¿De qué hablamos cuando hablamos de estigma y discriminación?
Por estigma (del griego stigma, marca o señal que se imponía en el cuerpo con hierro candente como pena infamante o signo de esclavitud) se entiende el proceso mediante el cual se atribuye a una persona, o grupo de personas, una característica que la desprestigia a los ojos de las demás. El sociólogo estadounidense Erving Goffman, pionero en el estudio de este concepto, habló de “identidad deteriorada” para referirse a las consecuencias del estigma sobre la forma en que la persona estigmatizada se percibe a sí misma. En otras palabras, la persona estigmatizada puede llegar a interiorizar la visión negativa que los demás tienen de ella, menoscabando así su autoestima.
Goffman clasificó el estigma en función de su origen, distinguiendo tres grandes fuentes: el estigma derivado de una condición física (enfermedad, invalidez, etc.), aquél vinculado con el carácter (trastorno mental, sexualidad, adicciones, etc.) y, por último, el estigma asociado a la pertenencia a un grupo (etnia, religión, etc.).
Si el proceso de estigmatización construye al estigmatizado como un ser inferior, separado de la norma social, y reafirma al estigmatizador en su posición de dominio, la discriminación hace referencia al trato de inferioridad que recibe la persona estigmatizada por razón de su estigma.
Referencia:
- Goffman E. Estigma: la identidad deteriorada. Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1998.








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