La mayoría de los medicamentos para el VIH incluyen las náuseas como posible efecto secundario.
A menudo lo único que hace falta es tomar una pastilla antiemética (que evita el vómito) de forma regular durante las primeras semanas de tratamiento. Si un fármaco antiemético no funciona, merece la pena probar otros que estén disponibles. Algunos antieméticos funcionan porque te ayudan a vaciar tu estómago más rápidamente y otros porque bloquean las señales que le dicen a tu cerebro que te sientes enfermo.
Algunas personas nunca mejoran de las náuseas y en ese caso quizá necesiten cambiar a otra medicación para el VIH. Puede existir también una causa subyacente no relacionada con los fármacos que debería estudiarse.
Si estás tomando abacavir y sientes náuseas o vómitos, contacta con tu clínica inmediatamente para descartar una reacción de hipersensibilidad a abacavir. <enlazar con el apartado correspondiente a la reacción de hipersensibilidad dentro de esta misma sección>
Domperidona (Motilium®): 10-20 mg cada 4-8 horas.
También está disponible en forma de supositorios de 30-60 mg que se administran cada 4-8 horas, lo que constituye una buena alternativa a las pastillas cuando te sientes con náuseas.
Metoclopramida (Primperan®): generalmente 10 mg, 3 veces al día.
Existen versiones que se liberan lentamente y que pueden usarse dos veces al día; sin embargo, no deberían administrarse a personas de menos de 20 años. Hay que tener cuidado con las reacciones distónicas (movimientos convulsivos) que se producen a dosis más altas.
Otros fármacos que pueden usarse son proclorperazina y haloperidol.
En ocasiones, estos medicamentos a su vez pueden provocar efectos secundarios y deberías preguntar a tu médico/a por ellos.
Cuando las náuseas persisten a pesar de los cambios de medicación y de estilo de vida, quizá puedan prescribirse los fármacos que normalmente se reservan para los pacientes que están en tratamientos fuertes de quimioterapia.
Entre estos fármacos están granisetrón, ondansetrón y tropisetrón, y son muy eficaces.
Si no tienes opción de cambiar la medicación y las náuseas son continuas, quizá alguna de las siguientes sugerencias te sea práctica:
Referencia: A guide to avoiding & managing side effects de la asociación británica i-Base.