sobre nutrición
María Teresa me propuso empezar la dieta paulatinamente, paso a paso, un día una comida, otro día dos, y así sucesivamente, para que mi organismo no se volviera loco con un cambio tan repentino de alimentación y para que yo no tirara la toalla antes de tiempo. Es muy importante seguir los pasos que el/la profesional te marca y no saltarte la dieta, ya que puede producirse un alboroto a escala celular, lo que podría ser contraproducente. Una dieta de este tipo al principio es dura, por la preparación de los alimentos (ensaladas, caldos, infusiones...), las horas a las que has de comer y, sobre todo, por no saltarse ningún paso de la dieta. Hay que hacer la comida como un acto de amor, sin que nos cueste un esfuerzo. Tenemos que poner todos nuestros sentidos y no dejar de respirar para que no aparezcan tensiones, de este modo, iremos apreciando nuestros cambios externos e internos. En este proceso no estamos sol@s, María Teresa nos acompaña, nos escucha, nos introduce cambios, si son necesarios, y deja que nosotr@s hagamos nuestro particular proceso de cambio.
La dieta depurativa que me propuso fue elaborada específicamente para mí; se trata de una dieta personal e intransferible que ha sido confeccionada pensando en mis carencias. El organismo de cada persona necesita de cuidados y atenciones particulares para cada caso. Si quieres hacer una dieta de este tipo, o de cualquier otro tipo, habla primero con un/a especialista en nutrición para que te ofrezca los consejos más apropiados para tu caso
En mi dieta, entre los alimentos propuestos para desayunar se encuentran el zumo de pomelo recién exprimido; el ajo; el pan sin gluten; piñones y leche de soja.
A media mañana, zumo de naranja y una manzana, y antes de comer un vaso de un caldo para eliminar líquidos, especial según mis necesidades. La comida se compone de zumos y ensaladas variadas, carne o pescado, y fruta, cuya elección dependerá, de nuevo, de las necesidades de cada persona.
A media tarde, mango y un orejón de albaricoque, y de nuevo, antes de cenar un vaso de caldo antioxidante. La cena se compone de zumo de pomelo, ensalada variada, arroz integral y fruta.
Como veis esta dieta se basa en un 80 por ciento en alimentos crudos, lo que facilita que nuestros órganos internos y externos no se reblandezcan y mantengan un tono muscular terso y saludable. También actúan a nivel mental haciendo que tengamos una mejor capacidad de retención, fluidez y agilidad mental.
Para que la dieta logre su objetivo, se deben seguir unas pautas, entre las que se incluyen no tomar sal, azúcar, gluten, y lácteos; caminar cada día; tomar agua en abundancia; comer cada dos horas y media o tres horas, ya que transcurrido ese tiempo nos aparece la sensación de hambre y el jugo gástrico se va concentrando cada vez más y cuando llega el alimento al aparato digestivo no asimila bien lo que comemos; y dormir entre seis y ocho horas, y si es posible, hacer siesta.
Durante los primeros días de la dieta puede un@ sentirse tens@ debido a todo lo que tiene que preparar; posteriormente te entra una actividad que no pararías en todo el día; y más o menos a los veintiún días te da como un bajón que lo echarías todo a rodar y te invade la tristeza; pero todo esto es pasajero: si superas estos días ya estás dispuest@ a seguir adelante porque los resultados son muy favorables y muy vistosos. Te das cuenta de que tu salud la estás elaborando mientras te preparas lo que has de comer. Y como os he dicho anteriormente, no estás sol@, tienes a tu hada madrina que te acompaña en tu proceso de cambio y recuperación de la salud.
Te doy las gracias María Teresa por haberte conocido, por el cariño que pones en cada una de las personas que vamos a tu consulta, por tu paciencia y tu gran sonrisa que nos dedicas. Te llevo siempre en mi corazón.
| «La buena salud es el resultado de una buena administración de alimentos.» MARÍA TERESA GUARDIOLA |
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