gTt-VIH

  1. Lo+Positivo 25, primavera de 2003
  2. En Persona

Todos estos años

en persona

L+P: ¿Cómo valoráis el paso que disteis en su día de dar la cara en LO+POSITIVO? 

Tati: Yo lo valoro muy bien. Estoy muy contenta nunca me he arrepentido de haber tomado esa decisión. Aunque en aquel momento la cosa era fuerte ya que me produjo algunos contratatiempos (el juicio, mi hija, etc.), no me he arrepentido de nada, porque es lo que me da motivación. Es la lucha que yo ya decidí en su día tomar, y si puede haber servido a alguien de algo, a otras mujeres, pues lo doy por bueno. Esto ha sido así y lo veo ahora por como ha ido la historia. 

Lo que me motivó fue el hecho de que iba a colaborar en superar el estigma, porque pensaba que había que hacer algo en ese aspecto. Si nadie daba la cara: ¿cómo ibamos a desestigmatizar? Recuerdo que cuando me diagnosticaron, yo quería ver la cara de otras mujeres, de otras personas que tuvieran el VIH, porque yo pensaba que igual eran rar@s, yo quería verl@s. 

Xavier: Yo lo creí necesario, pues pensé que mi experiencia podía servir a muchas personas. Yo agradecí tener el virus porque me cambiaron muchas cosas de mi vida y estoy muy contento. Vi necesario explicarlo a la gente porque cuando lo contaba en mi asociación, Gais Positius, observaba que mi experiencia les servía a muchos. Y haberlo explicado en LO+POSITIVO fue bien, porque muchas personas luego me dijeron que lo habían leído y les había gustado. Me di cuenta de que había servido. Quedé satisfecho, necesitaba explicarlo. Simplemente esto. 

Kike: En mi caso, no era la primera vez que daba la cara en una publicación, ya lo había hecho siete meses antes y era para mí manifestar cómo llevaba mi situación del VIH: con normalidad, no me suponía tener que taparme, sentir vergüenza o temor de que fuera un estigma, aunque lo siga siendo en según qué aspectos. La verdad es que hubo reacciones de todo tipo, desde pintarme ojeras y cuernos, a bares en los que estaba a disposición de la gente, hasta personas que me felicitaban por el par de narices que le había echado. En mi caso, además hablábamos de sexo, un tema delicado, la gente no lo hablaba. Eso es lo que supuso y las reacciones que el tema generó. 

Alejandro: Yo pienso igual que antes que la visibilidad es más necesaria que nunca, no como cosa individual sino como cosa colectiva. No tod@s podrán hacerlo por las razones que sean, pero mientras que no sepamos que hay seropositiv@s por todos lados, no adelantamos nada. 

Elena: Comparto con vosotr@s la misma opinión. El dar ese paso lo que significa para la propia persona, el sentirse mejor con un@ mism@, el decir aquí estoy yo y así soy, y no hay marcha atrás. O se me acepta como soy o no vamos a ningún sitio. 

L+P: ¿Animarías a otras personas a que dieran ese paso? 

Tati: El paso de dar la cara siempre lo he visto como paso previo, quizá previo al proceso de recuperación, de ponerse bien. No todo el mundo lo puede dar, pero yo lo veo básico para aceptar, asumir. 

Xavier: Es muy personal. Cada un@ necesita hacer unas cosas y las hace. Cada un@ tiene un camino y lo debe seguir. 

Kike: Respecto a animar a la gente hacerlo, estoy en la línea de Xavier cada uno somos un mundo, cada un@ tenemos nuestro motivos para dar la cara o no, lo cual no significa que me gustaría que la gente hiciera más visible la situación del VIH. Ojalá pudiéramos vivirlo con normalidad. 

L+P: Durante todos estos años, viviendo con VIH ¿qué habéis aprendido?, ¿qué habéis ganado? 

Xavier: Me ha enseñado a apreciar la vida, a apreciar las cosas pequeñas y las cosas de cada día y vivir más intensamente todo. Antes pasaban muy deprisa los días, y nos los disfrutaba. Ahora, sin embargo, los vivo intensamente y todo lo que me pasa. Y las pequeñas cosas las disfruto mucho. La prueba por ejemplo es que antes cuando me despertaba y el cielo estaba nublado me enfadaba, y ahora estoy contento a pesar de que llueva. El hecho de estar vivo me da fuerzas. Tener el virus y haber estado tan enfermo me ha hecho cambiar la filosofía de la vida y en eso le doy las gracias al virus. 

Kike: En mi caso se han aprendido muchas cosas. La primera que cuando desarrollé la fase SIDA y estaba en el hospital apunto de irme, posteriormente me he dado cuenta de que es más fácil aprender a morir que aprender a vivir otra vez la vida y con un cambio total de 180º. Eso es lo que más me costó y lo he conseguido, he salido adelante. ¿Qué ha cambiado fundamentalmente? Que tengo un concepto del tiempo totalmente distinto: ver que me quedaban tantas cosas por hacer y que me estaba muriendo y de repente decir, coño, ahora tengo otra vez todo el tiempo por delante, la expectativa de vida. Aprovecho más el tiempo. Vivo más el día a día. No me hago proyectos de futuro a largo plazo. Me gusta vivir el momento. Una cosa que me ha servido mucho es que me introduje en el activismo a través de compañer@s y la gente tan fantástica y luchadora que he conocido y todo lo que he aprendido de ellos y de ellas, sobre todo de mis compañeras. Es verdad, de ellas, cómo me he alegrado ver cada vez más mujeres, y mujeres seropositivas metiendo caña. 

Tati: Siguiendo el hilo de Kike y Xavier, lo difícil está en vivir de nuevo, plantearse otra vez la vida, porque a raíz de que casi me muero pasé por una depresión tremenda donde reconocí que era difícil volver a vivir. Cambiar todas tus antiguas creencias, tus planteamientos. La enfermedad me ha enseñado mucho. Siempre digo que estoy contenta de tener el VIH entendiéndolo así, como algo que me  ha dado una nueva oportunidad para ver las cosas de otra manera, para sentirme viva, para vivir el momento, no hacerme proyectos a largo plazo, disfrutar de la vida y hacer las cosas que quería hacer, en mi caso, acabar la carrera y mil cosas más. La vida para mí es otra. Si la felicidad es un estado interior del alma, creo que ahora sí soy feliz. Antes no lo era. Toda esta oportunidad me la ha dado el SIDA. 

Alejandro: Últimamente me he hecho un poco zen y me niego agradecer nada al virus. Pero pienso que como toda enfermedad es un alto en el camino para plantearte mil cosas y nada más. Pienso que si no es con esto, con otra cosa hubiera llegado a lo mismo. 

Kike: Quisiera matizar algo. Yo tampoco tengo nada que agradecer al virus. No es una cosa que haya buscado, que haya querido tener. Pero reconozco que una cosa muy buena, es que desde que supe que era seropositivo he sabido coger lo positivo de una situación tan adversa. No me hundí o fui para abajo como a algunas personas les pasó y pasa. He intentado ver el lado positivo de la vida de un seropositivo y valga la redundancia. 

Elena: Yo me autorrescaté de la miseria. Aprendí a quererme a mí misma, a mimarme y a compartir y aprender de estas grandes mujeres que tengo por amigas, ya que de ellas se aprende mucho sobre todo en los valores de la amistad, el autocuidado y mirar hacia delante con la cabeza bien alta y el luchar con fuerza. Así que a lo mejor no es gracias al virus, pero a través de él las he conocido a ellas. Y gracias al virus he tomado las riendas de mi vida. Y ya está y para adelante. Para adelante hasta donde llegue y con la sonrisa y la alegría y sin más tristezas porque no quiero tristezas en mi vida. 

Bartomeu: Yo no le doy al virus gracias para nada, al contrario, el virus ha sido motivo de disgustos, dramas, bastante kafkianos. Pero sí doy gracias a que he sido capaz de luchar, de trabajar continuamente. Ni el virus es culpable de tenerme a mí ni yo soy culpable de tener el virus. Estamos asociados de por vida, pues encantados. No hay remedio. Procurar que no se multiplique y en paces. Y somos amigos. Nos vamos de vacaciones juntos, hablamos, lo llevo a pasear, me lo llevo al cine. Es así. Ya lo he superado y pienso que no me ha aportado nada. Si algo me ha aportado, eso es el trabajo, el entorno y el no querer hundirme, luchar en este aspecto. Ahora me tomo la vida a un ritmo diferente de como la llevaba antes. Antes iba siempre con la lengua fuera, preocupándome por todo el mundo, y ahora me preocupo pero de una forma más razonable y tranquila. Vivo más al día, procuro vivir cada día de acuerdo conmigo mismo, esto hace que me consolide, me haga más maduro y más eficaz conmigo mismo. Estoy muy tranquilo con la cuestión del VIH. 

L+P: ¿Cuáles son vuestros planes de futuro inmediato? ¿En qué estáis ocupad@s? 

Tati: Yo estoy metida en proyectos de arquitectura y también en una página web que he hecho para mi actual negocio de supervivencia que son dos habitaciones que alquilo. Esos pequeños proyectos y otros: un curso de diseño web y de momento esto es todo. 

Alejandro: Lo que llevo más en serio es el katsugen, llevo cinco años haciéndolo y todavía no sé lo suficiente para poder enseñarlo. Voy incorporando a la gente que me pregunta. 

Xavier: Seguir viviendo y colaborar con Gais Positius porque así pienso que puedo ayudar a alguien y si no ayudo a alguien por lo menos eso me ayuda a mí, porque es una forma de estar ocupado y hacer cosas. Ir viviendo, no me planteo cosas a largo plazo ni grandes proyectos; con vivir ya tengo bastante y estoy contento. 

Bartomeu: No tengo grandes cosas preparadas. Esperar que venga la primavera y gozarla. 

Kike: De momento estoy metido en el tema del activismo en tratamientos del VIH. Un tema lo suficientemente importante e interesante que hasta ahora no se le había dado mucha caña. Hay un proyecto a corto plazo, el Foro de Activistas en Tratamientos (FEAT), del que estoy muy ilusionado. También mis estudios, estudio idiomas: acabé italiano, portugués y ahora estoy acabando griego moderno, inglés y francés. Otro proyecto de vital importancia para mí es mi familia. Me estoy volcando con mi familia porque creo que perdí mucho tiempo, no estando con ell@s. Me he volcado con mis padres, la gran abuela de 97 años, mis herman@s. Y después el proyecto de mi asociación IBERAIDS, que está costando pero va tomando cuerpo poco a poco. 

Elena: Quiero ser mamá y estoy en ello. Uno de mis primeros proyectos era sentirme realizada profesionalmente y lo he conseguido. Trabajo en un salón de belleza en el que soy la responsable y tengo a mi cargo a cinco personas. La verdad es que era un objetivo importante, va bien, viento en popa a toda vela. Soy un sargento de tomo y lomo. El proyecto más inmediato es poder quedarme embarazada con ese gran equipo de médic@s del Hospital Clínico de Barcelona. Hemos de pensar que en nuestro caso el embarazo se compone de tres personas y no de dos. O sea que ahora necesitas al/la médic@, no sólo al marido, para decidir. Es una decisión consensuada. 

 

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