AIDS 2020: Nuevos datos apuntan a que los usuarios de PrEP podrían modificar su uso con el tiempo

En el marco de la XXIII Conferencia Internacional del Sida (AIDS 2020: Virtual), celebrada recientemente de forma virtual debido a la pandemia de la COVID-19 (acrónimo en inglés de enfermedad por coronavirus 2019), se han presentado los resultados de dos estudios que evalúan el uso de la profilaxis preexposición frente al VIH en la vida real en San Francisco (EEUU) y Australia. El estudio estadounidense ha hallado que más de la mitad de las personas que inician la PrEP en un programa en San Francisco siguen utilizándola cinco años después. Sin embargo, determinadas brechas identificadas en la cascada de servicios de la PrEP podrían aumentar el riesgo de adquisición del VIH. El estudio australiano, por su parte, ha revelado que el uso de la PrEP ha aumentado desde que fue promovida en 2018 por el gobierno y que ha ido aumentando el número de usuarios más jóvenes y aquellos que residen en zonas periféricas de las grandes ciudades. Aunque muchas personas dejaron de tomar la PrEP o la tomaron de forma inconsistente, los investigadores subrayan que esta tendencia podría reflejar una modificación apropiada del uso de la PrEP como consecuencia de que el riesgo de VIH ha podido cambiar para algunos usuarios.

La PrEP se ha ido poco a poco convirtiendo en una herramienta fundamental en la prevención del VIH. Desde la aprobación de Truvada® por la Agencia de la Alimentación y el Medicamento de EE UU (FDA, en sus siglas en inglés) como profilaxis preexposición en ese país (véase La Noticia del Día 19/07/2012) en 2012 y por la Comisión Europea en 2016 (véase La Noticia del Día 12/09/2016), los países han ido incorporándola en sus programas y los investigadores han tenido la oportunidad de analizar más al detalle el uso en la vida real por parte de los usuarios.

En el estudio de San Francisco, investigadores de Kaiser Permanente, una clínica de salud que proporciona atención y seguro de salud, quiso evaluar los resultados a largo plazo de la PrEP entre los usuarios que la estaban tomando. Los investigadores utilizaron la historia clínica electrónica para identificar las personas que estaban recibiendo PrEP entre julio de 2012 y marzo de 2019. La mayoría (95%) de los 12.963 usuarios en PrEP desde la aprobación en 2012 hasta marzo de 2019. El 95% eran hombres. La mitad de los participantes eran blancos mientras que el 21% eran latinos, el 15% asiáticos y el 7% afroamericanos. Las proporciones de personas blancas y negras que comenzaron la PrEP reflejan su cuota de representatividad en la población de la ciudad, pero los latinos estaban ligeramente sobrerrepresentados (15% de la población) mientras que los asiáticos estaban sustancialmente infrarrepresentados (35% de la población).

Del total de personas en PrEP, un 80% (n=10.310) recibió una receta de PrEP, pero solo el 66% (n=8.571) la utilizó en los seis meses siguientes. De todos los grupos, el de las personas negras tenían menos probabilidades de obtener una receta además de menos probabilidades de retirar la medicación. También coincide con que es el grupo que más probabilidad tenía de abandonar la PrEP.

Durante un periodo de seguimiento de cinco años, el promedio de tiempo tomando la PrEP fue de 1,9 años. Un año después del inicio, casi el 75% continuaba tomando la PrEP. Este porcentaje descendió a 64% en el segundo año, y, a partir de ese momento, disminuyó más lentamente hasta alcanzar el 60% en el tercer año, el 57% en el cuarto año y el 56% al quinto. Un 37% de las personas que dejaron de tomar la PrEP en cualquier momento volvieron a reiniciarla.

En cuanto a las nuevas infecciones por VIH, se registraron un total de 136, de las cuales 42 fueron en personas diagnosticadas en las visitas de cribado. La mayoría de nuevas infecciones se produjeron en personas que, aunque estaban dentro del programa de PrEP, nunca recibieron una receta (37 casos o 1,4%), en personas que recibieron una receta, pero que nunca retiraron la medicación (13 casos o 0,8%) y en usuarios que empezaron a tomar la PrEP, pero que más tarde la abandonaron. Solo 6 personas que no interrumpieron la toma de la PrEP adquirieron el VIH y en todos los casos, fue por mantener una mala adherencia a la medicación

En sus conclusiones, los investigadores hacen hincapié en los altos niveles observados en la toma de la PrEP y en la retención en el seguimiento a lo largo de los cinco años, así como el hecho de no registrarse nuevas infecciones por el VIH entre los usuarios que mantenían un uso constante de la PrEP. No obstante, indican que se deben aumentar los esfuerzos para reducir las desigualdades raciales y para apoyar a los usuarios durante los periodos en los que se encuentran en riesgo de VIH.

En el segundo estudio, investigadores del Instituto Kirby de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sydney describieron los resultados de los programas de PrEP –tasa de usuarios que la toman, nivel de adherencia y seroconversión al VIH– a medida que Australia ha ido ampliando su programa nacional de PrEP. Esta herramienta preventiva ha sido financiada por el gobierno australiano desde abril de 2018 y ha sido promovida activamente, especialmente entres hombres homosexuales, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (GBHSH).

Los investigadores analizaron los datos de 35.909 personas a las que se les recetó PrEP entre abril de 2018 hasta marzo de 2020. Casi todos los pacientes fueron hombres; solo el 1,5% fueron mujeres. La edad promedio fue de 35 años.

Al año y medio del seguimiento, es decir, en septiembre de 2019, poco más de la mitad (52%) de los usuarios de PrEP residían en áreas urbanas, aunque disminuyó al 49% en marzo de 2020. Cuando acabó el seguimiento, se halló que 9.548 usuarios habían interrumpido la PrEP durante más de cuatro meses y solo el 14% de ellos (n=3.549) volvieron a usarla.

Los investigadores estimaron que el nivel medio de cobertura de la PrEP –es decir, la proporción de días cubiertos por la PrEP durante los últimos tres meses asumiendo un uso diario– fue de un 91%. El 62% de los usuarios en seguimiento tuvieron un uso elevado de la PrEP (es decir más del 80% de los días cubiertos) mientras que un 24% de los usuarios tuvieron una cobertura limitada (menos del 60% de los días cubiertos).

Al comparar mujeres con hombres, ellas eran significativamente más propensas a tener una cobertura de la PrEP reducida (39% frente a 21%) y muchas más probabilidades de suspender la PrEP durante más de tres meses (69% frente a 26%). También los jóvenes entre 18 y 29 años y los usuarios que tenían sus médicos fuera de las zonas urbanas tenían más probabilidades de tener una cobertura reducida y de interrumpir durante largo tiempo el uso de la PrEP.

En cuanto a los casos de VIH, se registraron 24 nuevas infecciones en personas que habían tenido una cobertura de la PrEP durante más de 60, lo que supone una tasa de incidencia de VIH de 0,95 por 1.000 persona-años. Un total de 14 infecciones por el VIH se produjeron en personas que habían interrumpido la PrEP, lo que supone una tasa de incidencia de VIH de 2,78 por 1.000 persona-años.

Los investigadores se muestran orgullosos del rápido y sostenido uso de la PrEP en Australia lo que ha permitido llegar de forma escalonada a las poblaciones diana. Además, consideran que las altas tasas de uso reducido e interrupciones podrían ser debidas a un cambio en la percepción del riesgo actual de VIH de los usuarios y a las pautas nacionales que recomiendan el uso de la PrEP a demanda (es decir, solo cuando se anticipa que se va a mantener sexo). Sin embargo, reconocen que los determinantes sociales de la salud juegan un papel importante. En el caso de las mujeres, los investigadores sugieren que el bajo uso de la PrEP y la alta tasa de interrupción podría reflejar un uso apropiado de acuerdo con las guías clínicas (por ejemplo, cambios en el uso de la PrEP o usar PrEP de forma temporal cuando la pareja con el VIH comienza a tomar tratamiento antirretroviral y su carga viral todavía no está indetectable. No obstante, también consideran que este menor uso de la PrEP y esta mayor tasa de interrupción podría reflejar un fracaso a la hora de identificar el papel del uso de la PrEP en mujeres.

Fuente:Aidsmap / Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencias:Volk J et al. PrEP continuum of care and new HIV infections: Long-term follow-up in a large clinical cohort. 23rd International AIDS Conference, abstract OAC0807, 2020.

Medland N et al. Successful national PrEP scale-up in Australia: Evaluation of uptake, adherence, discontinuation and HIV seroconversion from April 2018 to September 2019 using national dispensing data. 23rd International AIDS Conference, abstract OAC0802, 2020.