gTt-VIH

  1. Lo+Positivo 38, otoño 2007
  2. A Ciencia Cierta

La epidemia silenciosa, la tuberculosis en personas con VIH

La tuberculosis (TB) es la principal causa de fallecimiento de las personas con VIH en todo el mundo. Se calcula que un tercio de la población del planeta está infectado por el Mycobacterium tuberculosis, el patógeno que causa esta enfermedad, y alrededor de 2 millones de personas mueren cada año en el mundo por su causa. En España, se diagnostican anualmente alrededor de 10.000 nuevos casos de TB, de los que aproximadamente un 10% desarrolla la fase activa. Desde el inicio de la epidemia del SIDA, la presencia de TB se ha asociado con el VIH, y aunque con la llegada de TARGA parecía ser una enfermedad de relativo fácil control, en la última década ha habido un importante repunte de casos de TB resistente, multirresistente y extremadamente resistente a los fármacos. L@s expert@s auguran el aumento exponencial de casos graves si no se actúa a tiempo

La TB es una enfermedad catalogada como infectocontagiosa originada por una bacteria llamado Mycobacterium tuberculosis, conocido también como bacilo de Koch (por su descubridor). Este microbio puede mantenerse inactivo y de una manera imperceptible durante un largo tiempo. Cuando la TB se activa puede transmitirse muy fácilmente al compartir un espacio común con otra persona. Basta un estornudo, una risa, una conversación para que el bacilo viaje a través de gotas microscópicas de fluidos desde el pulmón de una persona con TB hasta otra que no lo tiene.

Manifestación de la TB

Ilustración: Tuberculosis
Cuando el Mycobacterium tuberculosis entra en contacto con una persona, el bacilo se aloja en los pulmones. Este momento se llama fase primaria de la TB y puede mantenerse de esta forma sin causar ningún acontecimiento en una persona durante mucho tiempo. Si el sistema inmunológico se encuentra debilitado, el bacilo puede extenderse desde los pulmones hacia los ganglios, causando inflamación y un movimiento de las glándulas linfáticas; la TB estaría entrando en una nueva fase que se denomina latente.

En el caso de las personas sin VIH, en la fase latente el sistema inmunológico tiene la capacidad de contener la TB formando a su alrededor una pared de tejido cicatrizado. Una persona podría no sentirse enferma y el germen podría permanecer vivo por muchos años en el interior de estas paredes, evitando que se desarrolle la siguiente fase de la TB, que se denomina TB activa. Esta transición desde la fase latente a la activa suele ocurrir en personas con el sistema inmunológico comprometido.

Una vez que la bacteria traspasa esta barrera, es cuando comienzan a suceder episodios de tos expectorante, con flemas o mocos que, en ocasiones, pueden ir acompañados de sangre. Éstos son los principales síntomas de la TB activa pulmonar y pueden ir acompañados de escalofríos y fiebre, sudor nocturno, cansancio, falta de apetito, dolor en el pecho y pérdida de peso.
La TB también puede manifestarse de forma extrapulmonar. En estos casos, los riñones y los huesos son probablemente los lugares más frecuentes en los que se desarrolla y, aunque suele producir pocos síntomas, la infección es capaz de destruir parte de estos órganos. Cuando esto sucede, la TB puede extenderse hacia más partes del cuerpo.

Detección de la TB


El diagnóstico de TB latente o activa tiene numerosas dificultades, ya que actualmente en España no existe una pauta única para su detección. La prueba más habitual es un análisis de piel llamado Derivado Proteínico Purificado (DPP), o prueba de la tuberculina, que consiste en inocular fragmentos de la bacteria directamente bajo la piel. En el caso de aquellas personas que hayan estado expuestas a la bacteria, el sistema inmunológico reacciona produciendo una protuberancia firme y relativamente grande en el sitio de la inyección. Si se presenta esta reacción, se dice que la persona tiene un DPP positivo.

El problema de esta prueba es que no detecta la presencia del Mycobacterium tuberculosis, sino que busca signos de que en ese momento el sistema inmunológico está luchando contra la bacteria. Un 25% de las personas con TB activa podría dar resultados negativos al DPP y en el caso de las personas con VIH cuyo sistema inmunológico se encuentra debilitado existe una alta probabilidad de que no haya suficiente actividad inmunológica para reaccionar ante la infección, y por ello, de responder negativamente a la prueba de la tuberculina.

El diagnóstico de TB en personas con VIH se da frecuentemente cuando se encuentra en la fase activa; esta fase se diagnostica por medio de una radiografía o a través de muestras de sangre.

También se puede recoger muestras de esputo que se analizan mediante un test conocido como la prueba de tinción: la muestra de esputo de tos se tinta en un portaobjetos para después examinarlo a través del microscopio, con lo que se comprobaría la aparición distintiva de la bacteria. Todos estos análisis ayudarían, además, a determinar si la persona es resistente a los medicamentos comúnmente utilizados para tratar la TB.

Cuando el resultado de un DPP da positivo, pero no se hallan signos o síntomas de una enfermedad activa, es porque la TB está en proceso de infección latente. En estos casos, se recomienda que la persona comience una terapia con medicamentos para evitar que la TB se active.

Tratamiento de la TB en personas con VIH


El tratamiento de la TB, especialmente en personas con VIH, tanto si es latente como si es activa, no cuenta con pautas universales homogéneas. Las recomendaciones pueden diferir, y las prácticas por países o centros varían al considerar diferentes factores concurrentes. En este artículo te describimos algunas pautas comunes, pero puede que encuentres otra información, sobre todo si navegas por internet.

En un diagnóstico de TB latente, un único tratamiento a base de isoniacida durante nueve meses reduce la posibilidad de desarrollar TB activa. Ésta sería una pauta bastante usual y conservadora en contraste con su alternativa, que es tratar con isoniacida, rifampicina y vitamina B6 durante tres meses.
Si el diagnóstico se hace ya en una fase activa de TB, los antibióticos para tratarla incluyen el uso de rifampicina e isoniacida durante seis meses o nueve meses, aunque este último periodo es el que se prefiere en personas con VIH. Durante los primeros dos meses, además, esta terapia irá acompañada de uno o dos fármacos más como pirazinamida y etambutol.

En el caso de las personas con VIH, las directrices recomiendan iniciar el tratamiento para la tuberculosis antes que el tratamiento antirretroviral, siempre y cuando el sistema inmunológico de la persona con VIH lo permita, es decir, que los recuentos de CD4 no sean bajos. En tal caso, es necesario comenzar al mismo tiempo la terapia para la TB y para el VIH.

Resistencias

Si un médico detecta que una persona tiene TB, éste sugerirá una pauta de tratamiento como las descritas en los párrafos anteriores. Sin embargo, todas las personas infectadas tienen alguna cepa resistente a los fármacos de la TB. Este tipo de resistencias no diagnosticadas a su debido momento puede causar el fracaso de la terapia, y en último término la muerte.

La aparición de resistencia se suele atribuir, en primer lugar, a una falta de adhesión al tratamiento farmacológico para la TB, que se podría explicar por los efectos secundarios de los fármacos o bien porque el curso de la terapia es excesivamente largo. Los estudios muestran que la remisión de los síntomas de esta enfermedad suele ir acompañada de una relajación en la toma de la medicación.

En segunda lugar, con los primeros casos de TB resistente, que se dieron en la década de los 50 tras la introducción de isoniacida como único compuesto, se observó que había una muy buena respuesta inicial, pese a que una pequeña proporción de bacilos resistentes comenzaba a multiplicarse. Estos bacilos resistentes están presentes hoy día en cualquier persona debido a su transmisión masiva.

Aunque los cursos de tratamiento sigan siendo básicamente los mismos desde hace más de 30 años, han mejorado de forma importante las combinaciones de medicamentos como forma de intentar evitar la aparición de resistencias: en un solo comprimido podemos encontrar rifampicina e isoniacida; rifampicina, isoniacida y pirazinamida; y por último, rifampicina, isoniacida, pirazinamida y etambutol.

TB extremadamente resistente en personas con VIH

Existen diferentes tipos de resistencias. La tuberculosis resistente está relacionada con uno de los dos fármacos principales para el tratamiento de la TB y es la que adquiere la persona desde el principio de la infección.
La TB multirresistente (MDR) se define como la TB resistente a los dos fármacos principales utilizados para su tratamiento, esto es rifampicina e isoniacida. En estos casos, el tratamiento puede variar considerablemente, tanto en tiempo (entre 18 y 24 meses) como en efectos secundarios, debido al uso de fármacos de segunda línea.

El caso que ha generado mayor preocupación en las autoridades sanitarias es el de la TB extremadamente resistente (TB XDR). Se trata de una cepa que es resistente tanto a los fármacos de primera línea como a los de segunda. Los casos más extremos de TB XDR agotan todas las opciones terapéuticas y su letalidad está muy próxima al 100% de los casos diagnosticados.

La TB XDR se ha encontrado, fundamentalmente, en personas con SIDA y ha generado mucho eco en los medios de comunicación desde su primer caso en Suráfrica en el año 2005. En España, se han registrado 100 casos con un brote de TB XDR a 11 o 12 fármacos y se han producido en contextos de falta de higiene o higiene limitada. El coste de tratamiento en estos casos alcanza los 75.000 euros por persona sólo en concepto de fármacos.


Referencias:
AA VV. “La Tuberculosi a Barcelona”. Informe 2005, Agència de Salut Pública de Barcelona.
AA VV. “Prevención y control de las tuberculosis importadas”. Grupo de Trabajo de los Talleres de 2001 y 2002 de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona, Med Clin (Barc) 2003; 121(14): 549-562.

Comentar

Nota: No serán publicados los comentarios ofensivos, los que puedan resultar inapropiados para personas de otras confesiones religiosas ni los que contengan datos personales. gTt no se hace responsable de las opiniones publicadas.

No hay comentarios aún ¡Sé el primero en dejar uno!

Enviar un comentario nuevo

*
*

Por ejemplo: contact@gtt-vih.org.

*

*

gTt en tu email

Mantente al día sobre los temas que más te interesan

Suscríbete a los boletines

Encuesta





VIH, embarazo y salud materna. Guía básica para mujeres que viven con VIH

© gTt - Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH

Contacto | Mapa del sitio | Política de privacidad | Licencia CreativeCommons | Accesibilidad

NO pulse este enlace o será baneado de este sitio - Do NOT follow this link or you will be banned from this site!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web y mejorar su experiencia de usuario. Permaneciendo o navegando por esta web acepta la instalación de dichas cookies.
Más información | Cerrar
30