Recientemente, el presidente de EE UU, George Bush, aprobó una ley a partir de una versión revisada del Plan de Emergencia del Presidente de EE UU para Paliar el Sida (PEPFAR, en sus siglas en inglés).
En ella, se autoriza una partida de 48.000 millones de dólares a lo largo de los próximos cinco años para financiar los actuales esfuerzos de prevención, tratamiento y atención del VIH/sida en todo el mundo. El plan quinquenal original, de 15.000 millones de dólares, que ha respaldado la provisión de un tratamiento antirretroviral salvador a cerca de 1,7 millones de personas, iba a finalizar en septiembre.
El plan quinquenal original, de 15.000 millones de dólares, que ha respaldado la provisión de un tratamiento antirretroviral salvador a cerca de 1,7 millones de personas, iba a finalizar en septiembre. La versión revisada supone un aumento de más de dos veces la cantidad destinada a financiar los programas de prevención, tratamiento y atención del VIH/sida y, además, autoriza la disposición de 9.000 millones de dólares para financiar programas contra la malaria y la tuberculosis.
También hay una sección del nuevo proyecto de ley PEPFAR que contiene estipulaciones referidas, específicamente, a facilitar el desarrollo de vacunas, incluyendo aquéllas contra el VIH/sida, la tuberculosis y la malaria. El presidente de EE UU tendrá que informar en el congreso, en el plazo de un año, sobre una estrategia para acelerar el desarrollo de estas vacunas, incluyendo detalles sobre la creación de incentivos económicos a la investigación, desarrollo y fabricación, así como sobre los esfuerzos realizados por el país norteamericano para respaldar la realización de ensayos clínicos de vacunas en los países en vías de desarrollo y preparar a dichas naciones para la introducción de las nuevas vacunas.
El plan quinquenal original, de 15.000 millones de dólares, que ha respaldado la provisión de un tratamiento antirretroviral salvador a cerca de 1,7 millones de personas, iba a finalizar en septiembre. La versión revisada supone un aumento de más de dos veces la cantidad destinada a financiar los programas de prevención, tratamiento y atención del VIH/sida y, además, autoriza la disposición de 9.000 millones de dólares para financiar programas contra la malaria y la tuberculosis.
También hay una sección del nuevo proyecto de ley PEPFAR que contiene estipulaciones referidas, específicamente, a facilitar el desarrollo de vacunas, incluyendo aquéllas contra el VIH/sida, la tuberculosis y la malaria. El presidente de EE UU tendrá que informar en el congreso, en el plazo de un año, sobre una estrategia para acelerar el desarrollo de estas vacunas, incluyendo detalles sobre la creación de incentivos económicos a la investigación, desarrollo y fabricación, así como sobre los esfuerzos realizados por el país norteamericano para respaldar la realización de ensayos clínicos de vacunas en los países en vías de desarrollo y preparar a dichas naciones para la introducción de las nuevas vacunas.







