Buenos niveles de eficacia de Symtuza® tras 96 semanas de tratamiento

En el marco de la conferencia IDWeek 2018, celebrada la semana pasada en San Francisco (EE UU), se han presentado los resultados a 96 semanas del estudio EMERALD, que evaluaba la no inferioridad de Symtuza® (darunavir/cobicistat /tenofovir-TAF/emtricitabina) respecto a un tratamiento formado por un inhibidor de la proteasa potenciado y tenofovir-TDF/emtricitabina (Truvada®; equivalente farmacéutico genérico [EFG]). Tras los buenos resultados obtenidos ya por Symtuza® a 48 semanas, donde se demostró la no inferioridad, los resultados a 96 semanas muestran el periodo de extensión del estudio, en el que se ofreció a aquellos participantes del grupo sin Symtuza® pasar a tomar la pastilla combinada a partir de la semana 52 de estudio y hasta la semana 96.

El estudio EMERALD contó con 1.141 participantes procedentes de Reino Unido, Europa y EE UU. Más del 80% eran hombres, el 75% eran de etnia blanca y la media de edad fue de 46 años. En promedio llevaban alrededor de 9 años diagnosticados de infección por el VIH y la mediana del recuento basal de células CD4 fue de 630 células/mm3.Todos los participantes contaban con una función renal normal al inicio del estudio, con un promedio en la tasa de filtración glomerular (TFG) de 107 mL/min.

Para poder inscribirse en el estudio, los participantes tenían que presentar una carga viral inferior a las 50 copias/mL (lo que se considera carga viral indetectable) durante al menos dos meses usando un inhibidor de la proteasa potenciado junto con emtricitabina y tenofovir-TDF.

Tras alcanzar buenos resultados durante la primera fase del estudio (véase La Noticia del Día 08/09/2017), los participantes continuaron la fase de extensión en el que siguieron tomado Symtuza® o bien –los asignados inicialmente al otro grupo– pasaron a tomar Symtuza® a partir de la semana 52. Así, una parte de los participantes del estudio de extensión habrían tomado 96 semanas de tratamiento con Symtuza® y el resto 44 semanas de tratamiento con dicho medicamento y 52 con un inhibidor de la proteasa potenciado y tenofovir-TDF/emtricitabina. El objetivo principal de la fase de extensión fue determinar el porcentaje de participantes de cada uno de los dos grupos experimentaron fracaso virológico (definido como tener una carga viral superior a 50 copias/mL durante un mínimo de dos meses seguidos).

De los 1.141 participantes que iniciaron el estudio, 1.080 continuaron en la fase de extensión (728 del grupo que tomo 96 semanas Symtuza® y 351 del grupo que cambió a dicho medicamento en la semana 52).

El 3,1% de quienes tomaron 96 semanas Symtuza® y el 2,3% de aquellos que cambiaron al fármaco a la semana 52 experimentaron fracaso virológico durante el período de estudio. La mayoría de quienes experimentaron fracaso virológico volvieron a la indetectabilidad viral durante el estudio.

En la semana 96, el 90,7% de quienes tomaron Symtuza® durante todo el estudio y el 93,8% de aquellos que pasaron a Symtuza® en la semana 52 presentaban supresión virológica.

No se detectaron mutaciones de resistencia a darunavir, a inhibidores de la proteasa, a tenofovir o a emtricitabina entre los participantes que habían experimentado fracaso virológico de los que se disponía de análisis de resistencias.

Symtuza® fue, en general, bien tolerado. La mayor parte de los efectos adversos fueron leves.

Los puntos fuertes de Symtuza® -que incluye tenofovir-TAF- respecto a la combinación con la que fue comparada fueron su menor impacto renal y óseo. Así, en el grupo que no tomaba inicialmente Symtuza®, la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) se redujo en 1,9 mL/min durante las primeras 48 semanas y aumentó en 1 mL/min entre la semana 52 y la 96 (tras pasar a tomar Symtuza®). Cabe destacar que este efecto se observó al estimar la TFG a partir de los niveles de cistatina C, pero no al hacerlo a partir de los de creatinina.

En lo relativo a la densidad mineral ósea (DMO), entre quienes tomaron Symtuza® 96 semanas, se observó un aumento del 1,85% en la DMO de la cadera y del 2% en la de la columna vertebral. En el otro grupo, durante las 52 en las que no tomaron Symtuza® se observó una disminución del 0,27% y del 0,63% en la DMO de cadera y columna vertebral, respectivamente, que se recuperó con creces tras pasar a tomar Symtuza®.

Los resultados del presente estudio muestran buenos niveles de eficacia y unos perfiles renal y óseo óptimos con el uso de Symtuza® tras 2 años de seguimiento. Sin embargo, cabrá esperar a estudios en uso rutinario (en la práctica clínica habitual, con pacientes “reales”) para verificar el buen perfil mostrado por el medicamento a más largo plazo.

Fuente: NATAP / Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Eron JJ, Orkin C, Cunningham D, et al. Efficacy and Safety of Switching from Boosted-Protease Inhibitors (bPI) plus Emtricitabine/Tenofovir Disoproxil Fumarate (F/TDF) Regimens to the Once Daily (QD), Single-Tablet Regimen (STR) of Darunavir/Cobicistat/Emtricitabine/Tenofovir Alafenamide (D/C/F/TAF) in Virologically-Suppressed, HIV-1-Infected Adults: Week 96 Results of the Phase 3, Randomized, Non-Inferiority EMERALD Trial. IDWeek 2018, October 3-7, 2018, San Francisco. Abstract 1768.