gTt-VIH

  1. VAX: Boletín sobre Vacunas del SIDA 2, marzo 2012

Entender las complejidades de las vacunas basadas en vectores adenovirales

¿Qué posibles ventajas y desventajas presenta el uso de vectores derivados de adenovirus —responsables del resfriado común— como vehículos para las vacunas experimentales contra el VIH?

Las vacunas previenen la infección enseñando al organismo a detectar y destruir el patógeno viral, bacteriano o parásito concreto frente al cual fueron diseñadas para actuar. Muchas lo hacen presentando al sistema inmunitario una versión debilitada o muerta del patógeno, instaurando así una memoria inmunitaria duradera de las respuestas necesarias para bloquearlo. Sin embargo, estos enfoques no se suelen utilizar en el desarrollo de vacunas contra el VIH: por un lado, una partida de virus que no haya sido neutralizada por completo podría producir una infección incurable y posiblemente mortal y, por otro, dada la extraordinaria capacidad de mutación del VIH, también existe un riesgo notable de que se produzca algo similar si un virus debilitado mutase de forma espontánea en una forma altamente virulenta.

Para evitar estos riesgos, se emplean varias herramientas de ingeniería genética a fin de elaborar vacunas experimentales que contengan fragmentos del VIH diseñados para inducir respuestas inmunitarias de anticuerpos o celulares, pero que jamás puedan provocar infección. Una de estas estrategias se basa en el uso de virus modificados genéticamente. Estos virus, conocidos como vectores, están alterados para que no puedan provocar enfermedades. También están manipulados de modo que, además de la mayoría de sus propios genes, transportan otros que codifican fragmentos del VIH (los ingredientes activos de la vacuna, conocidos como inmunógenos) que podrían inducir respuestas inmunitarias protectoras frente al virus (véase VAX de diciembre de 2007 sobre ‘Entender los vectores virales replicantes’).

El contratiempo con el Ad5

Una vacuna experimental basada en un vector viral que hace cinco años parecía especialmente prometedora estaba basada en el adenovirus de serotipo 5 (Ad5), una de las numerosas variantes del virus responsable del resfriado común. Por desgracia, la vacuna experimental —desarrollada por Merck y conocida como MRKAd5—  resultó no ser eficaz en un gran ensayo de eficacia internacional denominado STEP (véase el artículo de ‘Lo más destacado’ del VAX de octubre-noviembre de 2007, ‘¿Un paso atrás?’).

Dicho estudio también reveló un inesperado y alarmante fenómeno en un subgrupo de voluntarios, hombres no circuncidados que practicaban sexo con hombres, que se habían expuesto de forma natural anteriormente al Ad5 antes de ingresar en el ensayo y que habían generado anticuerpos contra el virus como respuesta (los anticuerpos son proteínas de gran tamaño y de gran precisión producidas por el sistema inmunitario y que se unen a los virus y otros patógenos para neutralizarlos o marcarlos para su destrucción). En dicha población se descubrió que los voluntarios vacunados con MRKAd5 presentaban unas tasas más elevadas de infección por VIH que los que habían recibido placebo. Cinco años después de interrumpir el ensayo STEP, aún se está intentando encontrar una explicación y los científicos se han mostrado reacios a desarrollar nuevas candidatas basadas en Ad5 como vector.

Se ha comprobado que la inmunidad de anticuerpos preexistentes frente al Ad5 debido a la exposición natural a este virus parece empeorar las respuestas inmunitarias celulares frente a las proteínas del VIH codificadas en el vector.
Por este motivo, se está examinando la posibilidad de utilizar otros adenovirus, como Ad26 y Ad35, a modo de vectores en las vacunas contra el VIH. Se razona que las personas son menos propensas a tener inmunidad preexistente frente a esos vectores porque un número inferior de ellas están expuestas a los virus naturales en los que están basadas. Estos vectores adenovirales alternativos también inducen unas respuestas inmunitarias distintas a las generadas por el Ad5.

Aunque los adenovirus no son los únicos vectores disponibles para realizar las candidatas a vacunas contra el sida, se siguen estudiando porque inducen unas respuestas inmunitarias potentes. Un estudio reciente con primates no humanos comparó la eficacia de diferentes vacunas que contenían vectores adenovirales administrados en un régimen tipo inducción-refuerzo heterólogo en el que se administraron dos vacunas diferentes de forma secuencial con semanas o meses de distancia. Las candidatas elaboradas a partir de vectores adenovirales alternativos fueron más eficaces que las basadas en otros vectores o en ADN a la hora de proteger a los macacos rhesus de la exposición repetida a unas cepas relativamente virulentas del virus de la inmunodeficiencia símica (VIS), el equivalente en monos al VIH. Estas combinaciones tipo inducción-refuerzo también estuvieron relacionadas con un mayor control de la carga viral por parte de los primates que se infectaron por VIS.

Asimismo, se ha comprobado que los regímenes tipo inducción-refuerzo de vectores adenovirales alternativos resultaron ser seguros e inmunogénicos en ensayos clínicos tempranos de vacunas contra el VIH. Varios ensayos de este tipo están evaluando en la actualidad regímenes tipo inducción-refuerzo que incluyen vacunas experimentales basadas en Ad26 o Ad35 (véanse las ‘Noticias Internacionales’ en el VAX de enero de 2012 y en el de noviembre de 2010).

Cuestiones pendientes

Todavía no está del todo claro si estos vectores adenovirales alternativos presentarán algún problema relacionado con la inmunidad preexistente que ya afectó al vector Ad5. Por ejemplo, los investigadores descubrieron recientemente que muchos participantes en el ensayo STEP no sólo tienen anticuerpos específicos contra el Ad5, sino también respuestas inmunitarias
celulares contra ese virus, y que incluso los participantes sin unos anticuerpos específicos contra el Ad5 mostraban dichas respuestas celulares.

También se comprobó que, en los participantes en otro ensayo que evaluó la vacuna MRKAd5 empleada en el STEP, las respuestas celulares preexistentes específicas del Ad5 reconocen regiones de dicho virus que son compartidas por otras cepas de adenovirus. Esto incluye variantes menos habituales en las que (en teoría) el riesgo de presentar inmunidad preexistente no es tan grande. Además, dichas respuestas celulares inmunitarias estuvieron relacionadas con una menor respuesta celular inmunitaria frente a los inmunógenos del VIH codificados por el vector, una respuesta esencial para la eficacia de estas vacunas.

Esto ha suscitado dudas acerca de si se producirá el mismo efecto en otras vacunas experimentales que utilicen otros vectores adenovirales alternativos y si esto podría reducir su eficacia. Algunos científicos sospechan que el efecto puede ser despreciable porque las respuestas inmunitarias inducidas por regímenes tipo inducción-refuerzo de vectores adenovirales son muy sólidas. Por lo tanto, al menos de momento, se prevé seguir realizando ensayos clínicos con más vacunas experimentales contra el VIH basadas en este tipo de vectores.

gTt en tu email

Mantente al día sobre los temas que más te interesan

Suscríbete a los boletines

Encuesta





AIDS Action Europe: una respuesta europea al VIH/sida

© gTt - Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH

Contacto | Mapa del sitio | Política de privacidad | Licencia CreativeCommons | Accesibilidad

NO pulse este enlace o será baneado de este sitio - Do NOT follow this link or you will be banned from this site!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web y mejorar su experiencia de usuario. Permaneciendo o navegando por esta web acepta la instalación de dichas cookies.
Más información | Cerrar
30