Sobrevivir al interferón y la ribavirina


Joan Tallada

El tratamiento actual para la hepatitis C, también en personas que viven con VIH, consiste en una inyección semanal de interferón pegilado más la toma oral dos veces al día de ribavirina, durante un periodo que puede ir de los 6 meses al año. Esta terapia crea numerosos efectos adversos cuyo grado y persistencia varían de persona a persona y a lo largo del tiempo. Sin embargo, pueden llegar a ser tan graves como para convertirse en una causa de abandono del tratamiento. Existen algunos trucos e ideas a poner en práctica para probar de reducir su impacto.

No todo lo que explicamos a continuación tiene el mismo efecto en cada una de las personas que toman la terapia para la hepatitis C. Puede ser que lo que funciona bien para alguien no tenga ningún efecto en otr@, o incluso sea contraproducente. Por eso, leed las siguientes líneas como un catálogo de posibilidades al alcance, pero cuya eficacia real sólo podréis comprobar al ponerlas en práctica, o intentarlo.

Síntomas gripales

Los síntomas parecidos a los de la gripe son de los más comunes durante la terapia para la hepatitis C. Estos síntomas son, aunque no se limitan a, fiebre, escalofríos, dolor en las articulaciones, dolor de cabeza y cansancio, acompañados de deshidratación. Suelen aparecer entre dos y 24 horas tras la inyección de interferón pegilado, y tienden a ser menos graves conforme avanza el periodo de tratamiento.

Trucos e ideas para los síntomas gripales

  • Inyectarse el interferón antes de ir a dormir amortiguaría los efectos.
  • Una dieta equilibrada y suficiente y el ejercicio moderado mejora el cansancio.
  • Beber agua en abundancia y de forma regular a lo largo del día contrarresta la deshidratación.
  • Para el dolor muscular, se pueden probar los baños bien calientes.
  • Para el dolor de cabeza, conviene evitar el ruido alto, las luces que deslumbren, el alcohol y la cafeína. También se puede optar por renunciar a los alimentos que contengan tiramina (los fermentados, desde el queso al vino) y la fenilalanina, aunque la lista es tan larga que es un verdadero desafío.
  • También para el dolor de cabeza, los dolores articulares y los musculares, se suele usar el acetaminofeno (paracetamol) y los antiinflamatorios no esteroides como el ibuprofeno o la aspirina. La cantidad diaria de paracetamol debe ser limitada, pues una toma excesiva perjudica el hígado. Además, está contraindicado para personas con fibrosis avanzada o cirrosis, ya que puede incrementar el riesgo de hemorragias internas o de fallo de los riñones.
  • En personas con antecedentes de migraña, suelen tener efecto fármacos específicos para esta dolencia.
  • Si a pesar de seguir estas pauta, persisten los dolores, sobre todo el de cabeza, conviene hablar con el/la médic@.

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Problemas gastrointestinales

Son básicamente nausea, pérdida de peso y diarrea.

Trucos e ideas para la náusea

  • Ribavirina puede provocar náuseas si se toma con el estómago vacío, por lo que conviene hacerlo con comida.
  • Los alimentos grasos pueden empeorar este síntoma.
  • Comer menos cantidades pero con más frecuencia ayuda a ingerir suficientes nutrientes a lo largo del día.
  • Si se siente alteración de gusto, se puede recurrir a gotas de limón o pastillas de zinc.
  • En caso de persistencia, se puede recurrir a medicamentos que contengan ondansetrón o proclorperazina, aunque hay que tener cuidado con las interacciones con otros fármacos. El uso prolongado puede dar lugar a disquinesia tardía, un movimiento involuntario de varios tipos de músculos, lo que conviene tener en cuenta.

Trucos e ideas para la diarrea

  • El médico debe descartar primero si la diarrea se debe a otra causa que no sea la medicación para la hepatitis C, lo que incluye un análisis detallado del historial y el examen de muestras de heces.
  • Se aconseja incrementar la ingesta de agua para hidratar.
  • También una dieta rica en plátanos, manzanas, arroces, cereales y tostadas.
  • Conviene evitar productos con cafeína o alimentos con alto contenido en azúcar.
  • En algunas personas es útil limitar la comida rica en lactosa.
  • En caso necesario, toma de antidiarreicos, como por ejemplo, loperamida.

En caso de pérdida aguda de peso

  • Si se pierde más de un kilo de peso por semana durante varias semanas, el tratamiento de las náuseas y la diarrea ha de ser muy agresivo.
  • En caso de tener dificultades para la ingesta de alimentos, se puede recurrir a suplementos vitamínicos que no contengan hierro.

Reacciones en el lugar de la inyección

La inyección con interferón pegilado puede dar lugar a reacciones en el lugar donde se practican. Aunque pueden tener mal aspecto, raramente llegan a causar la interrupción de la terapia.

Trucos e ideas para las reacciones en el lugar de inyección

  • Las reacciones pueden reducirse aplicando hielo en el lugar de la inyección antes de llevar ésta a cabo.
  • También dejando que el alcohol se seque por completo después de limpiar el lugar elegido para la inyección.
  • Y además dejando que el interferón alcance temperatura ambiente antes de inyectarlo.
  • El ángulo de la jeringuilla respecto a la piel es mejor que se sitúe entre los 45 y los 90 grados (de un ángulo recto a la mitad).
  • En total, se pueden elegir entre 6 y 8 lugares de inyección e ir rotándolos para permitir que se vayan curando.

Pérdida de cabello

El tratamiento para la hepatitis C puede causar la caída del cabello, aunque no suele ser agresiva, y las mujeres lo notan con más frecuencia que los hombres. Tal vez sea porque esa caída no es la típica de la calva masculina, ni es tan espectacular como la asociada con la quimioterapia para el cáncer. Sí que es notable en el momento de la ducha o al pasar la mano con fuerza por el cuero cabelludo.

Habitualmente, esta pérdida de cabello es transitoria, acaba con la terapia, y el pelo vuelve a crecer. En ciertos casos excepcionales, la pérdida del cabello puede estar relacionada con algún problema en las tiroides, por lo que por si acaso conviene realizar una prueba de tiroides.

Trucos e ideas para la pérdida de cabello

  • Llevar el cabello corto.
  • Secar el pelo con toalla en vez de dejarlo secar al aire.
  • Evitar el uso de productos químicamente agresivos, como los tintes.

 

Insomnio

Una de las quejas más comunes y tempranas de las personas que toman terapia para la hepatitis C es la imposibilidad de dormir adecuadamente y el desarrollo de insomnio. Es importante no dejar pasar este asunto, ya que si la falta de sueño es persistente causa irritabilidad y cansancio, incidiendo en un brusco descenso de la calidad de vida.

Los problemas para dormir pueden ser uno de los signos iniciales de depresión, por lo que conviene que las personas que lo experimentan pasen por los exámenes correspondientes. Si se puede descartar la depresión, se puede actuar sobre el resto de posibles causas.

Trucos e ideas para el insomnio

  • Se recomienda limitar la ingesta de cafeína y de alcohol, porque interfieren con la capacidad para conciliar el sueño o de dormir a lo largo de la noche sin despertarse de forma regular o frecuente.
  • Tampoco beber ningún líquido en abundancia, para no tener que ir al baño durante la noche.
  • Ayuda ir a dormir cuando se siente el sueño y hacerlo manteniendo un horario regular.
  • Mejor evitar la siesta o las cabezadas durante el día.
  • Prepararse para el sueño reduciendo la actividad y los estímulos progresivamente: apagar el televisor, o reducir el volumen del sonido, bajar la intensidad de las luces o dejar cada vez menos encendidas, etc.
  •  No ver televisión ni leer en la cama.
  • Las técnicas de relajación, como yoga u otras, son útiles previas al momento de irse a la cama.
  • En caso de que nada de lo anterior funcione, o sólo limitadamente, se puede recurrir a la farmacología, de acuerdo con el/la médic@.

Anemia

Con frecuencia, el uso de ribavirina resulta en anemia, lo que provoca cansancio y pone a las personas que la toman en riesgo de desarrollo de dolor en el pecho, falta de aliento y en casos extremos ataques de corazón.

El grado de caída en la hemoglobina es directamente proporcional a la dosis de ribavirina, y no son pocos los pacientes que tienen descensos de hemoglobina hasta los 3 y 4 gramos durante las primeras cuatro a ocho semanas de tratamiento.

Lo primero que se hace en caso de anemia por empleo de la ribavirina es reducir la dosis, lo que dependerá a su vez del descenso de los niveles de hemoglobina y si se cuenta o no con un historial de ataque cardíaco. Hay que recordar, sin embargo, que los niveles de ribavirina se asocian con la respuesta virológica al tratamiento, por lo que una reducción del fármaco, sobre todo en las primeras semanas, puede llevar a poner en riesgo el éxito de la terapia. Por esta razón, aunque no existe la indicación oficial para ello, algunos médicos que consiguen que su hospital se lo autorice prescriben eritropoyetina (EPO) como método para contrarrestar la anemia.

Varios estudios han mostrado que el empleo de EPO (una inyección semanal de entre 40 y 60.000 unidades) aumenta los niveles de hemoglobina, alivia el cansancio y mejora claramente la calidad de vida de las personas en terapia.

Referencia
Este artículo ha sido escrito a partir de varios textos autorizados disponibles en internet.