El 18 de mayo se conmemoró la décima edición del Día Mundial de la Vacuna del SIDA, en el cual numerosas organizaciones realizaron campañas de educación relacionadas con la vacuna del SIDA o eventos para estimular la conciencia y el apoyo al desarrollo de una vacuna preventiva del SIDA. La conmemoración del día mundial de la vacuna del SIDA se originó en 1997 cuando el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, pronunció un discurso en la Universidad Morgan State en el cual hizo un llamamiento a los investigadores de todo el mundo para que desarrollaran una vacuna del SIDA a lo largo de la siguiente década.
Aunque este objetivo no ha sido cumplido, sí que se han producido progresos sustanciales en este campo. A lo largo de la pasada década, la financiación para investigación y desarrollo en vacunas del SIDA se ha cuadriplicado y los científicos han realizado avances significativos en la comprensión tanto del VIH como de su interacción con el sistema inmunológico (véase ‘Cuestiones Básicas’ del VAX de marzo 2007 ‘Entender por qué es factible una vacuna eficaz contra el SIDA’). Los científicos también han conseguido que vacunas candidatas del SIDA llegaran a la fase de ensayos preliminares de eficacia y existen actualmente más de treinta ensayos clínicos de Fase I y II sobre vacunas preventivas del SIDA.
En un artículo editorial publicado en San Francisco Chronicle, Peggy Johnston, directora del Programa de Investigación en Vacunas de NIAID, y Tony Fauci, director de NIAID, afirmaron que "actualmente sabemos más sobre el VIH, el virus que provoca el SIDA, y contamos con más vacunas prometedoras en fase de desarrollo que en cualquier otro momento de la historia de la pandemia del VIH/SIDA". A pesar de todo, aún existen numerosos obstáculos científicos que deben superarse antes de poder cumplir el reto planteado por Clinton (véase ‘Cuestiones Básicas’ del VAX de abril 2007 sobre ‘Entender los retos de desarrollar una vacuna del SIDA’).
La necesidad urgente de contar con una vacuna que pueda ayudar a detener la incesante expansión de la pandemia del SIDA sigue siendo la misma que cuando Clinton pronunció su discurso. Actualmente hay 40 millones de personas que viven con VIH/SIDA en todo el mundo y cada día se producen otras 12.000 nuevas infecciones por el virus. Una vacuna preventiva del SIDA, incluso una con una eficacia parcial (véase ‘Cuestiones Básicas’ de este mismo número) ayudaría a reducir espectacularmente el número de nuevas infecciones.



