El gobierno de Brasil se ha comprometido recientemente a destinar 14 millones de dólares a la investigación de vacunas contra el sida.
El fin es reforzar los esfuerzos del país para investigar, probar, fabricar y proporcionar acceso a una vacuna contra el sida segura y eficaz. Se espera que este compromiso económico ayude a alcanzar los objetivos especificados en el Plan de Brasil para las Vacunas contra el Sida 2008-2012, el tercer plan que adopta el gobierno de este país desde 1992, en el que se insta a integrar aún más los esfuerzos científicos y tecnológicos brasileños dentro de la estrategia mundial para el desarrollo de una vacuna contra el sida.
El Plan Nacional sobre el Sida de Brasil supervisará los fondos y, a mediados del próximo año, probablemente distribuirá las solicitudes de propuestas de los científicos del país. Brasil cuenta con un amplio historial en la investigación y promoción de las vacunas contra el sida. El país contó con sedes de ensayo que participaron en la investigación de fase IIb de prueba de concepto conocida como estudio STEP, organizado por Merck y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE UU (NIAID, en sus siglas en inglés) en diversas localizaciones de toda América y Australia, hasta el último mes de septiembre, cuando se interrumpieron las inmunizaciones al descubrirse que la candidata a vacuna no era eficaz.
Peggy Johnston, directora del departamento de Investigación en Vacunas y Prevención del Sida en NIAID, asistió al lanzamiento de la iniciativa brasileña que tuvo lugar el pasado mes en la capital del país, Brasilia. Alan Bernstein, director ejecutivo de la Coalición Mundial para las Vacunas contra el VIH, intervino en la sesión a través de vídeo. Estas personas, junto con otras de la Iniciativa Internacional por una Vacuna contra el Sida (IAVI, en sus siglas en inglés), pusieron de relieve la importancia de las colaboraciones internacionales en la investigación y el desarrollo de vacunas para el sida.
El Plan Nacional sobre el Sida de Brasil supervisará los fondos y, a mediados del próximo año, probablemente distribuirá las solicitudes de propuestas de los científicos del país. Brasil cuenta con un amplio historial en la investigación y promoción de las vacunas contra el sida. El país contó con sedes de ensayo que participaron en la investigación de fase IIb de prueba de concepto conocida como estudio STEP, organizado por Merck y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE UU (NIAID, en sus siglas en inglés) en diversas localizaciones de toda América y Australia, hasta el último mes de septiembre, cuando se interrumpieron las inmunizaciones al descubrirse que la candidata a vacuna no era eficaz.
Peggy Johnston, directora del departamento de Investigación en Vacunas y Prevención del Sida en NIAID, asistió al lanzamiento de la iniciativa brasileña que tuvo lugar el pasado mes en la capital del país, Brasilia. Alan Bernstein, director ejecutivo de la Coalición Mundial para las Vacunas contra el VIH, intervino en la sesión a través de vídeo. Estas personas, junto con otras de la Iniciativa Internacional por una Vacuna contra el Sida (IAVI, en sus siglas en inglés), pusieron de relieve la importancia de las colaboraciones internacionales en la investigación y el desarrollo de vacunas para el sida.





