CROI 2015: La tuberculosis extremadamente resistente no derivaría siempre de fracasos en el tratamiento

Logo CROI 2015 - La tuberculosis multirresistente a fármacos (MDR) se define como la cepa de tuberculosis resistente a isoniazida y rifampicina –principales medicamentos de primera línea para tratar la infección–. Por su parte, la tuberculosis extremadamente resistente a fármacos (XDR) es una cepa resistente más peligrosa ya que además de a los dos primeros fármacos de primera línea también es resistente a cualquiera de las fluoroquinolonas y al menos uno de los tres de los medicamentos inyectables de la segunda línea.  Normalmente, la tuberculosis XDR deriva de múltiples fracasos de tratamiento (ya sea por falta de acceso regular a tratamiento, dosis inadecuadas o régimen inadecuado) lo que lleva a una acumulación paulatina de resistencias a medicamentos. Sin embargo, ello no impide que pueda suceder por transmisión de persona a persona, ya que es igual de transmisible que las cepas sensibles a los tratamientos.

El estudio liderado por la Dra. Shah tenía como objetivo determinar la proporción de casos de tuberculosis XDR que se debían a transmisión primaria y compararla con los causados por resistencias adquiridas tras fracasos de tratamiento.

Para ello, se cribaron 529 casos y, finalmente, se analizaron las muestras de 404 casos acaecidos en la región de KwaZulu-Natal entre 2011 y 2014. Se emplearon técnicas de genotipado para identificar en las muestras nueve mutaciones asociadas con la resistencia a los fármacos antituberculosos. En los casos donde un patrón de resistencias era compartido por más de 20 muestras, se secuenciaba todo el material genético para obtener información del patrón de transmisión. El genotipado utilizó los poliformismos de longitud de fragmentos de restricción (RFLP) basados en IS6110 –el sistema  que permite la comparación estandarizada entre laboratorios de muestras de M. tuberculosis.

Además, se entrevistó a las personas participantes en el estudio para reunir datos demográficos y también sobre el historial previo de tuberculosis y VIH, uso y acceso a atención sanitaria, y situaciones de exposición a la infección tuberculosa. También se revisaron los informes de tratamiento previo con medicación antituberculosa de primera y segunda línea, así como hospitalizaciones anteriores.

Los investigadores comprobaron que sólo el 20% de las muestras provenían de pacientes con historial previo de tratamiento de tuberculosis MDR, mientras que el 80% se podían atribuir a transmisión primaria. Además, el 47% de las muestras aisladas pertenecían a un único clúster de transmisión (un grupo de casos relacionados entre ellos).

En lo que respecta al VIH, el 77% de los 404 casos se dieron en personas coinfectadas por este virus. Dichas personas tenían una mediana de recuento de CD4 de 283 células/mm3 (IQR 162- 450). De ellas, el 91% estaba tomando tratamiento antirretroviral en el momento de entrar en el estudio y el 66% tenían una carga viral indetectable en el momento del diagnóstico de tuberculosis XDR.

El estudio muestra que, en regiones donde existe una elevada prevalencia del VIH (los datos de la ONU de 2009 reflejaban una tasa de prevalencia de VIH de un 39% en la región de KwaZulu-Natal), la transmisión primaria es la forma más habitual de adquirir tuberculosis XDR . Por tanto, es importante el diagnóstico temprano de la tuberculosis XDR y ofrecer un adecuado acceso al tratamiento para evitar la transmisión entre personas y reducir así la prevalencia de estas cepas más peligrosas (y costosas) de tratar.

Fuentes: Aidsmap / OMS / Elaboración propia (gTt).

Referencia: Shah N et al. Majority of XDR TB cases are due to transmission in a high-HIV-prevalence setting. 2015 Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections (CROI), Seattle, USA, abstract 92, 2015.