opina
Zuera, 15 de enero de 2008
Me dirijo a ustedes con el fin de informarlos de los problemas que está atravesando actualmente la prisión de Zuera.
Hace menos de un mes, hicieron la desinfección de las tuberías del agua, a consecuencia de la epidemia de legionela que venimos sufriendo desde hace años. En esta ocasión, a los 15 días volvieron a realizarla, ya que esta enfermedad afecta de manera muy grave a los enfermos de VIH; tanto que ha muerto un chico hace dos días. Tenía el virus del sida y menos de 400 CD4 de defensas.
Lo más extraño esta vez es que nos han quitado el agua caliente, para evitar que nos duchemos. Toda la prisión está en la misma situación; en total, más o menos, 2.000 personas. Pero yo me pregunto: las bandejas de la comida, los bidones de plástico con grifo donde nos sirven el café y la leche, ¿qué pasa con eso? No sabemos a quién acudir, y además, como podéis imaginar, no puedo poner mi nombre, sólo pedir que nos ayuden, para que Sanidad conozca este problema.
Además de este tema, hay que decir que, desde hace dos años, los timbres de las celdas no funcionan y, cuando alguien se pone enfermo, tenemos que aporrear las puertas de hierro para que el funcionario de guardia se entere.
Por otra parte, la calefacción funciona a días; cuando hace calor va, pero si en el exterior hace mucho frío, como funciona por ventilación, cuando llega el aire a las celdas es frío.
Sabemos que somos presos y que estamos pagando por lo que hemos hecho, pero, ante todo, somos seres humanos y necesitamos urgentemente ayuda, pues cada día hay ingresos por legionela.
Y, por último, decir que ya no queremos pensar con qué agua hacen la comida: da asco comérsela. No es la primera vez que la carne huele mal y todos la hemos tirado, quedándonos sin comer.
Esperando que ustedes nos puedan ayudar, les doy las gracias de antemano.
Un saludo desde la prisión de Zuera.
Anónimo
Me dirijo a ustedes con el fin de informarlos de los problemas que está atravesando actualmente la prisión de Zuera.
Hace menos de un mes, hicieron la desinfección de las tuberías del agua, a consecuencia de la epidemia de legionela que venimos sufriendo desde hace años. En esta ocasión, a los 15 días volvieron a realizarla, ya que esta enfermedad afecta de manera muy grave a los enfermos de VIH; tanto que ha muerto un chico hace dos días. Tenía el virus del sida y menos de 400 CD4 de defensas.
Lo más extraño esta vez es que nos han quitado el agua caliente, para evitar que nos duchemos. Toda la prisión está en la misma situación; en total, más o menos, 2.000 personas. Pero yo me pregunto: las bandejas de la comida, los bidones de plástico con grifo donde nos sirven el café y la leche, ¿qué pasa con eso? No sabemos a quién acudir, y además, como podéis imaginar, no puedo poner mi nombre, sólo pedir que nos ayuden, para que Sanidad conozca este problema.
Además de este tema, hay que decir que, desde hace dos años, los timbres de las celdas no funcionan y, cuando alguien se pone enfermo, tenemos que aporrear las puertas de hierro para que el funcionario de guardia se entere.
Por otra parte, la calefacción funciona a días; cuando hace calor va, pero si en el exterior hace mucho frío, como funciona por ventilación, cuando llega el aire a las celdas es frío.
Sabemos que somos presos y que estamos pagando por lo que hemos hecho, pero, ante todo, somos seres humanos y necesitamos urgentemente ayuda, pues cada día hay ingresos por legionela.
Y, por último, decir que ya no queremos pensar con qué agua hacen la comida: da asco comérsela. No es la primera vez que la carne huele mal y todos la hemos tirado, quedándonos sin comer.
Esperando que ustedes nos puedan ayudar, les doy las gracias de antemano.
Un saludo desde la prisión de Zuera.
Anónimo



