Nuevo cuestionario de evaluación de riesgo de hepatitis C para hombres que practican sexo con hombres con el VIH

Un pequeño cuestionario de 6 preguntas permitiría identificar a aquellos hombres que practican sexo con hombres (HSH) con el VIH que serían candidatos a la realización de pruebas de cribado de la infección por el virus de la hepatitis C (VHC), pues su riesgo de tener infección aguda por dicho virus hepático sería elevado. La herramienta fue recientemente publicada en Eurosurveillance, se basa en los resultados de una cohorte holandesa y ha sido validado en otros grupos de participantes de Holanda, Inglaterra y Bélgica.

Optimizar los programas de cribado de la infección por el VHC es un objetivo que podría aumentar las tasas de detección reduciendo los costes que supone cribar a personas con poco riesgo de haberse infectado. Uno de los principales problemas al respecto es la ausencia de recomendaciones de cribado basadas en herramientas debidamente validadas.

Así, las recomendaciones de la Red Europea de Tratamientos del SIDA (NEAT, en sus siglas en inglés) establecen pruebas de función hepática cada medio año y pruebas de cribado de anticuerpos del VHC anualmente en HSH con el VIH en riesgo de adquirir infección aguda por VHC. El problema es que no se especifica cómo identificar a las personas en riesgo.

Las guías de la Asociación Americana para el Estudio del Hígado (AASLD, en sus siglas en inglés) van un poco más allá y recomiendan el cribado anual de la hepatitis C en todos aquellos HSH con el VIH que realicen prácticas sexuales sin preservativos.

Con el objeto de mejorar las técnicas para identificar a aquellas personas en riesgo, los autores del presente estudio se propusieron crear un pequeño cuestionario de valoración de riesgo y validarlo. Para su desarrollo contaron con 213 participantes del estudio holandés MOSAIC. Se trata de una cohorte observacional de HSH con el VIH e infección aguda por VHC y de HSH con el VIH sin historial de hepatitis. Dichos participantes cumplimentaron cuestionarios sobre sus posibles prácticas de riesgo con relación al VHC.

Tras analizar toda esta información, el cuestionario incluyó seis preguntas:

  1. ¿Has practicado sexo anal receptivo sin preservativo en los últimos 6 meses? (puntuación en caso de responder que sí: 1,1)

  2. ¿Has compartido juguetes sexuales en los últimos 6 meses? (puntuación en caso de responder que sí: 1,2)

  3. ¿Has practicado fisting (introducción de la mano en el recto) sin guantes en los últimos 6 meses? (puntuación en caso de responder que sí: 0,9)

  4. ¿Has usado drogas inyectables durante el último año? (puntuación en caso de responder que sí: 1,4)

  5. ¿Has compartido "rulos" (instrumentos para la administración intranasal de drogas) para esnifar drogas durante los últimos 12 meses? (puntuación en caso de responder que sí: 1,0)

  6. ¿Has tenido alguna infección de transmisión sexual ulcerativa durante los últimos 12 meses? (puntuación en caso de responder que sí: 1,4)

Si la persona obtuviese una puntuación de 2,0 o superior se recomendaría realizar una prueba de cribado del VHC, ya que se consideraría que dicha persona se encuentra en riesgo de presentar infección aguda.

Cabe destacar que la valoración del riesgo no sería útil para hombres gais sin el VIH, puesto que la prevalencia de la infección por VHC en este grupo poblacional es muy inferior a la observada entre HSH con el VIH.

El cuestionario fue validado en tres grupos diferentes:

En el estudio MOSAIC, la presente herramienta de cribado logró una sensibilidad del 78%, lo cual significa que detectó como en riesgo con una puntuación de 2,0 o superior al 78% de aquellas personas que se habían infectado por VHC . Los tres estudios de validación arrojaron porcentajes de sensibilidad de, respectivamente, el 73, el 93 y el 100%.

En cuanto a la especificidad, en MOSAIC esta fue del 79%, lo cual significa que detectó como fuera de riesgo con una puntuación inferior a 2,0 al 79% de aquellas personas que no se habían infectado por VHC . Los tres estudios de validación arrojaron porcentajes de sensibilidad de, respectivamente, el 66, el 56 y el 61%.

En cada uno de los grupos analizados, el cuestionario recomendó la realización de la prueba de cribado del VHC a entre el 42 y el 59% de todos los participantes.

El área bajo la curva ROC (característica operativa del receptor, en sus siglas en inglés, un parámetro originariamente utilizado en detección de señales cuyo uso se extrapoló a las pruebas diagnósticas) fue de entre 0,74 y 0,92 según la cohorte analizada, lo que puede interpretarse como que el test es bueno (con un buen equilibrio sensibilidad/especificidad) .

Los investigadores señalaron que mover el punto de corte de 2,0 a valores más elevados incrementaría la especificidad de la prueba (disminuyendo la sensibilidad), mientras que bajar el punto de corte produciría el efecto contrario. Ello podría ser tenido en cuenta para modificar la interpretación en función de la prevalencia conocida del VHC en la población cribada o en casos de brote.

Los resultados del presente estudio ponen a disposición de los departamentos de salud pública una herramienta barata y fácil de utilizar e interpretar para que cualquier profesional sanitario pueda identificar y recomendar la recomendación de la prueba del VHC. Su implementación dependerá, como tantas otras veces, de la voluntad política.

Fuente: Aidsmap / Elaboración propia ( gTt ).

Referencia: Newsum AM et al. Development and validation of the HCV-MOSAIC risk score to assist testing for acute hepatitis C virus (HCV) infection in HIV-infected men who have sex with men (MSM). Eurosurveillance 22: 21, 25 May 2017. (Full text freely available).