Especial México 2008: Coinfección por VIH y hepatitis virales


Juanse Hernández

Transmisión sexual de la hepatitis C

En los últimos años, cada vez son más abundantes los informes de nuevos diagnósticos de hepatitis C en hombres que practican sexo con hombres (HSH) que no refieren un uso de drogas inyectables. Todo parece apuntar que la transmisión sexual podría ser la causa de la infección por el virus hepático. Un nuevo estudio, realizado en Ámsterdam, ha hallado que un 18% de los pacientes HSH con VIH que se atienden en una clínica de salud sexual de la capital holandesa, también están infectados por VHC. El fenómeno apenas se observó en hombres gays sin VIH.

Los investigadores, asimismo, han descubierto que el porcentaje de hombres gays con VIH y hepatitis C va en aumento. Si en mayo de 2007 cerca de un 15% de los hombres homosexuales con VIH también estaba infectado por VHC, en abril de este año, esta tasa aumentó a un 21%. Muchos de ellos desconocían que estaban infectados por el virus de la hepatitis C.

Numerosos estudios han identificado la práctica del fisting (penetración anal con el puño) y el uso de drogas recreativas (distintas a las inyectables), durante las relaciones sexuales, como factores de riesgo de infección por hepatitis C en hombres gays con VIH. Muchos delegados de la conferencia afirmaron que se deberían implementar más intervenciones para alertar a los hombres homosexuales con VIH sobre los factores de riesgo de adquirir la hepatitis C.

Enfermedades concomitantes en personas coinfectadas

Imagen: Coinfección VIH y VHCUn estudio estadounidense ha encontrado que las personas con VIH y hepatitis C parecen tener un riesgo elevado de padecer enfermedades cardiovasculares graves, entre las que figuran el infarto de miocardio y el derrame cerebral. El estudio incluyó a más de 20.000 personas con VIH. Una tercera parte también estaba infectada por hepatitis C.

Los investigadores descubrieron que las personas que viven con ambos virus tienen niveles más bajos de colesterol. A pesar de ello, las personas coinfectadas tuvieron cerca de un 25% más de probabilidades de desarrollar problemas cardiovasculares graves o de sufrir un derrame cerebral que aquéllas que sólo tenían VIH.

La infección oculta por hepatitis B

Un estudio estadounidense presentado en la Conferencia de México ha evidenciado que la infección por hepatitis B tiene más probabilidades de permanecer oculta en personas con VIH.

Los análisis de sangre pueden, normalmente, detectar anticuerpos (o antígenos, es decir, sustancias extrañas al organismo capaces de provocar una respuesta inmunitaria) que el cuerpo produce en respuesta a la infección por el virus de la hepatitis B. Si éstos no se pueden hallar, pero los resultados de las pruebas de detección de material genético del VHB son positivos, se dice que una persona tiene infección por hepatitis B “oculta”.

Un grupo de investigadores estadounidenses llevó a cabo un estudio que incluyó a mujeres con y en riesgo de infección por VIH. Los expertos descubrieron que había una sólida relación entre hepatitis B oculta y supresión inmunitaria asociada al virus de la inmunodeficiencia humana. Los investigadores, en sus conclusiones, señalaron que la infección por hepatitis B oculta se asocia más a infección por VIH y que podría ser un problema de especial relevancia en mujeres con un control pobre de su infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

Entre los factores de riesgo de hepatitis B oculta figuran un recuento de linfocitos CD4 bajo y uno de carga viral alto, el uso de drogas inyectables y la ingestión elevada de alcohol.

Fuente:
XVII Conferencia Internacional del SIDA. 3-8 de agosto de 2009. Ciudad de México. Abstracts THPDC203, THAB0205, THB0204.