Tenofovir alafenamida (TAF) se muestra seguro y eficaz en el tratamiento de la hepatitis B

Tenofovir alafenamida (TAF), la nueva formulación de tenofovir (Viread®, también en Truvada® y Atripla®) en investigación, más tolerable que su antecesor en el tratamiento de la infección por VIH, sería, también, eficaz en el tratamiento de la infección por el virus de la hepatitis B (VHB), aunque la dosis duplicaría la empleada en el caso del virus de la inmunodeficiencia humana.

El mecanismo de acción de TAF no deja de ser el mismo que el de tenofovir disoproxil fumarato, el disponible en la actualidad, ya que la parte de la molécula activa es la misma. No obstante, TAF presenta una especial afinidad por los linfocitos que hace que sus concentraciones intracelulares lleguen a ser cinco veces las observadas en sangre y permite dosis mucho más reducidas manteniendo la eficacia anti-VIH, con el menor impacto a nivel renal y óseo que ello conlleva (véase La Noticia del Día 23/09/2013).

La duda hasta la fecha era cuál sería la afinidad del TAF por los hepatocitos, dado que tenofovir se utiliza también en el tratamiento de la infección por VHB y era necesario saber en qué medida la mejora en la dosificación que TAF supone para el VIH sería extrapolable en el caso del virus de la hepatitis B.

Para resolver estos interrogantes, los autores de este estudio -abierto y de fase Ib- contaron con la participación de 51 personas con infección crónica por VHB y una carga viral de, al menos, 2.000 UI/mL.

La mayoría de los participantes eran hombres, el 60% de origen asiático y el 30% de etnia negra. La mitad de los participantes presentaban resultados negativos del antígeno “e” del VHB (HBeAg, en sus siglas en inglés), ausencia considerada un indicador de buen pronóstico. Al inicio del estudio, la mediana de los niveles de la transaminasa alanina aminotransferasa (ALT) eran de unas 10 veces el límite superior de la normalidad y la tasa de filtración de creatinina era de 70 mL/min.

Los participantes fueron distribuidos aleatoriamente en grupos de igual tamaño para recibir TAF a dosis diarias de 8, 25, 40 o 120mg o tenofovir convencional (300mg) durante 28 días, tras los cuales se llevó a cabo un seguimiento de cuatro semanas.

Las reducciones de la carga viral fueron similares en todos los grupos con TAF y comparables a las observadas con tenofovir convencional (-2,5log UI/ML).

Respecto al tenofovir convencional, la reducción de la exposición a tenofovir que comportan las dosis diarias de 8, 25, 40 y 120mg de TAF sería, respectivamente, del 97, 92, 81 y 33%.

TAF fue, en general, bien tolerado. Los efectos adversos fueron en su mayoría leves o moderados y no fueron, en general, dosis-dependientes. No se produjeron efectos adversos graves o se interrumpió el tratamiento por este tipo de acontecimientos.

Cinco personas (de los dos grupos con mayor dosis de TAF) experimentaron efectos adversos de grados 3 o 4, además de una otra que tomaba  tenofovir convencional.

No se registraron efectos adversos renales, definidos como incrementos de la creatinina sérica de 0,5 mg/dL o superiores, de fósforo inferiores a 2mg/dL o tasas de filtración de creatinina inferiores a 50 mL/min.

Por lo que se refiere a los participantes que recibieron tenofovir convencional, TAF se asoció a menores reducciones de la filtración de creatinina, siendo la menor reducción (de 2,0 ml/min) la observada en la dosis de TAF de 25mg diarios. La reducción en el caso de tenofovir convencional fue sensiblemente superior (de 10 mL/min), hecho que podría relacionarse con una mayor toxicidad renal a largo plazo.

Los investigadores destacaron que, en el presente estudio, TAF se mostró seguro y eficaz en el tratamiento de la infección por VHB.

La nueva molécula permitiría disminuir la exposición a tenofovir respecto a la formulación convencional en el tratamiento del VHB de forma similar a lo observado en el tratamiento del VIH, lo que podría indicar cierta afinidad del fármaco por los hepatocitos, como ya ha sido comprobado en el caso de los linfocitos.

Sin embargo, dicha reducción de la exposición será menor en el caso del tratamiento anti-VHB, puesto que, mientras que la dosis diaria que está siendo investigada en el tratamiento del VIH es la de 10mg, la que sobre la base de los resultados del presente estudio seguirá siendo investigada para tratar la hepatitis B será la de 25mg.

Será importante observar en próximos estudios si esta menor reducción de dosis tiene repercusiones significativas con relación a la toxicidad renal u ósea, los dos puntos débiles de tenofovir que llevaron al desarrollo de TAF.

Fuente: Infohep/Elaboración propia (gTt-VIH).

Referencia: Agarwal K, et al.Twenty-eight day safety and efficacy of tenofovir alafenamide (TAF) fumarate in chronic hepatitis B (CHB) patients. 64th Annual Meeting of the American Association for the Study of Liver Diseases, Washington, DC, abstract 973.