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Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH

  1. Lo+Positivo 27, invierno 2003-2004
  2. Cuidarse

GANAR PESO

a comer

¡Hola amig@s! En este número de LO+POSITIVO os daré unas  pequeñas recomendaciones que están al alcance de tod@s para  intentar ganar un poco de peso. No es fácil pero con un poco de  esfuerzo podemos conseguir resultados.  

Ya sabemos que las complicaciones que acompañan al VIH comprometen  el proceso de nutrición, lo que influye en el deterioro de la  función inmunitaria. Entre estos factores colaterales al VIH, se  encuentran: 

Falta de apetito, debido al estado emocional (depresión,  angustia...), cándidas, nauseas y vómitos (lesiones en la  zona, efectos secundarios de la medicación...), debilidad,  fatiga, apatía, fiebre, que aumenta nuestras necesidades  metabólicas.  
 

Las consecuencias de estas fisiopatologías son: 

Pérdida de peso; disminución de proteínas circulantes y  otros nutrientes: disminución de transferrina, proteína  ligada al retinol, así como niveles plasmáticos de selenio,  zinc y otros elementos; mala absorción, debido a diarreas.  

Necesidades energéticas 

Las necesidades energéticas varían según la evolución de la  enfermedad; tenemos que calcular unas 40-50 kcal/Kg/día por término  medio, si hay fiebre aumentaremos un 10-12% por cada grado  que supere lo normal.  

Lípidos: Las grasas son importantes para aumentar el peso, pero  siempre teniendo en cuenta que no afecten a otras patologías ligadas a  la enfermedad. Los aceites que contengan ácidos grasos esenciales son  muy importantes: aceite de girasol y de oliva, éste último por ser monoinsaturado,  soporta mejor altas temperaturas sin perder parte de sus  nutrientes. No ocurre lo mismo con el de girasol, éste es mejor en crudo  y a poder ser de primera presión en frío. Los pescados grasos también  están recomendados por su alto contenido en ácidos grasos omega-3.  

Proteínas: Son importantes para preservar la masa muscular, de  2 a 2,5 gr/Kg/día es la cantidad adecuada para aumentar los aminoácidos  esenciales. No conviene abusar de las grasas animales, es  mejor repartir estas cantidades con pescado, frutos secos. También  podemos conseguir proteína de alto valor biológico mezclando  legumbres con cereales (lentejas con arroz, con patata...)  

Vitaminas, minerales y agua: Es importante que estéis bien  hidratad@s, sobre todo si se sufren diarreas a menudo. Las vitaminas  y minerales los podemos tomar de forma natural añadiendo a nuestra  dieta verduras, frutas, frutos secos... También conviene saber que  si añadimos vitamina C cuando comemos alimentos ricos en hierro  aumenta considerablemente la absorción del hierro. No deberían faltar  en nuestra dieta: aguacates, plátanos, nueces, aceitunas... Y si  con la dieta no se tiene suficiente, siempre se puede recurrir a suplementos  en comprimidos.  

Hidratos de carbono: Hay unas cantidades establecidas, pero  tratándose de intentar ganar peso, todos los que se puedan ya  que son una fuente de energía muy importante y de absorción  lenta. Hay que tener en cuenta que cuando nuestro cuerpo necesita  energía primero recurre a los azúcares después a los hidratos  de carbono y por último al músculo, situación a la que no debemos  llegar.  

Recomendaciones 

Haced, como mínimo, cinco comidas diarias, tres más o menos  abundantes y dos más ligeras. Conviene aprovechar cualquier momento  del día en el que se tenga apetito para comer, teniendo en  cuenta que no coincida antes de las tres comidas principales, ya que  corremos el riesgo de que nos quite el hambre.  

Rebozad carnes, pescados, verduras (es aconsejable freír con aceite  de oliva, ya que así no aumentamos la ingesta de grasas saturadas)  y añadir salsas como la bechamel, salsas con quesos, yogures...  

Añadid frutos secos a las ensaladas, yogures, cereales (las pipas  peladas están buenísimas en la ensalada).  

Si hacéis puré de verduras o de patatas, añadid queso, mantequilla,  nata...  

En los postres se puede añadir chocolate fundido, frutos secos,  nata montada.  

El queso rallado se puede añadir a muchas comidas, no sólo a la  pasta, también a arroces (rissotto), ensaladas...  

Un poco de ejercicio moderado antes de las comidas puede abrir  el apetito.  

Observaciones 

Si tenéis alguna patología que se pueda ver directamente afectada  por la alimentación, como la diabetes o el colesterol alto, sería  conveniente consultar con vuestr@ médic@ antes de seguir estas  recomendaciones. 

Ejemplo de menú para un día 

DESAYUNO: Zumo de naranja y medio limón con dos cucharaditas de un combinado de levadura de cerveza, germen de trigo y lecitina de  soja. Tres nueces. Dos dátiles. Café o infusión con leche. Tostada (mejor integral) con queso o mantequilla y mermelada (si tenéis cándidas,  cuidado con el azúcar). MEDIA MAÑANA: Bocadillo pequeño. COMIDA: Ensalada con lechuga, taquitos de queso, zanahoria, cebolla, pipas  peladas y aceitunas. Una ración no muy grande. Macarrones con carne picada, añadiendo bechamel y queso rallado. Requesón con nueces  y miel. MERIENDA: Yogur con nueces. CENA: Crema de calabacín (se hierve calabacín, cebolla, zanahoria, patata y dos quesitos. A continuación  se pasa todo por la batidora). Filete de merluza rebozado. Flan.  

 

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