar UNGASS, ONUSIDA también hizo público el Informe de 2006 sobre la epidemia mundial de SIDA (puede consultarse en inglés en UNAIDS). Este informe citaba la existencia por primera vez de una deceleración en la epidemia mundial, puesta de relieve por un descenso de la prevalencia del VIH en Kenia, Zimbabue, Burkina Faso, Haití y otros países del Caribe. Pero aunque las tasas de infección están disminuyendo en algunas áreas, el número total de personas que mueren de SIDA o de enfermedades relacionadas con SIDA sigue aumentando. Se ha registrado un aumento de la prevalencia del VIH en varios países, entre ellos China, Indonesia, Papua Nueva Guinea y Vietnam y existen indicios de posibles "brotes de VIH" en Bangladesh y Pakistán, según ONUSIDA.
Este informe también declaró a la India como la nación con el mayor número de personas con VIH, con 5,7 millones de personas infectadas, superando a Suráfrica, que sigue manteniendo la mayor prevalencia debido a que su población es mucho menor. Mientras que la prevalencia del VIH está disminuyendo en cuatro estados de la India, la epidemia no muestra signos de disminución en Suráfrica.
Aunque se alcanzaron pocos de los objetivos propuestos en la declaración de 2001 adoptada por la Asamblea General, el gasto total en SIDA en los países en desarrollo, que llegó a 8.300 millones de dólares el año pasado, estuvo dentro del rango objetivo fijado en el documento inicial. Este dinero ha proporcionado en parte tratamiento a 1,3 millones de personas que ahora reciben antirretrovirales (ARV), desde apenas 240.000 en 2001, y contribuyó a cuadriplicar el número de personas que acceden a los servicios de realización de counselling y prueba voluntarios. Pero ahora el Programa Conjunto de Naciones Unidas para el VIH/SIDA (ONUSIDA) estima que serán necesarios entre 20.000 y 23.000 millones de dólares anuales hasta 2010 para controlar la expansión del SIDA y proporcionar servicios de tratamiento ARV, cuidado y prevención. El número récord de grupos de sociedad civil implicados en el encuentro presionó para que la asamblea suscribiera un nuevo objetivo de proporcionar ARV al 80% de las personas con VIH que lo necesitan y a un número igual de mujeres con VIH embarazadas para prevenir la transmisión del virus a sus hijos. Sin embargo, tras la realización de dilatadas negociaciones, muchas de las organizaciones implicadas, incluyendo la Sociedad Internacional del SIDA y el Consejo Internacional de Organizaciones con Servicio en SIDA se vieron decepcionadas por la declaración final.
Muchos afirmaron que no se lograron establecer metas concretas para el futuro mediante las cuales pudiera medirse el progreso. Antes de este encuentro, IAVI y sus socios trabajaron para asegurar que los líderes de la ONU reconocieran cómo la investigación en nuevas tecnologías de la prevención (como vacunas y microbicidas) podría desempeñar un papel importante a la hora de combatir la epidemia en el futuro. En la declaración final, se reconocieron las vacunas del SIDA como algo crucial para la salud pública mundial.
Justo antes de que tuviera lugar UNGASS, ONUSIDA también hizo público el Informe de 2006 sobre la epidemia mundial de SIDA (puede consultarse en inglés en UNAIDS). Este informe citaba la existencia por primera vez de una deceleración en la epidemia mundial, puesta de relieve por un descenso de la prevalencia del VIH en Kenia, Zimbabue, Burkina Faso, Haití y otros países del Caribe. Pero aunque las tasas de infección están disminuyendo en algunas áreas, el número total de personas que mueren de SIDA o de enfermedades relacionadas con SIDA sigue aumentando. Se ha registrado un aumento de la prevalencia del VIH en varios países, entre ellos China, Indonesia, Papua Nueva Guinea y Vietnam y existen indicios de posibles "brotes de VIH" en Bangladesh y Pakistán, según ONUSIDA.
Este informe también declaró a la India como la nación con el mayor número de personas con VIH, con 5,7 millones de personas infectadas, superando a Suráfrica, que sigue manteniendo la mayor prevalencia debido a que su población es mucho menor. Mientras que la prevalencia del VIH está disminuyendo en cuatro estados de la India, la epidemia no muestra signos de disminución en Suráfrica.



