Entender el counselling en reducción de riesgos


 ¿Por qué el counselling en reduc­ción de riesgos es un elemento relevante de los ensayos en vacu­nas del SIDA?

Un componente clave de llevar a cabo ensayos clínicos de vacunas contra el SIDA es proporcionar a los voluntarios educación y counselling sobre cómo pueden protegerse a sí mismos de la infección por VIH. Este proceso empieza con el counselling y prueba voluntarios (VCT, en sus siglas en inglés). A conti­nuación, se programa a los voluntarios que son elegibles para su participación en el ensayo para que vuelvan a presen­tarse en los centros participantes de forma regular a lo largo de varios meses o años.

Al inicio del ensayo se administra a los voluntarios o bien una vacuna candi­data o bien una sustancia inactiva deno­minada placebo. En cada visita posterior se hace la prueba del VIH a los volunta­rios y se hace counselling sobre prácti­cas. Estas sesiones ofrecen a los volun­tarios una oportunidad de hablar con un counsellor sobre cómo pueden redu­cir el riesgo de infectarse por el VIH. Este proceso es conocido como counselling en reducción de riesgos. Este counselling es fundamental para un ensayo en vacunas del SIDA así como para otros ensayos preventivos puesto que los investigadores desconocen si la vacuna candidata tendrá un efecto pro­tector hasta que finalicen los grandes ensayos de eficacia. Además, no a todos los voluntarios del ensayo se les administra la vacuna.

Los counsellors formados pueden trabajar con los participantes para iden­tificar sus prácticas de riesgo y animar­les a evitar un falso sentimiento de pro­tección de la vacuna candidata. Sigue siendo muy importante que durante un ensayo clínico los voluntarios sigan practicando sexo seguro o inyección con jeringuillas nuevas y reducir así el riesgo de adquirir el VIH tanto como sea posible.

¿Cómo es una sesión típica de counselling en reducción de riesgos?

Durante una sesión de counselling en reducción de riesgos, el counsellor intentará entender las prácticas de ries­go del voluntario en el pasado. A esto se denomina recoger una “historia” y puede incluir información sobre prácti­cas sexuales y uso de drogas. Los counsellors preguntarán a los voluntarios sobre su número de parejas sexuales, el empleo de condones u otros métodos de protección, y cualquier otro asunto relevante que pueda surgir sobre prácti­cas anteriores, incluso las relacionadas con la violencia sexual y doméstica. El tipo de counselling dependerá de la población diana que esté participando en el estudio, esto es, los mensajes de reducción de riesgo para los usuarios de drogas inyectables serán diferentes a los de riesgo de transmisión sexual.

Una sesión de counselling en reduc­ción de riesgos también proporciona algo de información básica sobre el VIH/SIDA y cómo se transmite. Esto con­tribuirá a disipar cualquier mito sobre cómo se pueden infectar el VIH y puede ayudar a que los voluntarios identifi­quen sus verdaderas prácticas de riesgo.

¿Qué es un plan de reducción de riesgos?

Durante una sesión de counselling en reducción de riesgos el counsellor trabaja con cada participante en el ensayo para desarrollar un plan indivi­dualizado sobre cómo cambiar sus prácticas de riesgo. Los cambios de comportamiento no suelen ser fáciles para la gente por lo que los counse­llors deberían interrogar sobre las acti­tudes y creencias de los voluntarios para determinar cómo pueden estar contribuyendo al riesgo de adquirir el VIH.

Los counsellors también deberían ofrecer a los voluntarios diferentes alternativas sobre cómo protegerse ya que cada voluntario es único, incluso a pesar de que se involucren en la misma actividad de riesgo. El plan de reducción de riesgos se crea conjunta­mente entre el counsellor y el volunta­rio de forma personalizada, y deben tenerse en cuenta cada una de las pre­guntas y las preocupaciones del volun­tario de manera que éste tenga más probabilidades de seguirlo. Los mensa­jes también deben cambiar a lo largo del curso del estudio de manera que los voluntarios no se cansen de oír siempre la misma información.

En algunos estudios el counselling en reducción de riesgos se lleva a cabo con parejas antes que con individuos. Esta perspectiva parece funcionar mejor para personas que están en situación de riesgo de infectarse por el VIH por medio de la transmisión hete­rosexual como las parejas discordan­tes, en las que sólo un miembro de la pareja está infectado. Muchas mujeres siguen estando en situación de riesgo durante el matrimonio, y para ellas el counselling en reducción de riesgos puede ser más eficaz si aborda las desigualdades de poder o la violencia que ocurre en el hogar.

El counsellor debería intentar crear un ambiente que haga que los volun­tarios se sientan cómodos hablando sobre sus prácticas personales. El counselling en reducción de riesgos exige que los counsellors dediquen una buena cantidad de tiempo y de esfuerzo, ya que al principio muchos participantes pueden ser reticentes a hablar en detalle con extraños sobre sus actividades sexuales. Pero cuanta más información proporcionen los voluntarios, mayores serán las proba­bilidades de que el plan de reducción de riesgo sea un éxito. Una manera que tienen los counsellors de hacer que los voluntarios estén a gusto es utilizar lenguaje verbal y corporal de apoyo. También deben mantener una actitud objetiva y evitar los juicios sobre el voluntario.

¿Funciona el counselling en reducción de riesgos?

Diferentes ensayos clínicos en EE UU han mostrado que las sesiones individuales de counselling en reduc­ción de riesgos consiguen que la gente modifique su comportamiento y reduzca su riesgo. Pero se sabe poco sobre cómo estos resultados se pueden trasladar a otras culturas.

Sólo se ha llegado a completar un único ensayo de eficacia de una can­didata a vacuna preventiva del SIDA. Durante dicho ensayo, a los volunta­rios en Tailandia y EE UU se les pro­porcionó counselling en reducción de riesgos cada tres meses durante los tres primeros años y cada 6 meses durante el último año. Los investiga­dores han estudiado en profundidad las prácticas de riesgo de dichos par­ticipantes a lo largo del transcurso del ensayo y sus razones para presen­tarse voluntarios. En ciertos casos las prácticas de riesgo de los voluntarios en realidad descendieron tanto en el grupo de la vacuna como en el de placebo, lo que derivó en una inci­dencia más baja de la infección por VIH que la esperada para el periodo del estudio. Ésta es una manera en que el ensayo en vacunas puede beneficiar a la comu­nidad incluso aunque la candidata resulte ser ineficaz. Los investigado­res también descubrieron que varias personas informaron de que se habían presentado como voluntarios específicamente para aprender cómo reducir sus prácticas de riesgo. Esta observación apoya todavía más la necesidad de counselling intensivo en reducción de riesgos en el contexto de ensayos en vacunas del SIDA.