La reinfección por el VHC en usuarios de drogas inyectables son un signo de una mejora del acceso al tratamiento

Las altas tasas de reinfección por el virus de la hepatitis C (VHC) en personas usuarias de drogas inyectables (UDI) son indicativas de que el acceso al tratamiento está mejorando, no un signo de fracaso, y deben impulsar el retratamiento frente al VHC, y no la estigmatización y criminalización del colectivo. Esta es la principal conclusión de un estudio australiano publicado en The Journal of Viral Hepatitis.

El estudio Eradicate se diseñó para evaluar el acceso al tratamiento del VHC, las tasas de curación y de reinfección entre UDI en activo atendidos en programas de intercambio de agujas y jeringuillas en la ciudad escocesa de Dundee (Reino Unido). Se definió como usuario activo de drogas intravenosas el haberlas consumido la semana anterior, en contraste con otros estudios en personas usuarias de drogas, a las cuales se les requería un periodo de abstinencia entre el consumo previo de drogas inyectables y el tratamiento frente al VHC o que estuvieran en tratamiento de sustitución con opioides.

Cada año se tomaron muestras de sangre seca para el cribado del VHC de cada uno de los participantes atendidos en el principal programa de intercambio de jeringuillas y agujas de Dundee entre enero de 2012 y julio de 2016. A los participantes que dieron positivo en la prueba del VHC se les ofreció tratamiento con interferón pegilado y ribavirina. Fueron elegibles para participar en el estudio cualquiera de los participantes que optaron por recibir tratamiento y tuvieron un consumo de drogas inyectables la semana anterior.

De las 745 personas que se hicieron la prueba del VHC, un total de 92 dieron positivo en la prueba de ARN del VHC y 69 entraron en el estudio, junto a 36 personas ya diagnosticadas con infección crónica por el VHC. Noventa y cuatro iniciaron el tratamiento en última instancia. La mediana de edad de los participantes fue de 34 años, aproximadamente uno de cada cinco eran personas sin hogar o vivían en un albergue y el 12% de los participantes estuvieron recluidos en un centro penitenciario durante el periodo de tratamiento. La frecuencia mediana de inyección de drogas fue de 6,5 veces por semana y un 54% se inyectaron drogas casi cada día.

Casi todos los participantes tuvieron provisión de jeringuillas y agujas; un 82% recibieron jeringuillas y agujas suficientes para cubrir la totalidad de consumos y un 62,5% ya estaban recibiendo tratamiento de sustitución con opioides antes de ser inscritos.

Una alta proporción de participantes lograron curar la hepatitis C con un tratamiento basado en interferón pegilado y ribavirina. Un total de 37 pacientes con infección por el genotipo 1 del VHC recibieron simeprevir o telaprevir añadido a interferón pegilado y ribavirina, siguiendo las directrices del Servicio Nacional de Salud de Reino Unido durante el periodo de estudio. El 82% alcanzaron la respuesta virológica sostenida (RVS). No hubo diferencia en la tasa de curación según el genotipo.

La adherencia al tratamiento de sustitución con opioides fue elevada durante el estudio; 93,8% de los que empezaron el estudio y estaban recibiendo dicho tratamiento continuaron recibiéndolo a lo largo del ensayo.

De los 77 participantes que lograron una RVS, cinco se volvieron a infectar por el VHC dentro de los seis meses posteriores a su visita de seguimiento después del tratamiento de 12 semanas, con una tasa de reinfección de 23,53 persona-años de seguimiento. Después de 18 meses, 15 de los 77 participantes se habían reinfectado, una tasa acumulada de 18 meses de 21,49 casos por 100 persona-años de seguimiento. No hubo factores asociados de forma significativa con la reinfección en el análisis univariable.

Pese al uso de regímenes de tratamiento antiguos, el estudio alcanzó una alta tasa de curación en usuarios activos de drogas. Los investigadores señalan que sería posible una alta tasa de curación con los nuevos antivirales de acción directa (DAA, en sus siglas en inglés), más efectivos, mejor tolerados y que se pueden tomar durante ocho o doce semanas ).

La tasa de reinfección por el virus de la hepatitis C en este estudio fue más alta que la obtenida en un reciente metaanálisis de estudios (1,77 por 100 persona-años de seguimiento), pero los investigadores señalan que los estudios de reinfección en poblaciones de alto riesgo incluyen a personas que no eran UDI en activo durante el periodo de tratamiento del VHC. La tasa de reinfección por el VHC en este estudio es similar a la incidencia comunitaria del VHC en Escocia.

Según apuntan los investigadores, las altas tasas de incidencia y reinfección por el VHC resaltan el fracaso de la cobertura actual y un nivel de intensidad insuficiente de las intervenciones de reducción de daños para minimizar el riesgo de inyección, afirman los investigadores. La población se beneficiaría con un programa más amplio de intervenciones psicosociales para reducir las conductas de riesgo asociadas a la inyección de drogas.

En un comentario complementario, un investigador australiano señaló que el modelo de aceptación del tratamiento frente al VHC, en el caso de Australia, sugiere que las tasas de reinfección por el VHC entre las personas UDI pueden aumentar hasta 2023 si se continúan alcanzando los altos índices de tratamiento entre este colectivo, y empezarán a disminuir a medida que el número de personas UDI con infección crónica por el VHC se comience a reducir de forma sustancial.

Asimismo, este investigador sugiere que el análisis y el cribado intensivos del VHC en la red de personas UDI se podrían utilizar en aquellas personas que desarrollan reinfección por el VHC, teniendo en cuenta que las parejas sexuales a menudo también son compañeros en el consumo de drogas inyectables. La monitorización continua de la reinfección, las tecnologías en los centros de diagnóstico inmediato ̶̶̶̶-point-of-care: véase La Noticia del Día 27/04/18 ) ̶̶̶̶- que realizan pruebas de ARN del VHC ̶̶̶̶-como la muestra de sangre seca mediante punción en un dedo ̶̶̶̶- y el rápido inicio del tratamiento de la hepatitis C contribuirán a los esfuerzos por reducir la reinfección en las personas que consumen drogas.

Como conclusión, se señala que la alta tasa de reinfección por el VHC demuestra que el acceso y tratamiento de la hepatitis C conseguidos en una población UDI de alto riesgo deberían ser tratados como parte de cualquier estrategia de tratamiento como prevención exitosa.

Fuente : Infohep / Elaboración propia ( gTt-VIH ).

Referencia : Schulkind J et al. High response and re-infection rates among people who inject drugs treated for hepatitis C in a community needle and syringe programme. J Viral Hepat, 2018: 1-10.