Hace diez años que la Iniciativa Keniana por una Vacuna contra el Sida [KAVI, en sus siglas en inglés] se implicó en la búsqueda de una vacuna contra el VIH.
Sin embargo, las semillas de esta organización (que tiene sus oficinas centrales en la Universidad de Nairobi y fue creada por investigadores locales con fondos de IAVI y de la Unidad de Inmunología Humana del Medical Research Council en la Universidad de Oxford [Reino Unido]) fueron plantadas mucho antes. A principios de la década de 1980, varios científicos kenianos, en colaboración con investigadores de la Universidad de Manitoba (Canadá), empezaron a notar que un pequeño porcentaje de las trabajadoras sexuales no se infectaba por VIH a pesar de exponerse repetidamente al virus (véase ‘Lo más destacado’ del VAX de septiembre de 2008, ‘Armadura personal contra el VIH’).
Tres importantes científicos kenianos implicados en esta investigación ayudaron a fundar KAVI en 1999: el profesor Omu Anzala, director de programa de KAVI, el profesor Walter Jaoko, vicedirector de programa de esta organización, y el difunto profesor Job Bwayo, cofundador de KAVI y que fue asesinado trágicamente en 2007. “Hasta la aparición de KAVI, nunca se había realizado investigación en vacunas en este país”, afirma Anzala. “Realmente, la organización suscitó mucha sensibilidad comunitaria para hacer que las personas entendieran que las vacunas no caen del cielo”, añadió.
Cuando KAVI se fundó, algunas personas se mostraron escépticas respecto a que una institución de ese tipo en Kenia fuera capaz de cumplir con los “niveles y estándares” necesarios para realizar ensayos clínicos, recuerda Anzala. Sin embargo, dice, KAVI no sólo ha cumplido con estos estándares, sino que ha elevado el listón, tanto desde el punto de vista científico como ético.
La Iniciativa Keniana por una Vacuna contra el Sida (KAVI), puesta en marcha hace 10 años, ha desempeñado un papel importante en la investigación clínica de candidatas a vacuna contra el virus. En la foto se muestra al difunto profesor Job Bwayo, cofundador de KAVI, en una charla durante el Día de la Sensibilización sobre la Vacuna contra el VIH en 2004 en Nairobi.
KAVI ha sido un socio productivo en la investigación y el desarrollo de vacunas, realizando cuatro ensayos de fase I y un ensayo de fase IIb de un régimen tipo inducción-refuerzo de una vacuna de ADN del subtipo A del VIH con una vacuna de Ankara modificada [MVA, en sus siglas en inglés], en el Hospital Nacional de Kenia (KNH) en Nairobi. La organización también participa en un proyecto patrocinado por IAVI conocido como Protocolo G, que intenta encontrar anticuerpos ampliamente neutralizantes (proteínas en forma de Y que pueden unirse y neutralizar al VIH) en personas infectadas por el virus.
Para celebrar su décimo aniversario, el 26 de marzo, KAVI organiza un foro científico: “Vacunas emergentes: una prioridad de salud pública”. El foro pondrá de relieve los esfuerzos para desarrollar vacunas contra el VIH/sida, la tuberculosis, la malaria y el virus del papiloma humano (VPH). Entre los principales invitados, figuran Seth Berkley, presidente de IAVI, Andrew McMichael, director del Instituto Weatherall de Medicina Molecular de Oxford (Reino Unido), y Adrian Hill, un investigador del Instituto Jenner de Oxford. KAVI también reconocerá la labor de sus trabajadores comunitarios en el Día mundial de la vacuna contra el sida, que tiene lugar cada 18 de mayo.
Aunque uno de los objetivos principales es probar candidatas a vacuna contra el sida, Anzala afirma que KAVI cuenta, además, con la capacidad para probar vacunas preventivas contra la malaria y la tuberculosis, y espera que la entidad pueda ampliar su ámbito de acción para incluir más investigación básica. Asimismo, señala que se está intentando establecer un programa de pupilaje para que los jóvenes investigadores vengan a trabajar a KAVI: “El virus está aquí, los pacientes están aquí (...). Debemos ser capaces también de implicarnos en la investigación básica”.
Tres importantes científicos kenianos implicados en esta investigación ayudaron a fundar KAVI en 1999: el profesor Omu Anzala, director de programa de KAVI, el profesor Walter Jaoko, vicedirector de programa de esta organización, y el difunto profesor Job Bwayo, cofundador de KAVI y que fue asesinado trágicamente en 2007. “Hasta la aparición de KAVI, nunca se había realizado investigación en vacunas en este país”, afirma Anzala. “Realmente, la organización suscitó mucha sensibilidad comunitaria para hacer que las personas entendieran que las vacunas no caen del cielo”, añadió.
Cuando KAVI se fundó, algunas personas se mostraron escépticas respecto a que una institución de ese tipo en Kenia fuera capaz de cumplir con los “niveles y estándares” necesarios para realizar ensayos clínicos, recuerda Anzala. Sin embargo, dice, KAVI no sólo ha cumplido con estos estándares, sino que ha elevado el listón, tanto desde el punto de vista científico como ético.
La Iniciativa Keniana por una Vacuna contra el Sida (KAVI), puesta en marcha hace 10 años, ha desempeñado un papel importante en la investigación clínica de candidatas a vacuna contra el virus. En la foto se muestra al difunto profesor Job Bwayo, cofundador de KAVI, en una charla durante el Día de la Sensibilización sobre la Vacuna contra el VIH en 2004 en Nairobi.KAVI ha sido un socio productivo en la investigación y el desarrollo de vacunas, realizando cuatro ensayos de fase I y un ensayo de fase IIb de un régimen tipo inducción-refuerzo de una vacuna de ADN del subtipo A del VIH con una vacuna de Ankara modificada [MVA, en sus siglas en inglés], en el Hospital Nacional de Kenia (KNH) en Nairobi. La organización también participa en un proyecto patrocinado por IAVI conocido como Protocolo G, que intenta encontrar anticuerpos ampliamente neutralizantes (proteínas en forma de Y que pueden unirse y neutralizar al VIH) en personas infectadas por el virus.
Para celebrar su décimo aniversario, el 26 de marzo, KAVI organiza un foro científico: “Vacunas emergentes: una prioridad de salud pública”. El foro pondrá de relieve los esfuerzos para desarrollar vacunas contra el VIH/sida, la tuberculosis, la malaria y el virus del papiloma humano (VPH). Entre los principales invitados, figuran Seth Berkley, presidente de IAVI, Andrew McMichael, director del Instituto Weatherall de Medicina Molecular de Oxford (Reino Unido), y Adrian Hill, un investigador del Instituto Jenner de Oxford. KAVI también reconocerá la labor de sus trabajadores comunitarios en el Día mundial de la vacuna contra el sida, que tiene lugar cada 18 de mayo.
Aunque uno de los objetivos principales es probar candidatas a vacuna contra el sida, Anzala afirma que KAVI cuenta, además, con la capacidad para probar vacunas preventivas contra la malaria y la tuberculosis, y espera que la entidad pueda ampliar su ámbito de acción para incluir más investigación básica. Asimismo, señala que se está intentando establecer un programa de pupilaje para que los jóvenes investigadores vengan a trabajar a KAVI: “El virus está aquí, los pacientes están aquí (...). Debemos ser capaces también de implicarnos en la investigación básica”.







