Dos destacados senadores estadounidenses recientemente propusieron al Congreso una mayor financiación para acelerar la investigación y desarrollo de vacunas contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria y otras enfermedades infecciosas. La propuesta, presentada bajo el nombre de “Decreto 2005 de Vacunas para el Nuevo Milenio”, presenta diversas fórmulas para que el gobierno estadounidense y la industria privada puedan trabajar conjuntamente hasta conseguir nuevas y necesarias vacunas para aquellas personas que más las necesitan.
El proyecto de ley recomienda vivamente un aumento del número de partenariados públicos y privados así como una estrategia para conseguir este objetivo; y menciona en particular a IAVI, la Iniciativa para una Vacuna contra la Malaria o el Centro de Medicación Mundial contra la Tuberculosis como ejemplos de estos partenariados. Entre otras estrategias destaca la consideración de incentivos económicos a compañías privadas para estimular su implicación en el desarrollo de vacunas para enfermedades que afectan principalmente a países en desarrollo. Entre estos incentivos se sugieren contratos por anticipado (véase Lo más destacado de este número), ventajas tributarias y mejoras de los procedimientos reguladores.
Junto a esta legislación, los senadores que redactaron la proposición de ley citan diversos ejemplos de cómo las vacunas han tenido un considerable impacto sobre la salud mundial, entre ellos la erradicación de la viruela y la drástica reducción de los índices de mortalidad infantil en todo el mundo. Falta que esta proposición reciba la aprobación del gobierno federal.





