Mi verdadero problema fue la heroína


Marc Serena

“Tengo una discapacidad del 36%, pero trabajo como otro, a jornada completa. Me incorporé al mundo del trabajo hace 18 años. Siempre he creído en mis capacidades”. Se considera afortunado, pero reconoce que la cuestión laboral es el gran reto pendiente para las personas seropositivas.
Foto: Jesús Ortega // Foto: José Luís López Ocaña


LO+POSITIVO [LMP]: ¿A gusto con tu trabajo?
Jesús: Pues sí, que uno trabaje con algo acorde a lo que puede dar es lo mejor que le puede pasar. Además, en mi entorno todo el mundo conoce mi situación. Claro que estaría mejor sin trabajar, dedicando mi tiempo a otras cosas que me apetece hacer, con una superpensión. Pero el mundo real es éste. Tengo una niña de 3 años y medio que requiere mi tiempo. A mi mujer le dieron también un 20% de discapacidad, pero vivimos normalmente, como tantas otras familias.

LMP: ¿Te pesa lo de discapacitado?
Jesús: No, nunca me ha pesado, y en ocasiones lo he utilizado para conseguir algún trabajo, y cuando ha aparecido más adelante en mi entorno de trabajo, quizá porque mis compañeros me preguntaban por qué tomaba tantas pastillas, les decía el porqué. En 20 años, sólo he tenido un caso de rechazo. Y fue con una persona con la que después todo se solucionó y terminó presentándome a su familia. Nos hicimos amigos.

LMP: Lo importante es si uno se encuentra bien…
Jesús: Conservo un buen aspecto. Lo que pasa es que he empezado hace poco con una medicación nueva, que es de un comprimido al día. Me ralla mucho mentalmente, algunos días estoy un poco jodido. Llevo un par de semanas un poco mal. Pero espero volver al ritmo de siempre.

LMP: Te veo optimista…
Jesús: Pues sí, mi verdadero problema fue la heroína. Lo demás me ha dado risas. Mis problemas han sido por la drogadicción, no por el VIH.

LMP: ¿No tenemos que preocuparnos?
Jesús: La cuestión laboral es muy importante: yo no he tenido grandes dificultades para lograr mi inserción en el mundo del trabajo, pero entiendo que soy un caso atípico. Lo veo por mis amigos. Hay que sensibilizar a la sociedad, sindicatos, empresas, etc., y sobre todo, tener las cosas claras. Cuando yo he dudado, las dudas han surgido en mi entorno.

Cuando yo lo he tenido claro, también lo han tenido claro a mi alrededor. La sociedad y el mundo laboral tienen un papel importante. Pero creo que una gran parte de responsabilidad es nuestra: lo que transmitimos y cómo lo transmitimos.