AIDS 2020: El uso de la PrEP frente al VIH no aumentaría la incidencia de otras infecciones de transmisión sexual

Un estudio presentado en la 23 Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2020) –celebrada recientemente de forma virtual por la pandemia de la COVID-19 (acrónimo en inglés de enfermedad por coronavirus 2019) – ha concluido que las personas que reciben profilaxis preexposición (PrEP, en sus siglas en inglés) frente al VIH con tenofovir disoproxil fumarato [TDF]/emtricitabina [FTC] (especialidad farmacéutica genérica [EFG], Truvada®) o tenofovir alafenamida [TAF]/emtricitabina [FTC] (Descovy®) no experimentarían un aumento en la adquisición de otras infecciones de transmisión sexual (ITS) durante los dos años posteriores al inicio de la toma de la PrEP. De hecho, las tasas de ITS disminuyeron significativamente durante el estudio. Estos resultados provienen del estudio DISCOVER, que llevó a la aprobación en EE UU de la PrEP basada en Descovy® (véase La Noticia del Día 07/10/2019).

El estudio DISCOVER distribuyó aleatoriamente a 5.399 participantes, principalmente hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (GBHSH) y un pequeño porcentaje de mujeres trans. Los participantes recibieron TDF/FTC o TAF/FTC como PrEP. El 82% de los participantes con TDF/FTC y el 81% de aquellos con TAF/FTC permanecieron en el estudio durante todo el periodo de seguimiento.

El 10% de los participantes de ambos grupos habían recibido el diagnóstico de gonorrea rectal dentro de los 24 meses previos a la inclusión en el estudio. El 13% de las personas con TDF/FTC y el 12% de aquellas con TAF/FTC habían sido diagnosticadas de clamidia rectal durante el mismo periodo y el 9% y el 10% de ambos grupos, respectivamente, habían recibido el diagnóstico durante los dos años previos a su inclusión en el estudio.

Estas altas tasas de ITS rectales favorecieron la inclusión de los participantes en el estudio, ya que indican un alto riesgo individual de contraer la infección por el VIH y hacen a las personas que las padecen buenas candidatas a beneficiarse del uso de la PrEP. Este dato explicaría por qué las tasas de ITS eran tan elevadas en ambos grupos.

El 16,1% de los participantes con TAF/FTC y el 15,9% de aquellas con TDF/FTC tenían gonorrea o clamidia al inicio del estudio (ya fuera rectal, genital o faríngea). El 11,3% y el 10,5% de dichos grupos tenían gonorrea o clamidia rectal.

El estudio tuvo una duración de 96 semanas, tras las cuales se ofreció a todos los participantes la posibilidad de seguir tomando TAF/FTC o pasar a tomar dicho medicamento si se encontraban en el grupo con TDF/FTC durante 48 semanas adicionales. El presente análisis incluyó únicamente las primeras 96 semanas.

Hasta la semana 96, las tasas de diagnóstico de gonorrea o clamidia fueron de 86 casos por cada 100 persona-años de seguimiento en el grupo con TAF/FTC y de 83 casos por cada 100 persona-años de seguimiento en el grupo con TDF/FTC.

Las tasas de diagnóstico de gonorrea rectal fueron, respectivamente, de 21 y 20 casos por cada 100 persona-años de seguimiento. Las de clamidia rectal fueron de 27 casos por cada 100 persona-años de seguimiento en ambos grupos.

Las tasas de infección por el VIH fueron de 0,16 casos por cada 100 persona-años de seguimiento en el

grupo con TAF/FTC y de 0,30 casos por cada 100 persona-años de seguimiento en el grupo con TDF/FTC (diferencias no estadísticamente significativas).

El porcentaje de participantes diagnosticados de gonorrea o clamidia en las visitas de seguimiento fue disminuyendo a un ritmo del 9,9% anual (p <0,001). En el caso de gonorrea o clamidia rectal, la disminución fue del 11,3% anual (p <0,001).

En el momento de iniciar su participación en el estudio, las personas incluidas reportaron una mediana de 3,5 parejas sexuales con quienes habían tenido prácticas sexuales anales receptivas sin uso de condones en las semanas previas. A la semana 96 del estudio, la mediana de parejas sexuales recientes con las que los participantes manifestaron haber llevado a cabo prácticas sexuales anales receptivas sin condón fue de 3,9 (diferencia no significativa).

Aquellos participantes con historial de gonorrea rectal, clamidia rectal o sífilis en el momento de la inclusión en el estudio tuvieron una tasa de 0,57 diagnósticos de VIH por cada 100 persona-años de seguimiento, tasa muy superior a la de aquellas personas sin dicho historial, que fue de 0,11 diagnósticos de VIH por cada 100 persona-años de seguimiento.

Quienes adquirieron el VIH durante el estudio presentaron una tasa de ITS de 119 diagnósticos de ITS por cada 100 persona-años de seguimiento, mientras que quienes no se infectaron por el VIH presentaron una tasa de ITS de 44 diagnósticos de ITS por cada 100 persona-años de seguimiento.

Los resultados del presente estudio apuntan a que, al contrario de lo que se había especulado en el momento de la aprobación de esta estrategia preventiva, la PrEP per se no implicaría una compensación del riesgo que podría traducirse en un aumento de la incidencia de ITS. Probablemente, las intervenciones de reducción de riesgo realizadas en las visitas de seguimiento de la PrEP tuvieron algún efecto en los participantes, ya que tras el inicio de la PrEP no aumentaron el número de prácticas sexuales sin preservativo e incluso los diagnósticos de ITS disminuyeron progresivamente.

Fuente: POZ / Elaboración propia (gTt-VIH).

Referencia: Shalit P, et al. DISCOVER: Study for HIV Pre-Exposure Prophylaxis (PrEP): No Evidence of Risk Compensation in Participants Taking F/TDF or F/TAF for PrEP Through 96 Weeks. 23rd International AIDS Conference, abstract PEB0165, 2020.