Neuropatía periférica (neuro: nervio; patía: daño; periférica: alejada)

Fármacos asociados: ddC (Hivid®), d4T (Zerit®), ddI (Videx®), 3TC (Epivir®).

Los síntomas incluyen una mayor sensibilidad o entumecimiento, u hormigueo en las manos y/o pies. A menudo es algo que apenas notas, o que viene y se va.

Si la neuropatía empeora, puede ser muy dolorosa. Es un efecto secundario que conviene tomar muy en serio.

La NP está relacionada principalmente con los nucleósidos (ITIN), especialmente los fármacos con “d”. La NP ha sido registrada en estudios sobre ddC (actualmente apenas empleado), ddI, d4T y con menos frecuencia con 3TC.

Empleando más de uno de estos fármacos juntos puede aumentar el riesgo de NP así como el uso de otros fármacos como hidroxiurea, dapsona, talidomida, isoniazida y vincristina.

El consumo de alcohol, tabaco, anfetaminas, la deficiencia de vitaminas B12 y E, y otras enfermedades como diabetes y sífilis también pueden originar y agravar la neuropatía. Se pueden medir los niveles de B12 y folato.

¿Puede medirse la NP?

En recientes estudios sobre neuropatía se ha medido el daño nervioso en la piel en pequeñas muestras de biopsia.

Las pruebas simples de neuropatía incluyen comparar los reflejos de tobillos y rodillas o usar un alfiler para poner a prueba las sensaciones desde los dedos de los pies hacia la pierna. Un diapasón que muestre una menor vibración indicará la presencia de neuropatía en un pie.

Es probable que tu médico/a confíe que sólo está pasando lo que tu digas. Si tus síntomas están provocándote alguna molestia o dolor, debes asegurarte de que tu médico/a lo entienda y se lo tome en serio.

Es habitual que los/as médicos/as subestimen el dolor porque creen que sus pacientes siempre exageran. También es cierto que muchas personas infravaloran el dolor cuando hablan con su médico/a.

Las pruebas de sensibilidad que miden tus reacciones a distintas presiones no son empleadas habitualmente y en ocasiones pueden pasar hasta 4-6 semanas antes de tener los resultados. El tener registrados estos datos con regularidad, no obstante, puede ayudarte a medir si existe algún empeoramiento de los síntomas.

¿Es reversible la neuropatía?

Cuanto antes cambies de tratamiento y menos graves sean los efectos secundarios, más probabilidad habrá de que los síntomas reviertan, pero esto no ocurre con todo el mundo.

La neuropatía moderada y grave en muy raras ocasiones desaparece completamente, pero cambiar de fármacos puede impedir que los síntomas empeoren. Si puedes tomar otros fármacos, lo mejor que puedes hacer es cambiar en cuanto empieces a notar los síntomas. La neuropatía puede ser irreversible y debilitante.

Si la neuropatía está causada por el d4T quizá sea posible reducir la toma de 40 mg dos veces al día a 30 mg o incluso 20 mg dos veces al día. Para esta estrategia puede ser mejor interrumpir todos los fármacos durante un par de semanas antes de reiniciar la terapia con una dosis más baja.

Tus opciones dependen de tu historial previo con los fármacos anti-VIH y debería ser posible hablar con tu médico/a sobre todas las posibilidades. Seguir teniendo en cuenta el tratamiento del VIH, pero a la vez evitar una neuropatía es estar llevando el tratamiento de la mejor manera posible.

Si dejas de emplear el fármaco que consideras responsable de la neuropatía (cambiando a otro o interrumpiendo todo el tratamiento a la vez) entonces quizá debas esperar hasta dos meses para saber en qué medida ha sido útil la interrupción.  A menudo, durante este tiempo, los síntomas pueden seguir empeorando antes de que notes una mejora.

Tratamientos para la neuropatía

Actualmente no existen tratamientos aprobados para reparar o volver a hacer crecer los nervios dañados. Un estudio ha demostrado que L-acetilcarnitina en dosis de 1.500 mg dos veces al día pueden producir una mejora de los nervios. L-acetilcarnitina puede ser prescrita a determinados pacientes.

La búsqueda de un factor de crecimiento del nervio humano sintético en EE UU, que parecía prometedora, ha sido suspendida y el desarrollo se ha detenido.

Analgésicos

Los tratamientos prescritos para tratar la neuropatía básicamente consisten en un enmascaramiento del dolor. Algunos de estos analgésicos pueden a su vez tener efectos secundarios que dificultan su uso.

Amitriptilina, nortriptilina y gabapentina no reducen el dolor, pero modifican el modo en el que tu cerebro lo percibe. Estos fármacos funcionan para algunas personas, pero otras encuentran muy difícil soportar sus efectos sedantes, incluso a pesar de aliviar el dolor de la neuropatía.

Los analgésicos basados en opiáceos, como la metadona, morfina y codeína, aunque no siempre son adecuados para tratar el daño neurológico, en ocasiones son beneficiosos para las personas con síntomas graves. Puede llevar varios días descubrir la dosis apropiada y estos fármacos pueden interactuar con algunos de los fármacos del VIH. Un efecto secundario de los opiáceos es el estreñimiento.

Deberías recibir el cuidado adecuado por parte de personal sanitario especialista en control de dolor, más que de tu médico/a del VIH, ya que podrán hacer una valoración completa de tu nivel de dolor y prescribirte la medicación adecuada para reducirlo.

En más raras ocasiones, cuando el dolor es tan grande que no es tratable puede inyectarse alcohol en una intersección nerviosa. Los bloqueos nerviosos pueden ser muy eficaces cuando funcionan y constituyen un procedimiento especializado, pero también pueden producir pérdida de sensibilidad y en ocasiones pueden provocar resultados impredecibles.

¿Tratamientos alternativos?

Los tratamientos alternativos a menudo constituyen un modo más aceptable y más eficaz de tratar la neuropatía.

A pesar de que no está probado por estudios, existe un número sustancial de registros anecdóticos respecto a todas las aproximaciones enumeradas más abajo. Cuando se trata de un problema tan doloroso, merece la pena probarlas por si son de utilidad.

L-acetilcarnitina: Es un suplemento que ha demostrado ser eficaz en pequeños estudios y en casos anecdóticos. Se está estudiando de nuevo su uso para tratar la NP en Reino Unido, EE UU, Francia e Italia.

Acupuntura:Muchas personas han afirmado que esta aproximación ha supuesto una mejora de la calidad de vida. En un estudio en el que se comparó la acupuntura con placebo no se apreció ningún beneficio, pero la acupuntura aplicada fue un tratamiento estandarizado en lugar de individualizado. Definitivamente merece la pena probarla para decidir por ti mismo/a.

Imanes: Se han registrado beneficios con el uso de plantillas magnéticas para tratar la neuropatía relacionada con la diabetes.

Cremas anestésicas locales como lidocaína (5%) y lidocaína  en parches han mostrado beneficios en un estudio reciente.

Capsaicina (Capsicin®): Crema de uso tópico realizada a partir de guindillas que provoca un aumento del flujo sanguíneo local al aplicarla sobre la piel. Hay informes cruzados al respecto, muchos de los cuales no son alentadores.

Voltaren®: Antiinflamatorio no esteroide.

Ácido alfa-lipoico: La toma de 600 a 900 mg diarios puede ayudar a proteger los nervios de la inflamación.

Aceite de hígado de bacalao: Se han registrado beneficios de forma anecdótica con la toma de una o dos cucharadas diarias, sobre todo cuando los síntomas no habían llegado a ser muy graves. No es tan malo como lo pintan, ya que el aceite de hoy en día es más agradable de tomar y también está disponibles en diferentes sabores.

Aspirina tópica: Se ha sugerido en un estudio reciente que la aspirina, molida y disuelta en agua o gel y aplicada en la zona dolorida puede aliviar los síntomas.

Vitamina B6 (piridoxina): Hay que tener cuidado con la dosis ya que la B6 también puede empeorar la neuropatía (en ocasiones se recomienda tomar 100 mg diarios).

Vitamina B12: Disponible en forma de inyecciones, pastillas o gel nasal. Los niveles de B12 deben ser controlados por tu médico/a. La dosificación varía, pero si los niveles son demasiado altos pueden empeorar la neuropatía.

Magnesio: 250mg (2 cápsulas cada mañana).

Calcio: 300mg (2 cápsulas cada noche).

Otras sugerencias:

Referencia: A guide to avoiding & managing side effects de la asociación británica i-Base.