Cuerpo: Conservar la salud en los meses fríos

Para ello, debemos prestar especial atención a lo que ingerimos y tener muy presente que, al final, “somos lo que comemos”. Eduardo M. Noe, instructor taoísta y terapeuta craneosacral con más de 25 años de experiencia, nos ofrece una serie de consejos prácticos para mantener nuestra vitalidad.

Imagen: Bienestar, conservar la salud en los meses fríosEn los meses fríos es fundamental hacer un buen acopio de proteínas vegetales (algas marinas, legumbres, frutos secos, quínoa, soja y derivados) y proteínas animales (carne de ave y de cuadrúpedos), ya que ayudan a incrementar las defensas de nuestro organismo. Es aconsejable moderar el consumo de alimentos frescos y aumentar el de los que generen calor (como las hortalizas), así como incorporar la cebolla y el ajo en los guisos. Cereales como la avena, el mijo y el centeno también son muy buenos por su aporte nutricional.

Tomar complementos homeopáticos o de origen naturópata como propóleo, polen, uña de gato, regaliz o vitamina C ayuda a estimular el sistema inmunitario, pero recuerda siempre de ingerirlos bajo supervisión médica.

Las infusiones de tomillo y romero también nos servirán como buenos estimulantes para las defensas.

En los meses fríos, es conveniente hacer ejercicios respiratorios al amanecer y al atardecer en sitios bien ventilados. Eduardo M. Noe nos propone un ejercicio muy sencillo y que aporta muchos beneficios: “Imitar el movimiento de los pájaros; inspirar al elevar los brazos y exhalar al bajarlos, intentando mantener las articulaciones relajadas”.

El invierno es un período en que la naturaleza permanece dormida y silenciosa, al igual que nosotros, que estamos en un momento de recogimiento interior. Anímate a disfrutar de ella dando paseos conscientes y recordando siempre ir bien abrigado para no coger frío.

Según la medicina china, el agua es el elemento que rige el invierno y está relacionada con las emociones. Entre los muchos beneficios que aporta la práctica de las artes psicocorporales como el Tai Chi Chuan, el Chi kung y el Tao Yin está la estabilización de las emociones. Con estas artes internas, además, se produce:

Según Eduardo M. Noe, si cualquier persona con VIH asintomática practicara una hora diaria de una de estas artes, evitaría padecer muchas enfermedades y mejoraría su salud en general.

Sin embargo, para las personas con VIH sintomáticas Eduardo M. Noe recomienda ejercicios sencillos de relajación, meditación y visualizaciones creativas, y ya una vez que se halla comenzado a tener vitalidad, se puede pasar a la práctica de las artes internas, pero no antes.

Por último, nos recomienda llevar una vida ordenada, conservar y no derrochar nuestra vitalidad, así como mantener el calor corporal para no sufrir resfriados o gripe.

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