gTt-VIH

  1. Lo+Positivo 24, invierno 2002-2003
  2. Opinión

En brazos de la mujer madura

Una mujer seropositiva

Tenía 48 años. Mi vida había alcanzado un punto de equilibrio y plenitud que me llenaba de entusiasmo. Me sentía pletórica y feliz, con mucha energía por derrochar. Vivía, y vivo con una hija adolescente que me enorgullecía y me llenaba de satisfacciones, además de no pocas preocupaciones típicas de esa edad tan arrolladora. 

Había dejado atrás mi juventud, con todos los aprendizajes, los altibajos y el gran bagaje vital que tuve la suerte de vivir en los 70 y los 80. También había dejado atrás las crisis personales, profesionales, de pareja... ¡¡Por fin había entrado en la famosa madurez!! En la sabiduría, en la placidez. En ese modo tan peculiar de encontrarle el gusto a la vida, de resolver de una vez por todas “el quid de la cuestión”, de sentirme bien conmigo misma, y sobre todo de disfrutar de mi sentimiento de libertad que siempre tuve en mi mente y que ahora se había transformado en algo más pleno, más real y más consciente. 

Estaba en ese momento de la vida en que una hace balance y entre cosas buenas y malas que te han ocurrido piensas: «Después de todo, no ha estado tan mal. Mi vida hasta ahora ha sido sabrosa, ha valido la pena». De lo malo, o los errores cometidos se aprende y creo haber salido fortalecida, y de las cosas buenas una se ensancha, crece, amplía horizontes. 

Ahora que me había convertido en una mujer “hecha y derecha”, rica, sabia y fuerte, ahora sí que iba a disfrutar de lleno. Ahora sí que iba a “comerme el mundo”, de verdad. Lo anterior sólo habían sido intentos, tanteos, objetivos confusos... Ahora había una estrategia calculada para obtener fines auténticos, imperecederos. Me sentía vital, dinámica y arrebatadora como nunca. 

De golpe y porrazo, sin ni siquiera sospecharlo, el VIH entra en mi cuerpo y siento que mi vida se “parte por el eje”. 

Tres meses en estado de choque, como una autómata; un año asumiéndolo, aceptándolo, superando lo inimaginable. Médic@s, hospital, inicio de tratamiento, búsqueda de ayuda, apoyo emocional, etc. Lo que tod@s l@s que lo tenemos, sabemos. 

La emprendida de un camino tortuoso y difícil, amargo y solitario. Un camino que yo sola con el acto voluntario del esfuerzo y la tenacidad habré de recorrer, y del cual no te libran ni los apoyos de l@s demás, ni el cariño de l@s tuy@s... Aunque siempre es de agradecer infinitamente... 

Ya han pasado dos años desde que me enteré. Todavía soy novata en este asunto. 

He tenido que aparcar proyectos, actividades, etc., y dedicarme a cuidar de mí misma, tranquilizarme, situarme y aprender a orientar mi vida con el VIH. He buscado información desde el punto de vista médico y de investigación y esto me ayuda a superar los miedos y sobre todo a no tener más de los necesarios. He buscado otras personas también infectadas de VIH con las que compartir y con las que entender, conocer, buscar... Estoy aprendiendo a hacerlo todo de nuevo. A estar con otras personas, a estar en el trabajo, a estar con antigu@s amig@s, con nuev@s... A estar con la gente que quiero y me quiere. 

Cada día es un nuevo reto que superar, una situación que antes nunca había vivido desde la perspectiva de tener el VIH. Y tod@s l@s que lo tenemos sabemos muy bien de qué estoy hablando. Desde hacer un trámite burocrático, hasta explicárselo a una persona íntima, etc., etc. Y no acabaría nunca de contar sentimientos, impresiones, euforias, desánimos; ciclos de estar bien y no tan bien que se repiten. 

A veces la rabia y el dolor me han hecho sentir impotencia, que la vida cotidiana me sobrepasa y no puedo con ella. Sin embargo encuentro motivos para seguir luchando: mi hija, las personas que quiero, yo misma... Incluso una película, un paisaje, la música, pintarme los labios o comprarme un vestido. 

Tengo derecho a seguir siendo yo misma, a seguir viviendo lo más plenamente posible. No sé de dónde, pero buscando en el fondo, allá donde ya no me acuerdo, en la parte más genuina o más inocente que tenía yo hace muchos años, intento sacar esa fuerza luchadora, ese coraje, esa pasión por entregarme de lleno y sin reservas a la vida. 

No voy a dejar que el estigma de esta maldita enfermedad me destruya. La ciencia y la medicina que hagan lo suyo; yo, en lo más hondo de mí siento la rebelión contra la hipocresía social, contra la incomprensión y la intolerancia. 

Yo sacaré fortaleza e imaginación para seguir. 

Entiendo que el VIH hoy es incurable, y que por ello mi vida puede llegar a estar no sé cuánto de limitada, incluso que me puedo morir. Pero también tengo esperanza: esperanza de vivir muchos años, esperanza de que la calidad de vida siga mejorando, esperanza de que socialmente se integre como una enfermedad cualquiera. 

Y sobre todo tengo esperanza en mí misma. En aprender, en renacer, en volver a los brazos de la mujer madura en que me había convertido y seguir viviendo con vehemencia, con ambición, con dulzura, con alegría, con empuje. Quiero seguir queriendo a l@s que me quieren. Quiero volver a reír de felicidad, de agradecimiento, de ternura... 

Quiero volver a soñar con mis sueños de infancia y adolescencia. Quiero volver a tener proyectos, ilusiones, objetivos.... 

Voy a conseguirlo. Estoy segura de que voy a conseguirlo. Sé que estoy empezando, pero sólo es cuestión de tiempo. 

Un poco más de tiempo. 

  

Comentar

Nota: No serán publicados los comentarios ofensivos, los que puedan resultar inapropiados para personas de otras confesiones religiosas ni los que contengan datos personales. gTt no se hace responsable de las opiniones publicadas.

No hay comentarios aún ¡Sé el primero en dejar uno!

Enviar un comentario nuevo

*
*

Por ejemplo: contact@gtt-vih.org.

*

*

gTt en tu email

Mantente al día sobre los temas que más te interesan

Suscríbete a los boletines

Encuesta





Servicio de Consultas sobre Hepatitis Virales

© gTt - Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH

Contacto | Mapa del sitio | Política de privacidad | Licencia CreativeCommons | Accesibilidad

NO pulse este enlace o será baneado de este sitio - Do NOT follow this link or you will be banned from this site!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web y mejorar su experiencia de usuario. Permaneciendo o navegando por esta web acepta la instalación de dichas cookies.
Más información | Cerrar
30