Tratamiento de la tuberculosis

Como ocurre con el VIH, para tratar la tuberculosis con éxito es necesario tomar una combinación de fármacos siguiendo una pauta que hay que seguir estrictamente. El tratamiento se prolonga, normalmente, seis meses. En algunos casos, sin embargo, puede ser necesario seguirlo durante 9 meses o un año.

Si una persona no toma su tratamiento correctamente, o deja de tomar los fármacos una vez ya se ha empezado a encontrar mejor, puede acarrear que la tuberculosis se vuelva resistente a algunos de los fármacos usados para tratarla (o incluso a todos). Esto significa que los fármacos dejan de funcionar frente a ese tipo de tuberculosis. La tuberculosis resistente a los fármacos está convirtiéndose en un problema habitual en muchos lugares del mundo y puede precisar de un tratamiento más largo, con frecuencia de dos años de duración.

Los fármacos antituberculosos también pueden interaccionar con otros medicamentos, incluidos los antirretrovirales, y pueden tener efectos secundarios. Es importante que informes a tu médico de todos los medicamentos que estás tomando a fin de evitar posibles interacciones. Si existe la posibilidad de que algunos de los fármacos interaccionen entre ellos, el médico deberá realizar un seguimiento estrecho de cualquier indicio de interacción. Tu médico o farmacéutico debería explicarte los posibles efectos secundarios asociados a tu tratamiento antituberculoso y realizarte controles regulares para observar si desarrollas alguno de ellos. Es conveniente avisar a tu médico de cualquier síntoma o efectos secundario que experimentes, ya que frecuentemente es posible hacer algo al respecto.

Fármacos antituberculosos