Un antirretroviral en investigación de administración semanal muestra eficacia y seguridad

Dos ensayos clínicos presentados en la Conferencia Interciencias sobre Agentes Antimicrobianos y Quimioterapia (ICAAC), celebrada recientemente en San Francisco (EE UU), han arrojado buenos resultados de eficacia y seguridad de albuvirtida, un nuevo antirretroviral que pertenece a la familia de los inhibidores de la fusión, cuyo único representante comercializado es enfuvirtida (Fuzeon®).

Albuvirtida es un péptido sintético químicamente relacionado con enfuvirtida, con lo cual, dadas sus similitudes, no puede ser administrado por vía oral y tiene que ser inyectado. Su semivida en plasma es muy elevada por su fuerte unión a la albúmina, principal proteína plasmática, lo que permitiría su administración semanal, hecho que le conferiría importantes ventajas sobre enfuvirtida, que debe administrarse dos veces al día. Sin embargo, la fuerte unión a la albúmina es un arma de doble filo, ya que hace imposible su llegada a reservorios tan importantes como el cerebro y los testículos.

En estudios preclínicos, albuvirtida había mostrado una potente actividad antiviral, además de un buen perfil de seguridad. Dichos resultados llevaron a la realización de dos estudios, uno de fase I y un segundo de fase II, que fueron presentados en San Francisco.

El ensayo de fase I, con el objetivo de evaluar la viabilidad de la estrategia terapéutica, ensayó diversas dosis de fármaco. Un total de 55 participantes fueron distribuidos aleatoriamente para recibir dosis únicas comprendidas entre los 20mg y los 640mg o bien placebo. Las dosis se administraron por infusión intravenosa.

El 70% de los participantes eran hombres y la mediana de la edad era de 38 años. Al inicio del estudio, la mediana de la carga viral era de, aproximadamente, 20.000 copias/mL, y la del recuento de CD4 de 400 células/mm3. Todos los participantes tenían un nivel de CD4 de, como mínimo, 250 células/mm3.

En este primer estudio, albuvirtida fue bien tolerada en las dosis administradas, sin generar efectos adversos graves o reacciones en el punto de inyección. La semivida plasmática del fármaco fue de 11 días, con un patrón lineal de eliminación. Se observó actividad antiviral hasta 6-10 días después de las dosis únicas.

El segundo estudio, abierto y de fase II, evaluó la administración de 160mg o 320mg de albuvirtida en 12 participantes distribuidos en uno de los dos grupos. Las personas incluidas en el estudio recibieron el tratamiento asignado en forma de una administración diaria durante los primeros tres días, seguido por una nueva dosis en el día 8 y una última en el decimoquinto día de estudio.

Todos los participantes eran hombres gais, con algunas sensibles diferencias entre los dos brazos de estudio. En el brazo con dosis de 160mg la edad media era de 36 años, la carga viral de 30.000 copias/mL y la mediana del recuento de CD4 de 484 células/mm3. En cambio, en el brazo con dosis de 320mg de albuvirtida, la edad media era de 27 años, la mediana de la carga viral era de 8.000 copias/mL y la mediana del recuento de CD4 de 406 células/mm3.

Como en el anterior estudio, albuvirtida fue bien tolerada, sin efectos adversos graves ni reacciones en el punto de inyección. No se detectó el desarrollo de anticuerpos contra el fármaco (una buena noticia, dado que suele ser un problema que dificulta la eficacia de algunos medicamentos que, como albuvirtida, son de naturaleza proteica).

En el brazo con dosis de 160mg, la carga viral disminuyó 0,68log copias/mL, con reducciones de la viremia hasta valores de, como máximo, 0,5log copias/mL en el 83% de los participantes. En el brazo con dosis de albuvirtida de 320mg, la disminución de la carga viral fue de 1,05log copias/mL y todos los participantes alcanzaron cargas virales inferiores a 0,5log copias/mL.

A pesar de las diferencias entre los participantes de los dos brazos, los resultados parecen indicar una fuerte relación dosis-respuesta. Esto indicaría que, pese a los prometedores resultados, sería interesante investigar nuevas dosis, lo que podría incrementar la eficacia del nuevo fármaco (siempre valorando, como es evidente, la seguridad asociada a los incrementos de dosis).

Debido a su administración intravenosa, el fármaco parece predestinado a tratamientos de rescate para personas con VIH resistente a varias familias de fármacos. El hecho de permitir inyecciones semanales le daría cierta ventaja respecto a enfuvirtida, pero sus problemas para llegar a cerebro y testículos podrían suponer un importante inconveniente.

Fuente: Aidsmap.

Referencia: Wu H, et al. Albuvirtide, the first long-acting HIV fusion inhibitor, suppressed viral replication in HIV-infected adults. 52nd Interscience Conference on Antimicrobials and Chemotherapy, San Francisco, abstract H-554, 2012. View the abstract on the conference website.