La compañía eléctrica AES-SONEL Camerún, filial de la multinacional estadounidense AES-SIROCCO, decidió despedir a cerca de 1.000 emplead@s como parte de un proceso de reestructuración. El hecho no sería diferente al que sucede a diario en tantas y tantas empresas si no fuera porque una buena parte de ese número son personas con VIH/SIDA o bien con otra enfermedad crónica que habían sido identificadas e incluidas en la lista precisamente por vivir con VIH o por haberse destacado en la defensa de derechos frente a medidas discriminatorias contra trabajadores con VIH dentro de la compañía.
Esta actuación es especialmente infamante porque AES-SONEL se beneficia de un programa de acceso a tratamiento antirretroviral para sus emplead@s por medio de un convenio con el Programa Nacional del SIDA de Camerún, sufragado gracias las ayudas del Banco Mundial y del Fondo Global de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.
A pesar de esas ayudas, AES-SONEL se caracteriza por carecer de un programa propio para garantizar el acceso a tratamiento antirretroviral para l@s trabajadores una vez abandonan la compañía, como sí hacen otras grandes empresas africanas.
Si se desea protestar por este hecho a la sede central, hay que dirigirse a http://christine.schoessier@aes.com.
Fuente: Lista de correo ITPS