Una explicación


 

En septiembre faltamos a la cita, creemos que la mayoría lo habréis notado, y es que tuvimos que abrir un forzado paréntesis en la edición regular de la revista. La razón no es otra que la ya temida en el pasado número 25: la eliminación de las ayudas económicas no condicionadas por parte de una compañía farmacéutica, Bristol–Myers Squibb (BMS), que en este caso suponía un parte importante de nuestro presupuesto, y que casi nos deja en la estacada.

Pero hemos renacido como el ave fénix. Nuestro tesón, el apoyo del resto de nuestr@s donantes, tanto organismos públicos como empresas y a l@s que desde aquí queremos agradecer su esfuerzo, en algunos casos considerable, pero sobre todo vuestra solidaridad, que hemos vivido de un modo apabullante a través de los correos electrónicos y las cartas que nos habéis hecho llegar, es lo que nos ha impulsado, nunca mejor dicho, a no renunciar. Vuestras palabras, incluso las anónimas, han sido un aliento continuo para no cejar en el empeño, y nos ha recordado el sentido último de nuestra labor.

Emocionad@s y sintiendo vuestra energía, hemos preparado una vuelta renovada, y también aprovechamos para rediseñar por completo la página web donde se aloja LO+POSITIVO (véase contraportada), y donde encontraréis este número y otros anteriores.

Podéis interpretar este ejemplar como parte de la buena cantidad de imaginación y compromiso que nos queda por ofrecer. Hemos vuelto, y de si nosotr@s y vosotr@s depende, como así parece que es después de todo, será para quedarnos.