El celuloide positivo


Juanse Hernández

Desde los inicios de la irrupción de la infección por VIH/SIDA, el séptimo arte ha sentido la necesidad y la preocupación de mostrar el impacto de la pandemia en nuestra sociedad. El resultado, desigual y en ocasiones poco comercial, puede seguirse a través de una no exigua filmografía que se ha visto marcada en líneas generales por el desarrollo e historia de la propia infección. 

Los primeros largometrajes que tomaron la epidemia como tema central estaban ambientados en los estragos que causó el VIH/SIDA en la comunidad homosexual, especialmente la estadounidense (Miradas en la despedida, Compañeros Inseparables, Philadelphia). En algunos de estos productos, la mayoría procedente de la industria cinematográfica americana, «el SIDA era utilizado como una simple excusa para servir en bandeja dramas lacrimógenos» (1) .

Con el paso del tiempo, y como consecuencia de la incidencia de la infección en otros sectores de la población, directores y guionistas interesad@s en el tema quisieron mostrarnos que la pandemia no sólo afecta a la comunidad gay, sino que cualquiera puede estar expuest@ a su efecto devastador (Las noches salvajes, La niña de tus ojos o el cortometraje español Se buscan abrazos). 

En la actualidad, cuando se ha reducido y estabilizado la mortalidad a causa del SIDA y se ha prolongado la esperanza de vida de las personas seropositivas, al menos en el mundo desarrollado, el reto al que se tiene que enfrentar hoy día cualquier cineasta que quiera abordar el tema del SIDA en su cinta, consiste en reflejar los nuevos rumbos que ha adquirido la infección, y su impacto social y sanitario en este nuevo mundo globalizado. 

Una muestra de ello se puede ver en la película Del otro lado (México-EE UU, 1999), presentada en el pasado Festival Internacional de Cine Gay y Lésbico de Barcelona. El largometraje cuenta la historia de un joven seropositivo mexicano que, como consecuencia del fracaso del insuficiente tratamiento recibido en su país, se ve en la obligación de inmigrar ilegalmente a EE UU para obtener la terapia que le permita sobrevivir. La cinta toca de lleno un tema candente y de gran preocupación: el impacto de la infección por VIH/SIDA en los nuevos flujos migratorios; la necesidad lícita de abandonar el país de origen («donde ser seropositiv@ es todo un lujo») en busca de un derecho fundamental para todas las personas: el derecho a la vida. 

Referencia: (1) CASTILLEJO, J., Cine y Sida, Programa del ciclo 438 ‘Cine y SIDA’, IVAC-La Filmoteca.