SIDA y espiritualidad


PARA much@s, el tratamiento del VIH no sólo se resume en tomar cócteles de fármacos antirretrovirales y hacerse pruebas. De hecho, varios estudios muestran que algunos factores sociales y psicológicos que contribuyen de forma destacada en la mejora de la calidad de vida de las personas que viven con el VIH, pueden tener una influencia considerable sobre la eficacia del tratamiento y la progresión de la infección por VIH. Entre otros aspectos, estos factores incluyen la dieta, el estado físico y psicológico, la situación profesional, el contexto familiar, las relaciones amistosas y sentimentales, que se trabajarán para mejorar el bienestar general. 

La manera de conseguirlo varía en función de las preferencias de cada un@ y existe un panel de recursos disponibles: terapias alternativas y complementarias (medicina tradicional, masajes, yoga, homeopatía, reiki, técnicas de relajación), cuidar la imagen corporal (nutrición, ejercicio físico, toma de vitaminas), buscar apoyo psicológico, encontrar el empleo apetecido (que sea dentro de la comunidad del VIH o fuera), ser creativ@, volver a estudiar, etc. 

En algunos casos, se puede incluso combinar recursos y estrategias. En este sentido, las religiones pueden ofrecer una fuente de recursos de gran ayuda puesto que albergan varios de los aspectos arriba expuestos a la vez por implicar prácticas tales como la relajación, la reflexión y la meditación. Por estas razones, algunas personas pueden haber encontrado o estar buscando conseguir el bienestar en la espiritualidad y en el apoyo de una comunidad religiosa con la cual comparten los mismos valores y las mismas creencias y en la cual se puedan expresar y saberse escuchad@s. 

El equipo de LO+POSITIVO ha encontrado a dos personas cuyas creencias espirituales forman parte íntegra de su vida y de su manera de vivir con el VIH, y en las cuales encontraron fuerza y esperanza en los momentos más difíciles de su existencia de manera general y más específicamente en su vida con el VIH.