La leptina puede reducir la acumulación de grasa abdominal

La leptina es una molécula producida por las células del tejido adiposo con funciones relacionadas con el metabolismo, el apetito y la regulación energética. Un nuevo estudio publicado en la edición del mes de abril de Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism ha investigado su utilidad en el tratamiento de la lipodistrofia de personas con VIH.

En anteriores estudios, realizados en animales y personas con lipoatrofia, se observó que un déficit de leptina se asociaba a dislipemia –esto es, niveles anormales de colesterol y triglicéridos en sangre- y resistencia a la insulina -indicador precoz de diabetes-. La administración de leptina exógena ha mostrado capacidad de mejorar los problemas derivados de su déficit.

Con todos estos antecedentes, el equipo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco [EE UU] diseñó un estudio para evaluar los efectos de la terapia con leptina en ocho hombres con VIH y lipoatrofia, dislipemia (niveles de triglicéridos en ayunas >300 mg/dL y colesterol elevado) y bajos niveles de leptina sérica (<3 ng/mL).

Los participantes en el estudio fueron tratados con dos inyecciones subcutáneas diarias de leptina humana recombinante en dosis de 0,01 mg/kg durante tres meses. Tras esta fase inicial, se evaluaron los efectos del tratamiento durante cinco días antes de reiniciar la terapia -esta vez en dosis de 0,03 mg/kg-. Este segundo período de tratamiento duró –como en el primer caso- tres meses. En las pruebas de evaluación -realizadas en el ámbito hospitalario- se alimentó a los participantes con una dieta preestablecida. Además, las personas registraron su dieta durante el estudio por medio de un diario.

Las pruebas efectuadas para evaluar los resultados del tratamiento incluyeron un control de la distribución de la grasa corporal mediante técnicas de imagen por resonancia magnética y absorciometría dual de rayos X [DEXA, en sus siglas en inglés], evaluación de los niveles de lípidos en ayunas (colesterol LDL, HDL y triglicéridos), un control de la sensibilidad a la insulina mediante la técnica de pinzamiento euglicémico hiperinsulinémico, además de evaluar la producción y el metabolismo de la glucosa, así como el metabolismo de los lípidos (lipólisis) o los niveles de grasa en el hígado.

Tras el tratamiento con leptina, la grasa visceral abdominal disminuyó en un 32%. Sin embargo, no se observaron cambios en la grasa de las extremidades. La masa corporal disminuyó una media de 2kg, debido, principalmente, a disminuciones en la masa magra corporal y la grasa abdominal.

También se observaron disminuciones significativas en el colesterol total (de un 15%), colesterol LDL (20%) y colesterol no HDL (19%). Por su parte, los niveles de colesterol HDL [el llamado 'colesterol bueno'] se incrementaron en un 23%.

Los niveles de triglicéridos sanguíneos, la lipólisis y los niveles de ácidos grasos libres disminuyeron en ayunas y durante el estado de hiperinsulinemia. La producción endógena de glucosa disminuyó tanto en ayunas como en el estado de hiperinsulinemia, mostrando una mayor sensibilidad a la insulina a nivel hepático.

Los niveles de biomarcadores de inflamación sanguíneos disminuyeron, así como la grasa a nivel hepático (aunque esta última disminución no alcanzó valores significativos).

La terapia con leptina fue globalmente bien tolerada. No se refirieron acontecimientos adversos desde el punto de vista clínico o de laboratorio y tampoco se observaron cambios en las enzimas hepáticas. La carga viral y los recuentos de CD4 se mantuvieron estables.

Los autores del estudio afirmaron que las disminuciones en la grasa visceral proporcionadas por la leptina en el ensayo superaron a las obtenidas por anteriores terapias, como la de la hormona de crecimiento humana recombinante o el factor de liberación de la hormona del crecimiento (tesamorelina). Además, la leptina se mostró capaz de mejorar el metabolismo de la glucosa a nivel sanguíneo.

Los esperanzadores resultados de este pequeño estudio deberán ser confirmados por ensayos más amplios -controlados con placebo- que verifiquen los excelentes resultados apuntados por la presente investigación. Si dichos nuevos estudios confirmaran los presentes hallazgos, el uso de leptina -sola o combinada con otros fármacos- podría revolucionar el tratamiento de la lipohipertrofia o de la resistencia a la insulina en personas con VIH.

Fuente: HIVandHepatitis.

Referencia: Mulligan K, Khatami H, Schwarz JM, Sakkas GK, DePaoli AM, et al. The effects of recombinant human leptin on visceral fat, dyslipidemia, and insulin resistance in patients with human immunodeficiency virus-associated lipoatrophy and hypoleptinemia. J Clin Endocrinol Metab. 2009 Apr; 94(4):1.137-1.144. Epub 2009, Jan 27.