opina
Estimados amigos, me dirijo a vosotr@s con el ánimo de pediros que publiquéis el siguiente escrito en LO+POSITIVO. El pasado día 19 de abril la Asociación Caracol de apoyo a personas con VIH/SIDA fue desalojada del local donde ubicaba su sede en Ponferrada por orden judicial. En el desalojo l@s miembr@s de la asociación estuvieron acompañad@s por representantes de diversas asociaciones comarcales integradas en el Foro Social del Bierzo, representantes de la Federación de Comités Anti-SIDA de Castilla y León, y representantes de CESIDA (Coordinadora Estatal del SIDA). El desalojo es el resultado de casi tres años de lucha de la Asociación Caracol por ser tratada con respeto e igualdad.
Una larga lucha que apenas ha sido reflejada en la única revista que en teoría trata de la problemática de las personas con VIH/SIDA en el Estado español. En ese sentido como miembro de esta asociación quiero expresar mi queja por el escaso seguimiento que se ha hecho a un problema de dimensiones tan graves como el que viene sucediendo desde hace tiempo a la Asociación Caracol, siendo ésta además una asociación que tiene el enorme mérito de estar formada y gestionada por personas con VIH/SIDA.
Ahora que ha sido desalojada y que ha sido acogida por parte del Consejo Local de la Juventud de Ponferrada en sus locales con toda la consideración y cariño que como personas con VIH/SIDA se nos ha negado en todo este tiempo, queremos manifestar el agradecimiento a todos los colectivos que nos están apoyando, particularmente el apoyo que desde el inicio nos ha prestado el Foro Social del Bierzo, y el trabajo que en los últimos tiempo está llevando a cabo la Coordinadora Estatal del SIDA a través de su gerente José Fernández Quero.
También queremos pedir al movimiento anti-SIDA del Estado español una mayor solidaridad y apoyo a cuestiones tan básicas como la discriminación masiva y el trato vejatorio que hemos vivido las personas con VIH/SIDA en esta ciudad y que creemos se vive en otros puntos del estado, pero que no se le está dando la relevancia suficiente en muchas ocasiones. Creo que ya nos hemos dormido bastante y que es hora de actuar sin dilaciones para que se nos empiece a tener en cuenta en las instituciones del estado.



