Más datos sobre el aceite de pescado y los triglicéridos en personas con VIH

Se empieza a acumular más evidencia sobre el efecto beneficioso de tomar aceite de pescado en personas con VIH cuyos triglicéridos (TG) están por encima del rango normal, un efecto adverso asociado a la toma de terapia antirretroviral.

Ya en abril de este mismo año informábamos de un estudio francés en el que el uso de un preparado que incluye aceite de pescado conocido como Maxepa conseguía mayores reducciones de triglicéridos que la toma de placebo en personas con VIH (véase La Noticia del Día 10/04/07). Ahora una investigación de los ACTG de EE UU parece confirmar el beneficio de ingerir esta sustancia, aunque no es superior al de tomar directamente un fármaco hipolipemiante con los de la familia de los fibratos.

John Gerber y sus colegas del estudio ACTG A5186 recuerdan que la persistencia de hipertrigliceridemia es un factor de riesgo cardiovascular, por lo que por encima de un rango determinado es necesaria una intervención terapéutica. Por ello han querido analizar la eficacia y la seguridad de tomar aceite de pescado más fenofribrato en personas cuyos niveles séricos de TG fueran iguales o inferiores a 200mg/dL, en comparación con tomar sólo uno de estos dos agentes.

El equipo, que ha publicado sus resultados en el último número de la revista JAIDS, repartió de forma aleatoria a 100 individuos que estaban tomando TARGA y cuyas concentraciones séricas de TG eran iguales o superiores a 400mg/dL y con colesterol LDL igual o inferior a 160mg/dl, a bien tomar 3g de aceite de pescado dos veces al día o bien 160mg de fenofibrato diario durante 8 semanas. De entre los 100, aquellos que a la semana 8 todavía tenían niveles de TG en ayunas iguales o superiores a 200mg/dl recibieron una combinación de aceite de pescado y fenofibrato, en la misma dosis, de la semana 10 a la 18.

La mediana basal de TG fue de 662mg/dl en el grupo de aceite de pescado y de 694mg/dl en el grupo de fenofibrato (una diferencia no significativa). El aceite de pescado redujo los niveles de TG en una mediana de 283 mg/dL (46%), el fenofibrato en 367mg/dL (58%), y la combinación de ambos en un 65,5%. Es más, esta terapia combinada de aceite de pescado y fenofibrato consiguió que el 22,7% de los participantes tuvieran niveles de TG iguales o menores de 200mg/dl.

En sus conclusiones, los autores aseguran que el aceite de pescado es seguro tanto si se toma solo como acompañado de fenofibrato y que además reduce significativamente los niveles de TG en personas con VIH.

Si otras investigaciones confirman estos resultados, el aceite de pescado puede ser una buena alternativa en algunas personas que no deseen añadir un nuevo fármaco a su terapia con el fin de reducir los triglicéridos, o bien para quienes quieran reforzar la acción de los fibratos.

Fuente: Elaboración propia / AIDSmeds
Referencia: Gerber, John et al. for the AIDS Clinical Trial Group A5186 Team. Fish Oil and Fenofibrate for the Treatment of Hypertriglyceridemia in HIV-Infected Subjects on Antiretroviral Therapy: Results of ACTG A5186. JAIDS Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes.