Un paso atrás


El equipo de LO+POSITIVO

Aunque se ha avanzado mucho —el número de personas que toman antirretrovirales en países con ingresos bajos o medios se multiplicó por diez desde 2003 hasta 2008—, el reto del acceso universal incluido en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, secundado por las grandes potencias que integran el G8, no se va a conseguir. El Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Malaria y la Tuberculosis necesitaría 20 mil millones de dólares durante los próximos tres años para cumplir los objetivos referentes a la salud de la población mundial en estas tres enfermedades. Los donantes, por su parte, han avisado de que, en este momento, poder reunir 13 mil millones ya sería un gran logro.

No avanzar no es el peor escenario; volver atrás, a tiempos trágicos, es ya más que una posibilidad en algunos lugares del mundo. Un país de la Unión Europea (UE) como Rumania, que tenía acceso universal al tratamiento antirretroviral desde 2001, ha dejado de tenerlo. El desabastecimiento causado por la incompetencia de un gobierno incapaz de gestionar la crisis ha dejado a siete mil personas con VIH, incluyendo niños y mujeres embarazadas, sin tratamiento y al borde del abismo. Letonia, también en la UE, admite que no puede pagar los antirretrovirales de marca, pero su administración se muestra inoperante y ni siquiera recurre a genéricos, simplemente no hace nada.

Al cierre de esta edición, el Gobierno de España anunciaba recortes en la ayuda a la cooperación internacional. A falta de que se conozcan los detalles, se sabe ya que el recorte previsto entre 2010 y 2011 será de 600 millones de euros. Según Naciones Unidas, en este momento unos 33 millones de personas viven con VIH en el mundo y 9,5 millones no estarían recibiendo la medicación que requieren. El próximo mes de julio, unas veinte mil personas se reunirán en Viena en la XVIII Conferencia Internacional del Sida con el lema ‘Derechos aquí y ahora’. Esperemos que las voces de la comunidad internacional del VIH se hagan oír con fuerza, sobre todo las de aquellas personas cuyas vidas están en peligro.